Independencia de Argentina

Resumen de la Independencia de Argentina

El siguiente artículo tiene como finalidad escudriñar el periodo histórico de la Argentina conocido como Periodo de la Independencia.

Para ello, se expondrán las causas y consecuencias de la Independencia de Argentina, así como el desarrollo de su guerra de independencia hasta la declaración oficial de emancipación argentina del dominio de la Corona Española.

¿Cuándo comenzó y cuándo terminó la Independencia de Argentina?

Comprendiendo al Periodo de la Independencia más como un intervalo específico de la historia de Argentina que como el periodo activo de enfrentamientos bélicos entre el Ejército Patriota de las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Ejército Realista de la Corona Española, se puede decir que:

El Periodo de la Independencia comenzó el 25 de mayo de 1810 con la creación del gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata y finalizó el 11 de febrero de 1820 con la renuncia de José Rondeau, el último director supremo, y la posterior disolución del Congreso Nacional.

Mapa de la Independencia de Argentina
Mapa de las Provincias Unidas del Río de la Plata, incluido el territorio verde oscuro como el verde claro (este último antes estaba bajo control indígena o realista). Imagen de Wikipedia.

Bandos enfrentados en la Guerra de Independencia de la Argentina

El siguiente cuadro tiene como finalidad principal listar a los beligerantes involucrados en la Guerra de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, uno de los Estados sucesores del virreinato del Río de la Plata y el Estado predecesor de la actual República Argentina. Asimismo, se expondrán los comandantes respectivos de cada bando:

Beligerantes Comandantes
Ejército Patriota Provincias Unidas del Río de la Plata Antonio González Balcarce
Chile Manuel Belgrano
Gran Colombia José Artigas
Perú José Rondeau
Provincia Libre de Guayaquil José de San Martín
Martín Miguel de Güemes
Guillermo Brown
Gregorio Aráoz de Lamadrid
Ejército Realista
(Monarquía española)
José Manuel de Goyeneche
Gaspar de Vigodet
Jacinto de Romarate
Bernardo de Velasco
Joaquín de la Pezuela
José de la Serna
Pedro Antonio de Olañeta
Juan Ramírez Orozco
Juan Pio Tristán
Mariano Osorio

Causas del estallido de la Guerra de Independencia de la Argentina

La Ilustración

A mediados del siglo XVIII, la sociedad europea comenzaría a experimentar una serie de cambios en su estructura social a partir de las innovaciones tecnológicas introducidas por la Revolución industrial y las nuevas ideas políticas, económicas, sociales y filosóficas de la Ilustración.

Este radical viraje en la cultura europea no tardaría en expandirse por todo el mundo occidental, provocando cambios en las estructuras tradicionales de las grandes monarquías europeas, así como también en sus dominios coloniales en el continente americano.

Plaza del mercado en Buenos Aires
Ilustración de Buenos Aires, obra de Paolo Fumagalli (principios del siglo XIX).

De esta manera, el actual territorio de Argentina, que en aquel entonces formaba parte del virreinato del Río de la Plata, no escapó de los profundos cambios sociales y políticos impulsados por la Ilustración.

Una de las ideas más revolucionarias de la Ilustración era aquella que establecía que el pueblo, esto es, los ciudadanos de una ciudad o reino, eran quienes debían poseer la soberanía política y no los monarcas. A este planteamiento social y político se le conoció bajo el nombre de soberanía popular.

Junto al concepto sociopolítico de soberanía popular, también se hizo famoso el planteamiento de los derechos inalienables y la libertad individual. Este establecía que cada individuo debía tener derecho a la libertad, a la seguridad personal, a la propiedad privada y a la igualdad ante la ley.

Esta igualdad jurídica se fundamentaba en el hecho de que todos los hombres nacían iguales. Así, al establecer un planteamiento cuya veracidad no está sujeta a discusión, las leyes deberían estar obligadas a reconocer la igualdad jurídica de los individuos.

Este marco filosófico cuasi irrefutable fue la razón del enorme potencial revolucionario de las ideas de la Ilustración; ideas que, años más tarde, provocarían un gran auge independentista en las colonias españolas del continente americano.

Revoluciones liberales del siglo XVIII

La Independencia de los Estados Unidos de América, en 1776, y la Revolución francesa de 1789 se convertirían en una realidad empírica de cómo, en efecto, sí era posible derrotar al absolutismo monárquico y, al mismo tiempo, establecer un nuevo modelo político donde la democracia y los principios de la libertad e igualdad fuesen los cimientos culturales de la sociedad.

Guerras napoleónicas y la caída de la Junta de Sevilla

El Primer Imperio francés, construido gracias a las victorias militares de Napoleón Bonaparte, seleccionaría en 1808 a los reinos de Portugal y España como los próximos territorios a conquistar para la gloria de Francia.

Napoleón a las puertas de Madrid
Napoleón a las puertas de Madrid, obra de Carle Vernet (año 1810).

Al enterarse de los planes de Napoleón, los monarcas portugueses huirían a Brasil, su colonia en América, mientras que la Corona Española, debido a un conflicto interno en la familia real, sería incapaz de detener la invasión napoleónica.

Así, el 5 y 6 de mayo de 1808 tendrían lugar las abdicaciones sucesivas de los reyes Carlos IV y de su hijo Fernando VII en favor del emperador Napoleón Bonaparte, aunque este no tardaría en ceder la Corona de España a su hermano, José Bonaparte, quien asumió el trono de España bajo el nombre de José I.

El pueblo español intentaría con todas sus fuerzas resistir a la conquista francesa y desconocer el reinado de José I. Para lograr tal proeza, los españoles, que se oponían al régimen francés, formaron una junta central en Sevilla y organizaron un ejército para combatir a las tropas del Imperio napoleónico.

Entre el 18 y el 20 de julio de 1808, los españoles logarían derrotar al Imperio napoleónico en la batalla de Bailén, siendo esta la primera derrota del casi imbatible ejército de Napoleón Bonaparte.

A pesar de la victoria española en Bailén, en 1810 la Junta Central de Sevilla se disolvería; España había quedado a la merced del Primer Imperio francés.

La noticia de la disolución de la Junta Central de Sevilla no tardaría en llegar a las colonias españolas en América, muchas de estas, incluido el virreinato del Río de la Plata (al cual pertenecía el actual territorio argentino), desconocerían el reinado de José I y verían en la situación coyuntural de España la oportunidad perfecta para emanciparse de su dominio.

Invasiones británicas de 1806 y 1807

Cuatro años antes de la disolución de la Junta Central de Sevilla, los ingleses contemplaban impotentes cómo la Francia napoleónica les había arrebatado gran parte de los mercados de Europa. Esta situación les obligaría a centrar su atención en las colonias españolas en América e intentar conquistarlas.

Ataque por los ingleses a Buenos Aires
Ataque por los ingleses a Buenos Aires, litografía pintada a mano de Madrid Martínez (año 1807).

Así, en junio de 1806, un pequeño ejército de 1.500 soldados británicos sitiaría la ciudad de Buenos Aires. Para sorpresa de los británicos, un pequeño ejército de criollos, bajo el mando del oficial de marina de origen francés Santiago de Liniers, les vencería y expulsaría en tan solo dos meses.

Al año siguiente, la monarquía inglesa enviaría una expedición mucho mayor. En total, enviaron un ejército de 12.000 soldados para invadir Buenos Aires y Montevideo. En esta oportunidad, la batalla fue aún más encarnizada, aunque el resultado fue el mismo: victoria para los criollos y expulsión para los británicos.

Las derrotas consecutivas del ejército británico en Buenos Aires les permitió a los rioplatenses medir sus fuerzas como ejército y, al mismo tiempo, expondría la debilidad del Ejercito Realista, sentando los precedentes de una futura emancipación.

Etapas y desarrollo de la independencia de Argentina

La Revolución de Mayo: el inicio de la guerra de independencia de Argentina

En 1810, cuando la noticia de la disolución de la Junta Central de Sevilla llegó a oídos de los rioplatenses, los criollos supieron que la oportunidad que estaban esperando para iniciar la revolución emancipadora había llegado.

El 22 de mayo de 1810, un cabildo abierto reunido en la ciudad de Buenos Aires declaró caduco el poder del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, quien había sido nombrado en 1809 por la recién disuelta Junta Central de Sevilla.

El cabildo abierto del 22 de mayo de 1810
El cabildo abierto del 22 de mayo de 1810, obra de Juan Manuel Blanes (siglo XIX).

Los integrantes del cabildo decidirían que, una vez disuelta la Junta Central de Sevilla, no había por qué reconocer la autoridad del virrey Cisneros, por lo que le suplantarían tanto a él como a su sistema de gobierno.

En un principio, una estrategia del cabildo español (peninsular) intentó mantener en el poder al virrey Cisneros; sin embargo, al contemplar el enorme descontento de los criollos y la inminente sublevación armada, los españoles peninsulares se percataron de que en este punto de la historia la guerra de independencia era indetenible.

El 25 de mayo de 1810 dio comienzo la Revolución de Mayo, la cual conllevó la formación de una nueva junta integrada por elementos patriotas, principalmente criollos.

Esta nueva junta se abocó con prontitud a abolir y reemplazar el viejo orden colonial por un nuevo sistema político, económico y social, en el cual la igualdad social, la libertad y la justicia fuesen los cimientos de la nueva civilización.

Pugnas internas y frentes militares de la guerra de independencia

La Corona Española no se quedaría de brazos cruzados ante el embate de los patriotas, por lo que irían a la guerra con la intención de mantener a toda costa el antiguo régimen colonial.

La respuesta contrarrevolucionaria de España, si bien fue el principal obstáculo para la consecución de los objetivos democráticos e independentistas de la nueva junta patriótica del extinto virreinato del Rio de la Plata, no fue, ni de cerca, el único obstáculo a superar.

Batalla de Tucumán
Batalla de Tucumán, pintura al óleo de Francisco Fortuny.

Las pugnas y rivalidades internas de los criollos y los distintos gobiernos patriotas provisionales ralentizaron aún más la declaración de independencia del actual territorio argentino.

En cuanto a las batallas entre patriotas y realistas, solo algunas tuvieron lugar en el territorio de la actual República Argentina, ya que la mayor parte de estas se extendieron por todo el territorio del antiguo virreinato del Río de la Plata.

Las batallas entre patriotas y realistas se desarrollaron en tres frentes militares principales:

  • El frente del litoral, sobre los ríos de la cuenca del Plata. En este frente militar se incluye las campañas militares de Paraguay, la Banda Oriental y la Mesopotamia argentina, así como también los combates navales desarrollados en el Río de la Plata y sus afluentes.
  • El frente del norte, en el que se incluyen las batallas de las provincias del Alto Perú y la Intendencia de Salta del Tucumán.
  • Y, por último, el frente de los Andes, en el que se incluyen los enfrentamientos en contra de los realistas en territorio chileno, peruano y ecuatoriano.

Las reformas del Segundo Triunvirato y la Asamblea General Constituyente

En 1813, luego de que el Primer Triunvirato hubiese sido derrocado por el coronel José de San Martín y reemplazado por uno integrado por Nicolas Rodríguez Peña, Antonio Álvarez Jonte y Juan José Paso, el Segundo Triunvirato convocaría la Asamblea General Constituyente de 1813.

Esta asamblea, formada por órdenes del Segundo Triunvirato y asumiendo, de facto, la soberanía de las Provincias Unidas del Río de la Plata, realizaría una serie de cambios que, aunque simbólicos, sentaron importantes precedentes en la consecución de una identidad rioplatense propia y separada del dominio español.

Alguno de los cambios y reformas antes mencionados fueron los siguientes:

  • La acuñación de una nueva moneda.
  • La adopción del himno nacional de la Marcha Patriótica de Vicente López y Planes.
  • La abolición de la servidumbre indígena.
  • La abolición de condición de esclavos para los hijos de estos.
  • El reemplazo de la imagen del rey Fernando VII por el escudo de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

La Junta de Observación y el Congreso de San Miguel de Tucumán

En 1815, el Cabildo de Buenos Aires estableció una Junta de Observación con la finalidad de que esta fuese la encargada de ejercer el poder legislativo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, incluyendo, además, dentro de sus atribuciones, la obligación de fiscalizar al poder ejecutivo.

Congreso de Tucumán
Congreso de Tucumán, obra de Francisco Fortuny (año 1910).

La Junta de Observación sancionaría un Estatuto Provisional de Gobierno, en cuyo artículo 30 se invitaba a todas las ciudades interiores a nombrar diputados para formar un Congreso Constituyente en la ciudad de San Miguel de Tucumán.

La estratégica posición geográfica, junto a su relevancia histórica como ciudad emblema de la independencia, hizo a San Miguel de Tucumán la ciudad más idónea para ser sede del Congreso Constituyente.

Asimismo, al escogerse San Miguel de Tucumán como ciudad sede del Congreso, el mismo quedaría a salvo de la política centralista de la ciudad porteña de Buenos Aires.

Las sesiones del Congreso de San Miguel de Tucumán comenzaron el 24 de marzo de 1816, inicialmente con la presencia de 33 diputados.

Estos eran los encargados de representar la voluntad de los ciudadanos de las provincias de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Charchas, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Santiago del Estero y, por supuesto, Tucumán.

La caída de Napoleón y la nueva oleada del Ejército Realista

A inicios de 1816, la caída del imperio de Napoleón Bonaparte, junto a su exilio a la isla de Elba, traería consigo el regreso del absolutismo monárquico y un repunte en las fuerzas del Ejercito Realista de Fernando VII, quien había vuelto a reclamar el trono de España tras la caída del Pequeño Cabo.

Fernando VII enviaría una gran cantidad de tropas a América con la finalidad de castigar a los ejércitos insurgentes de las colonias. A la par del avance del ejercito realista, las tropas portuguesas avanzaban sobre el frente oriental. Todo ello hizo parecer que los deseos de independencia del Ejército Patriota nunca serían cumplidos.

El Congreso y la Declaración de la Independencia

Acta de Independencia de las Provincias Unidas en Sudamérica
Acta de Independencia de las Provincias Unidas en Sudamérica, impresa en 1816 tanto en español como en quechua.

El 9 de julio de 1816, aprovechando la inestabilidad y el gran impacto político-militar que había generado el regreso de Napoleón y su imperio durante el periodo de los Cien Días, bajo la presidencia del diputado Francisco Narciso de Laprida, en el Congreso de Tucumán, el secretario Juan José Paso preguntó en voz alta lo siguiente:

¿Queréis que las Provincias de la Unión sean una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli?

Los diputados responderían a una sola voz ¡sí queremos! De esta manera, el 10 de julio de 1816, el redactor del Congreso de Tucumán hizo pública el acta de la Declaración de Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, cuya proclama central rezaba de la siguiente manera:

[…] es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de los que fueron despojados e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli […].

Consecuencias de la Independencia de Argentina

Algunas de las consecuencias surgidas tras la Declaración de Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata (Estado predecesor de la actual República Argentina) el 9 de julio de 1816, fueron las siguientes:

  • Las recién emancipadas Provincias Unidas del Río de la Plata continuarían afrontando amenazas internas, en forma de pugnas y divisiones dentro del nuevo gobierno, y amenazas externas por parte del Ejército Realista.
  • El primer gobernador de las Provincias Unidas, Juan Martín de Pueyrredón, gobernaría de manera similar a los antiguos virreyes: de manera autoritaria y con una severa política fiscal.
  • El Congreso, con sede en Tucumán, se traslada a Buenos Aires debido a la amenaza inminente del ejército comandado por el realista Joaquín de la Pezuela.
  • El 22 de abril de 1819, se propone la primera constitución de las Provincias Unidas, en la cual se establecía lo siguiente:
    • La religión oficial es el catolicismo.
    • El sistema de gobierno debe estar caracterizado por la siguiente división de poderes:
      • El poder legislativo, de tipo bicameral, debe estar representado por una Cámara de Representantes, con una duración de cuatro años, y un Senado, con una duración de doce años.
      • El poder ejecutivo, debe estar representado por el Directorio, siendo el director supremo el máximo representante de dicho poder. La duración de su mandato se estableció en cinco años.
      • El poder judicial debe estar representado por la Alta Corte de Justicia.
    • La Constitución de 1919 no fue jurada en las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Tucumán y Córdoba, así como en la Banda Oriental. Esto daría paso a la primera guerra entre aquellos que abogaban por una república centralizada y aquellos que, por el contrario, preferían una república federal en Argentina.

Personajes destacados de la Independencia de Argentina

Estos fueron algunos de los personajes más destacados del Periodo de Independencia de la Argentina:

  • Cornelio de Saavedra, quien fuese el primer presidente de la Junta de las Provincias Unidas del Río de la Plata y, además, uno de los principales promotores de la Revolución de Mayo.
  • José de San Martín, a quien se le atribuyen múltiples victorias en las numerosas batallas libradas entre patriotas y realistas.
  • Manuel Belgrano, quien fuese un importante jefe militar durante la guerra de la independencia argentina y, también, el creador de la bandera argentina.
  • Juan José Paso, a quién se le atribuye la redacción de las constituciones de 1819 y 1826.
  • Y, por último, Mariano Moreno, quien tuviese una importante participación en la Primera Junta, aquel sistema de gobierno surgido tras la Revolución de Mayo.

Referencias:

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