Prehistoria

La prehistoria comienza con la aparición de los primeros homínidos y concluye con la invención de la escritura. Abarca un periodo de tiempo muy amplio que va desde hace 2 millones y medio de años hasta el año 3.500 a. C.

¿Cómo se estudia la prehistoria?

Dado que no hay documentos escritos, la arqueología se ha convertido en una herramienta clave para comprender cómo era la vida durante esta época. El estudio de los yacimientos y restos arqueológicos, y el uso de técnicas muy sofisticadas, nos permiten obtener información sobre la prehistoria.

Etapas de la prehistoria

Paleolítico

Comenzó hace alrededor de 2.5 millones de años y se extiende hasta el año 10.000 a. C.

Durante esta etapa, el hombre empezó a utilizar la piedra para construir armas, herramientas y utensilios que le ayudasen en su día a día (lanzas y martillos, por ejemplo). Es por ello que al Paleolítico también se le denomina Antigua Edad de Piedra.

La evolución de las herramientas es muy curiosa. Primero se utilizaban guijarros de sílex que, al chocarlos, formaban una piedra con aristas cortantes. Se empleaba para cortar leña, fracturar huesos e incluso como arma.

Hombres de la prehistoria cazando animales

A continuación apareció el hacha de mano bifaz. También se creaba usando un núcleo de sílex o cuarcita, en este caso golpeándolo por ambas caras. Servía para despedazar animales, cortar madera y arrancar tubérculos.

Posteriormente se fabricaron flechas para cazar, raspadores para curtir las pieles y perforadores para agujerear las pieles y así poder coserlas.

Por útlimo se crearían puntas de flecha más eficaces, arpones, agujas e incluso propulsores que permitían que las flechas tuvieran un mayor alcance.

La sociedad todavía era nómada, y cada integrante del grupo tenía un trabajo. Así, las mujeres y los niños se dedicaban a recolectar frutas, frutos secos, huevos y miel, mientras que los hombres se encargaban de cazar a los grandes animales (mamuts, bisontes y ciervos).

Cada grupo, denominado horda, estaba formado por entre 20 y 30 personas. En ocasiones, varias hordas se unían unas con otras para así formar una tribu.

Vivían principalmente en cuevas, de ahí que se les conozca como los hombres de las cavernas. A veces también construían refugios, utilizando para ello ramas, hojas y pieles de animales.

En esta época se descubre el fuego, que utilizaban para cocinar, calentarse e iluminar. También se servían de la lumbre para ahuyentar a las bestias más peligrosas (lobos o leones, por ejemplo).

Asimismo, apareció el arte rupestre, en concreto pinturas de animales en el interior de las cuevas. Normalmente se dibujaban porque se pensaba que de este modo los atraían a la hora de cazar y que, por tanto, les daba suerte.

También hay esculturas y relieves hechos de piedra o hueso. Cabe destacar las Venus, es decir, pequeñas estatuas de mujer de formas exageradas con las que se supone que representaban a la fertilidad.

La sociedad paleolítica creía en los espíritus y en los dioses. De hecho, efectuaban rituales para así satisfacerlos.

Durante este tiempo hubo importantes cambios climáticos y se produjeron cuatro glaciaciones.

Mesolítico

Se sitúa entre los años 10.000 a. C. y 7.000 a. C. Algunos historiadores denominan a esta etapa como Epipaleolítico (y otros ni siquiera la consideran como tal). Durante el Mesolítico surgió la agricultura y, por tanto, los primeros asentamientos, si bien la sociedad continuó siendo principalmente nómada.

Respecto al clima, se dejaron atrás las glaciaciones y predominaron las temperaturas templadas y cálidas. Esto a su vez también provocó un incremento de las inundaciones en las zonas de costa.

Neolítico

El Neolítico transcurre entre los años 7.000 a. C y 3.500 a. C. Es en esta época cuando los hombres pasan de ser nómadas a sedentarios. Es decir, levantan aldeas y viven en ellas durante un largo tiempo.

El asentamiento de la agricultura supone una auténtica revolución para el ser humano. Se cultiva trigo, centeno, cebada, guisantes y lentajes, entre otras.

La humanidad comienza a hacerse sedentaria gracias a la agricultura

La ganadería también mejora la calidad de vida de los hombres, domesticándose además otros animales (caso de vacas, caballos, asnos, cerdos, ovejas y cabras).

Además, se aprende a tejer y se descubre la alfarería. Este último invento resultó muy útil, ya que permitió almacenar granos o agua y evitar que constantemente se tuvieran que recorrer distancias para así abastecerse.

De todos modos, los pueblos se establecieron cerca de los ríos, no sólo para beber, sino también para cultivar. Las construcciones se levantaron con ladrillos de adobe, mientras que el techo estaba formado por ramas secas.

Respecto a su religión, señalar que creían en la vida después de la muerte, puesto que enterraban a sus seres queridos acompañados de herramientas y de joyas.

Al final del Neolítico aparecieron los megalitos, enormes monumentos de hasta 20 metros de altura que estaban confeccionados en piedra. Destacan los menhires, formados por un solo bloque de piedra, y los dólmenes, compuestos por varios bloques y usados como tumbas. Tampoco hay que olvidar los crómlech, formados por enormes piedras dispuestas en círculo.

Edad de los Metales

La Edad de los Metales comenzó alrededor del año 3.500 a. C. y supuso otro importante cambio en la existencia humana.

En primer lugar tenemos la Edad del Cobre, pasando luego a la Edad del Bronce cuando se combinó el cobre con el estaño. Finalmente nos encontramos con la Edad del Hierro.

Los metales se utilizaban para confeccionar armas (espadas, lanzas), herramientas (arado) o joyas (collares).

A raíz del surgimiento del metal también se inició el comercio. Así, se intercambiaron objetos de metal por otras cosas, caso de la comida. Estos trueques se hicieron muy habituales gracias a la aparición de la rueda y del barco de vela, propiciando así una mayor movilidad de las personas.

Todo esto también implicó grandes cambios sociales. Algunas ciudades eran más ricas, e incluso dentro de estas urbes unas personas poseían más cosas que otras dependiendo de su profesión.

Esto también condujo a la guerra, luchando los pueblos por el metal y los cultivos. No es de extrañar que las ciudades comenzaran a establecerse en colinas y lugares elevados o que se construyeran muros alrededor de ellas.

En cuanto a las creencias de la gente que habitaba en la Edad de los Metales, apuntar que veneraban a los dioses que representaban a las fuerzas de la naturaleza: el sol, el mar, el cielo, el viento, el trueno y el relámpago. Se oficiaban ceremonias religiosas e incluso se realizaban sacrificios.

Ahora que ya conoces todo lo relativo a la prehistoria, ¿por qué no le echas un vistazo a la Edad Antigua? Como sabrás, es la siguiente etapa en la que se divide la historia de la humanidad.

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