Edad del Cobre

La Edad del Cobre, también conocida como Calcolítico o Eneolítico, es un período de la Edad de los Metales (ésta a su vez pertenece a la Prehistoria). Es posterior al Neolítico y se caracteriza por el uso que hizo el hombre de un metal tan conocido como el cobre.

¿Cuándo empieza y cuándo termina la Edad del Cobre?

Se podría decir que comienza alrededor del año 6.500 a.C. y que concluye sobre el año 4.000 a.C. No obstante, es difícil establecer unas fechas exactas, puesto que en nuestro planeta han convivido diferentes culturas.

Por ejemplo, hay evidencias de que en el año 6.000 a.C. se fundía y trabajaba el cobre en algunos territorios (las actuales Turquía, Irán e Irak). Sin embargo, sólo se hizo de forma generalizada a partir de 2.000 años después (de hecho, unos pueblos fueron pasando este conocimiento a otros).

En el continente americano, donde todavía no existía contacto con Europa, este proceso no se llevó a cabo hasta mucho tiempo después.

Características de la Edad del Cobre

El cobre se podría considerar como uno de los primeros metales utilizados por el ser humano. Sin embargo, en un principio sólo se moldeaba mediante técnicas como el martillado.

Con la Edad del Cobre se produce una evidente evolución, ya que se funde este metal y se trabaja con él. Ahora bien, esta época no sólo se caracteriza por esta innovación, sino también por otros aspectos que pasamos a comentar a continuación.

Incremento de la productividad en la agricultura. Ello se debe al uso de un nuevo invento: el arado. Además, se crearon los regadíos y se aumentaron las superficies dedicadas al cultivo. Los excedentes de las cosechas se utilizaban como intercambio con otros pueblos.

Uso de productos derivados en la ganadería. El ganado no se utiliza únicamente como alimento, sino que también se usa como ayuda para trabajar la tierra o transportar cosas. Asimismo, se crean otros productos a partir de la leche y de la lana.

Mayor estratificación social. Los citados excedentes son acumulados por unas pocas personas, lo que provoca la existencia de desigualdades sociales.

Crecimiento demográfico. Las poblaciones son de mayor tamaño y se percibe cierto urbanismo en su construcción. Aparecen los denominados protoestados (es decir, Estados en formación que van más allá de los clanes o las tribus).

Especialización de la artesanía. Las cerámicas presentan una gran calidad.

A continuación de la Edad del Cobre viene la Edad del Bronce.

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