Renacimiento

Conoce el Renacimiento en este artículo, pues hablamos de su concepto, sus fechas, sus antecedentes, su origen, sus características y sus etapas. Por supuesto, mencionamos sus autores y artistas más importantes (aparte de sus obras más conocidas).

Definición de Renacimiento

El Renacimiento es una época histórica marcada por la presencia no sólo de importantes cambios culturales, sino también políticos, económicos y sociales.

Cuándo empezó y cuándo terminó el Renacimiento

¿Qué siglos abarca el Renacimiento? Has de saber que se sitúa entre los siglos XV y XVI, es decir, comprende la conclusión de la Edad Media y el inicio de la Edad Moderna.

Antecedentes del Renacimiento

En el siglo XIV, la peste negra acabó con la vida de un tercio de la población europea. Ello provocó grandes cambios en el Viejo Continente:

Cambios económicos

Los supervivientes de la epidemia adquirieron mayor riqueza económica, puesto que había más tierras disponibles por habitante. Esto también contribuyó a una mejora del comercio y a que mercaderes y banqueros adquirieran una mayor relevancia.

Cambio de mentalidad

Tras lo sucedido, muchos fueron los que se comenzaron a plantear si todo había sido un castigo divino. Sin embargo, otros prefirieron buscar otras explicaciones sobre cómo funcionaba el mundo.

Humanismo

Mientras que antes Dios era el centro de todo, con el humanismo el hombre se convirtió en el centro de todas las cosas. No es de extrañar que ese interés por el individuo se plasmara tanto en la pintura (retratos) como en la escritura (biografías).

Además, se utilizó la razón y la experiencia para hallar la verdad y se buscó el aprendizaje en la literatura y en la filosofía de la Antigua Grecia y de la Antigua Roma.

El origen del Renacimiento: Florencia

En la Italia de la Edad Media existían numerosas ciudades-Estado, pues dicho país todavía no existía como tal. Era el caso de Florencia, que a su vez se convirtió en cuna del humanismo.

Ello fue así porque en el siglo XV estaba bajo el control de los Médici, una rica familia de banqueros que deseaba mostrar las riquezas, cultura y esplendor de la ciudad a través de los trabajos de diversos artistas.

Desde arquitectos hasta pintores, la presencia del humanismo era evidente en estas obras. De hecho, este período se considera como el inicio de la época renacentista (y, por tanto, Florencia fue el lugar donde surgió el Renacimiento).

Características del Renacimiento

Regreso a los clásicos de la antigüedad

El Renacimiento suponía un regreso al arte grecorromano y dejar de lado el arte gótico medieval.

Antropocentrismo

Al contrario que en la Edad Media, donde primaba el teocentrismo, en el Renacimiento el hombre se convirtió en la principal creación de Dios y, por tanto, en el centro del universo.

Racionalismo

Para los renacentistas, la razón era la única forma de alcanzar el conocimiento.

Experimentalismo

La experiencia científica era la única que podía demostrar los conocimientos, de ahí que la observación de la naturaleza se volviera algo esencial.

Individualismo

El hombre tenía que conocerse a sí mismo para descubrir su personalidad y desarrollar sus talentos. El espíritu de superación marcaba al ser humano, quien aprendía de lo bueno y descartaba lo malo para así ser cada vez mejor. Asimismo, sólo se lograba la realización completa tras el respeto a uno mismo y a sus ideas.

Financiación de los artistas

La monarquía, el papado, la nobleza y la alta burguesía fueron los que sufragaron los gastos de los artistas del Renacimiento. Estaban reconocidos socialmente y es por ello que se convirtieron en sus mecenas.

Etapas del Renacimiento

Dos son las fases del Renacimiento: el Quattrocento y el Cinquecento.

Quattrocento

Este término italiano hace referencia a los cuatrocientos, es decir, a los años que se incluyen dentro del siglo XV. También se lo conoce como Primer Renacimiento, desarrollándose principalmente en Florencia.

Cinquecento

Se desarrolla en el siglo XVI, en este caso en Roma. De la misma manera, recibe la denominación de Alto Renacimiento.

Arquitectura del Renacimiento

A principios del siglo XV, tanto el arquitecto Filippo Brunelleschi como el escultor Donatello viajaron hasta Roma para observar y estudiar las construcciones y las esculturas de la antigüedad. Cuando el primero regresó a Florencia, desarrolló un nuevo estilo arquitectónico que se inspiraba en el de dicha época y lugar.

Esto es algo que, por ejemplo, se puede comprobar en la cúpula de la catedral de Florencia. Este tipo de edificaciones destacan por su simetría, sus columnas clásicas y sus frontones triangulares (características similares, pues, a las de los antiguos templos romanos).

Poco a poco, el estilo renacentista fue extendiéndose por el resto de Europa, sustituyendo de esta manera al imperante gótico.

Pintura del Renacimiento

Las pinturas se volvieron más tridimensionales, puesto que se introdujeron técnicas como la perspectiva, la luz y la sombra. De igual modo, se aprecia un mayor realismo a la hora de plasmar la anatomía humana.

Las pinturas religiosas ya no fueron las únicas que copaban el trabajo de estos autores, destacando también los desnudos humanos, las grandes batallas o las recreaciones de la mitología griega y romana.

Leonardo da Vinci (1452-1519)

Leonardo da Vinci es el mejor ejemplo de un artista renacentista, ya que no sólo se dedicó a la pintura, sino que también sobresalió como arquitecto, escultor, científico, ingeniero, inventor, anatomista, escritor y filósofo (entre otras habilidades).

El fresco de La última cena, por ejemplo, muestra a las figuras de forma dinámica, es decir, como si se les hubiera hecho una fotografía que capturara todos sus gestos. Además, se aprecia el efecto tridimensional al utilizar la perspectiva.

Otras de sus pinturas más famosas son La Gioconda, también conocida como La Mona Lisa, El hombre de Vitruvio o La Virgen de las Rocas.

A pesar del escaso número de sus obras pictóricas, la fama y la admiración que le han reportado durante siglos es incuestionable.

Rafael (1483-1520)

Rafael fue un pintor renacentista que también destacó como arquitecto y que se distinguió por sus pinturas religiosas, en las que utilizaba la sombra y el color para dotarlas de un evidente efecto tridimensional.

Los desposorios de la Virgen, La Escuela de Atenas, El Parnaso, La disputa del Sacramento y El triunfo de Galatea son algunos de sus trabajos más conocidos, aparte de los retratos a distintas figuras históricas.

Escultura del Renacimiento

Nuevamente, destaca la inspiración de la Antigua Grecia y de la Antigua Roma. Las estatuas se vuelven aún más reales gracias a los estudios de anatomía de los escultores, quienes también enfatizan las poses y los gestos para transmitir emociones.

Donatello (1386-1466)

A Donatello se le reconocen sus hallazgos en los relieves y en la escultura monumental, es decir, aquella que no sólo destaca por su tamaño, sino por su emplazamiento en una determinada obra arquitectónica.

Algunas de sus obras más reconocidas son el David de bronce, la estatua ecuestre de Gattamelata, el púlpito exterior de la catedral de Prato, aparte de las estatuas de San Marcos y de San Jorge.

Miguel Ángel (1475-1564)

No hay duda de que Miguel Ángel fue otro de los grandes nombres del Renacimiento. Como escultor, destaca por obras como la Piedad del Vaticano y el David.

Pero también fue un gran pintor. Como prueba, ahí está su monumental pintura para la bóveda de la Capilla Sixtina. Situada a 20 metros del suelo, tardó 4 años en completar este complicado encargo.

Por último, señalar su importancia como arquitecto, pues diseñó la cúpula de la Basílica de San Pedro en El Vaticano.

Literatura del Renacimiento

Se benefició de la invención de la imprenta, de la que hablaremos más adelante. Entre sus temáticas cabe citar el protagonismo del hombre, el interés por la naturaleza y la recuperación de la mitología clásica. Además, aparecen nuevos géneros, como el ensayo, y nuevos modelos métricos (es el caso del soneto).

En la mayoría de los países europeos aparecen distintos autores y obras de relevancia. Vamos a citar algunos de ellos:

  • Renacimiento español (o Siglo de Oro español): La vida del lazarillo de Tormes (1550); Guzmán de Alfarache (1599), de Mateo Alemán; La Celestina (finales del siglo XV), de Fernando de Rojas; Don Quijote de la Mancha (1605), de Miguel de Cervantes Saavedra; la obra poética de Garcilaso de la Vega.
  • Italia: Divina comedia (principios del siglo XIV), de Dante Alighieri; Cancionero (1350), de Petrarca; Decamerón (1351-1353), de Giovanni Boccaccio.
  • Inglaterra: Utopía (1516), de Tomás Moro; Romeo y Julieta (1597), de William Shakespeare.
  • Países Bajos: Elogio de la locura (1511), de Erasmo de Róterdam.
  • Francia: Gargantúa y Pantagruel (1534), de François Rabelais.

Revolución científica del Renacimiento

Aparte del arte, la ciencia también se vio afectada por el Renacimiento. Así, se produjeron numerosos avances en física, química, medicina, anatomía humana, biología y astronomía y se sentaron las bases de la ciencia moderna. Es lo que se conoce como la Revolución científica.

Inventos del Renacimiento

Sin duda, la invención de la imprenta por parte de Guttemberg en el año 1440, supuso un cambio muy importante para la difusión de las ideas. Fue uno de los tantos inventos de la historia.

Con anterioridad, los libros sólo se podían copiar a mano. A partir de entonces fue posible replicar libros de forma barata, lo que a su vez también propició que más gente pudiera comprarlos y comprenderlos. Además, al traducirse a distintos idiomas, las ideas pudieron extenderse con rapidez por toda Europa.

Hubo otros inventos, caso del arcabuz, el microscopio, el reloj de bolsillo, el cuadrante de Davis, el termoscopio, el compás geométrico militar y el telescopio (los tres últimos de Galileo Galilei),

Teoría heliocéntrica

Hasta que Nicolás Copérnico defendió la teoría heliocéntrica, se consideraba que la Tierra era el centro del universo y que, por tanto, el sol y el resto de astros giraban a su alrededor (lo que se conoce como la teoría geocéntrica).

Con este cambio de mentalidad, el sol pasaba a convertirse en el centro del universo, mientras que la Tierra giraba a su alrededor (al igual que el resto de planetas conocidos hasta entonces).

Fuentes:

  • La Europa del Renacimiento – Unidad 9 – 2º ESO. Lecciones de Historia. Rosa Liarte.
  • Historia Universal. XXI capítulos fundamentales. David García Hernán.
  • Humanismo, Renacimiento y Reforma Protestante | Los cambios de la Edad Moderna. La cuna de Halicarnaso.
  • Renacimiento. Wikipedia.
  • El nacimiento del Estado Moderno en 15 minutos. Academia Play.

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