Romanticismo

Resumen del Romanticismo

  • Fechas en las que se desarrolló: durante el siglo XVIII y parte del siglo XIX.
  • Características principales: el arte del periodo romántico se caracteriza, principalmente, por haber sido una respuesta ante la exaltación del nacionalismo, oponiéndose a ella, especialmente ante aquella estética neoclásica, generando una mayor importancia a la subjetividad artística. La individualidad artística, la creatividad y la sensibilidad se sitúan por encima de la razón.
  • Antecedentes: el arte Barroco fue de gran influencia para todos los artistas del Romanticismo, especialmente en los franceses.
  • Principales representantes: algunos de los principales artistas que representaron el ideal romántico, tanto en pintura como en música y literatura, fueron Francisco de Goya, Johann Wolfgang von Goethe, Caspar David Friedrich, José Mallord William Turner, Antoine-Louis Barye, Eugène Delacroix, Victor Hugo, Frédéric Chopin y Franz Liszt, entre otros.
  • Obras pictóricas más destacadas: El anciano de los días, de William Blake / La Libertad guiando al pueblo, de Eugène Delacroix / El caminante sobre el mar de nubes, de Caspar David Friedrich / El desesperado, de Gustave Courbet / Saturno devorando a su hijo, de Francisco de Goya / La balsa de la medusa, de Théodore Géricault / La batalla de Trafalgar, de William Turner / Sátiras del suicidio romántico, de Leonardo Alenza.
  • Obras literarias más destacadas: Madame Bovary, de Gustave Flaubert / Grandes esperanzas, de Charles Dickens / Los hermanos Karamazov, de Fiódor Dostoyevski, Orgullo y prejuicio, de Jane Austen / Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë / Moby Dick, de Herman Melville / Fausto, de Johann Wolfgang von Goethe / Los miserables, de Victor Hugo.

El arte del periodo romántico surgió entre la transición del siglo XVIII hacia el siglo siguiente, el XIX, especialmente en Alemania, Inglaterra y Francia. Estos fueron los puntos de partida desde los cuales se extendió a todo el mundo, especialmente al occidental (más adelante llegaría incluso al continente americano).

Definición de Romanticismo

Dentro de la historia del arte, el Romanticismo se define como un movimiento artístico y literario basado en la expresión de la libertad creadora (tanto la creatividad y subjetividad individual como la reacción ante el raciocinio del arte neoclásico y la Ilustración), generando prioridad, por encima de todo, a la subjetividad.

Significado de Romanticismo

Por un lado se sabe que existe una relación etimológica entre romántico y romantique, término francés que deriva de roman, siendo novelesco y novela sus significados.

Esto era así considerando que, durante el siglo XVI, en romance se imprimían las novelas de caballerías, mientras que el resto (los tratados de ciencia) se imprimían en griego o en latín.

Sin embargo, el término romantic aparece por vez primera de forma adjetiva con el significado de pintoresco a mediados del siglo XVIII por James Boswell, también en relación a lo sentimental, específicamente en su libro Un recuerdo de Córcega (An account of Corsica).

¿Cuándo empezó y cuando terminó el arte romántico?

Lo primero que hay que considerar es que el máximo apogeo que existió del movimiento romántico en la mayoría de las áreas que abarcó, fue entre 1800 y 1850. Luego de ello el lugar fue cedido al positivismo, fomentando el empirismo y el pensamiento crítico como base de la sociedad y el conocimiento.

La abadía en el robledal
La abadía en el robledal, pintura al óleo de Caspar David Friedrich (18091810).

Más allá de ello, es fundamental comprender que cada periodo artístico no nace de un momento a otro sin más; existen diversas situaciones sociales, políticas y culturales que, en general, ayudan a generar cambios significativos como para oponerse a un periodo anterior.

Tanto el arte como la literatura, la filosofía, la política y la música fueron de gran influencia para este movimiento. Las revoluciones burguesas, definidas políticamente como revoluciones liberales, y en concreto la Revolución de las Trece Colonias que condujo al inicio de la guerra de Independencia de los Estados Unidos (1776), así como la Revolución francesa (1789) y la primera Revolución Industrial, fueron de gran influencia.

Se habla, en este sentido, del Prerromanticismo que se generó en paralelo con el Neoclasicismo, arrancando con el Rococó y desarrollándose entre los años 1770 y 1820. Su gran apogeo se dio a partir de esta última fecha hasta el año 1850. Finalmente, fue decayendo poco a poco con la introducción del esteticismo en toda expresión artística.

Antecedentes del Romanticismo

El siglo XVIII, culturalmente, estuvo marcado por el iluminismo, el cual exaltaba la razón por encima del fanatismo. El nuevo sentido de la historia pretendía que el pensamiento se liberara, manteniendo la fe en el progreso. Sin embargo, la influencia de la religión se encontraba en plena crisis, perdiendo su poder público.

La Revolución Industrial, por otro lado, transcurría, siendo esta la que ayudara a consolidar a la burguesía como la clase social dominante, formándose, a su vez, una clase media.

El arte neoclásico era la expresión de la Ilustración, con la que se iniciaría la ciencia madurada de estilo, pero aún con muchas trabas para generar una completa libertad individual.

El buen salvaje y su impacto

Jean-Jacques Rousseau publicó en 1755 la obra Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres, refutando a Thomas Hobbes con Leviatán. Este último garantizaba el orden social y la razón al justificar el absolutismo ilustrado, considerando que el ser humano, por naturaleza, tiende a la corrupción.

Retrato de Jean-Jacques Rousseau
Retrato de Jean-Jacques Rousseau, obra de Maurice Quentin de La Tour de la segunda mitad del siglo XVIII.

Rousseau se opuso a tales argumentos asegurando que, por naturaleza, el ser humano es bueno y que es la sociedad la que lo corrompe. Su mayor ejemplo fueron los aborígenes americanos, quienes vivían en armonía con la naturaleza y fueron corrompidos por los europeos.

A pesar de haberse ganado enemistades por tal aseveración, tan escandalosa en su momento y considerada, incluso, hereje por la Iglesia, nadie logró detener su tesis revolucionaria.

El Sturm und Drang aparece

Sturm und Drang (Tormenta e ímpetu) fue un movimiento germánico que surgió y se desarrolló entre 1767 y 1785, impulsado por Johann Wolfgang von Goethe, Johann Georg Hamann y Johann Gottfried von Herder.

La finalidad de ello era rechazar el arte neoclásico y el racionalismo, siendo un gran antecedente que impulsaría el movimiento del Romanticismo.

Los ideales roussonianos habían sido de influencia para Tormenta e ímpetu, ayudando al despertar de aquella inconformidad que había estado dormida ante el estado actual de las cosas.

La vocación del artista

Todas las academias, para el momento del surgimiento del Romanticismo, habían limitado la creatividad artística y las artes en general para finales del siglo XVIII. El arte ya no era revolucionario, sino predecible, se limitaba a las peticiones del cliente o mecenas.

Los artistas románticos mantenían la creencia de que el arte tenía un destino diferente que podía expresar no solo la sensibilidad individual, sino las opiniones propias. A partir de ello, nace el arte como vocación, liberándolo así de las obligaciones generadas por parte del cliente.

Principales características de Romanticismo

Las condiciones de la creación artística cambiaron drásticamente con la revolución romántica. Para cada una de las disciplinas del arte supuso retos grandes y diferentes; en el caso de las artes plásticas, implicó fundamentales permutas, especialmente ante el Estado y la Iglesia como principales mecenas.

El anciano de los días
El anciano de los días, grabado de William Blake (año 1794).

Muchos artistas que defendieron los ideales románticos se vieron en la quiebra económica, considerando que los encargos se preferían mantener ante los preceptos tradicionales. La idea de vender fue transformándose, considerando que prevalecían los valores del arte por el arte a partir de la creatividad y sensibilidad individual.

La imaginación romántica en relación a la inteligencia

La filosofía que mantenía el Romanticismo giraba en torno al ejercicio de la imaginación, siendo esto lo que se traía a valorar en el arte. Todo el movimiento romántico estaba determinado por la imaginación en cualquiera de las disciplinas en las que se desarrolló, tanto pintura como música, literatura y demás.

Lo sublime por encima del canon clásico

El canon de la belleza clásica como la referencia estética por excelencia, aquí deja un espacio a la noción de lo sublime. Más allá de la comprensión racional, se trata de aquello que conmueve, que turba y hasta perturba. Se trata ya no solo de un placer armónico, sino del displacer.

Gracias a las sensaciones que se pretenden dejar en el espectador, le obliga a cautivarse y a reconocer distintas formas de belleza que no sean simplemente el orden, la simetría y la delimitación adjudicada por el canon clásico de belleza.

La subjetividad romántica

Uno de los ideales propuestos por el movimiento romántico es la subjetividad individual del creador, del artista. A partir de la subjetividad, se consideran las opiniones propias por medio de la sensibilidad, los anhelos y las preocupaciones. El arte se libera de los intereses del encargo del mecenas o cliente.

El nacionalismo romántico

Hubo dos particularidades compartidas entre el arte neoclásico y el romántico: el nacionalismo y el patriotismo, a pesar de que lo hicieron de maneras diferentes.

El tres de mayo de 1808 en Madrid
Los fusilamientos del 3 de mayo, óleo sobre lienzo de Francisco de Goya (año 1814).

Por un lado, el neoclásico defendía la idea del Estado como aquello que genera orden racional a partir del desarrollo civilizatorio; el Romanticismo le proporciona valor a la identidad nacional.

Nostalgia del pasado

Existieron dos particulares situaciones que conmocionan al artista romántico:

  1. Por un lado, los cambios tan drásticos y, además, dramáticos que viven a causa de la Revolución Industrial.
  2. Por otro, le conmueven los valores que comienzan a introducirse en relación a la libertad, la fraternidad y la igualdad.

A medida que surgían estos nuevos ideales modernizadores del Romanticismo, el artista sentía que había perdido la unidad que antes sí existía entre la naturaleza y el hombre. En este sentido, se consideran tres las fuentes fundamentales que aportan diferencias en este movimiento:

  1. Se inspiraron en el arte sacro del Medioevo, especialmente en el arte gótico, como símbolo de la identidad nacional y de la fe. De igual manera, en las criaturas míticas, monstruos, leyendas y mitologías.
  2. Asimismo, se inspiraron en la cultura popular nacional. Es por ello que tomaron aquellas culturas llamadas exóticas como fuente de inspiración, especialmente las culturas indígenas americanas.
  3. En gran medida, la Revolución francesa inspiró a muchos románticos que defendían la libertad, la igualdad y la fraternidad.

Individualismo romántico

La expresión del yo era fundamental en el Romanticismo. Más allá del individualismo actual, se trató del reconocimiento específico de la identidad individual. A partir de allí, cada sujeto podía percibirse a sí mismo como diferente, único, aunque sin dejar de ser parte de un colectivo.

La Luna saliendo a la orilla del mar
La Luna saliendo a la orilla del mar, pintura al óleo de Caspar David Friedrich (año 1822).

En algunos casos esto implicó la improvisación artística, especialmente en la música, lo que le permitía distinguirse socialmente de entre muchos otros.

El ideal del genio romántico

En conjunto al individualismo, también surge el genio del Romanticismo. En este caso, sobrepasa los límites que podría poseer en tanto a técnica, centrándose más bien en la originalidad artística, la imaginación que poseyera o cierto virtuosismo que le hacía ser único; tales características iban de la mano de una vida atormentada.

La libertad creativa

Una de las mayores propuestas del movimiento romántico fue la liberación de las reglas académicas del arte, particularmente del periodo neoclásico. No se trataba de descartar completamente las reglas, sino de, a partir de ellas, formar expresiones artísticas individuales que logren transmitir emociones.

La naturaleza se reinterpreta

El género paisajista venía ya desarrollándose, aunque en menor proporción, específicamente por haber sido considerado un arte menor. En el Romanticismo, tal género es retomado, generándole un nuevo carácter, siendo de gran importancia para muchos.

Los artistas románticos concebían el paisaje como una metáfora del mundo interior individual, cuya atmósfera era una perfecta fuente de inspiración y parte importante de la escena. Según era interpretado, podía ser símil de fracaso, soledad, pasión y misterio, entre otros.

Principales artistas del Romanticismo

Fueron muchos los artistas que se han podido considerar parte de este movimiento sociocultural, tanto en literatura como en música y pintura, entre otros. Sin embargo, aquí nos centraremos en mencionar algunos que fueron de gran influencia para las artes plásticas, siendo incluso aún hoy de gran inspiración.

Caspar David Friedrich (17741840)

Dos hombres contemplando la luna
Dos hombres contemplando la luna, pintura al óleo de Caspar David Friedrich (año 1819).

Caspar David Friedrich es considerado como el artista que introdujo el Romanticismo en Alemania. Su obra se caracterizó por ser alegórica, especialmente en los paisajes; los cielos que ilustró transmiten cierto aire tormentoso, con ruinas góticas y nieblas matinales.

La naturaleza fue su interés primordial. Formó parte de ese primer grupo de jóvenes artistas que rechazó la academia, dejando de pintar por encargo para formar parte de la ola de pintores libres.

Algunas de sus obras son: El caminante sobre el mar de nubes (1818), La abadía en el robledal (1808), Dos hombres contemplando la luna (1819) y La luna saliendo a la orilla del mar (1822), entre otras.

J. M. W. Turner (17751851)

Aníbal cruzando los Alpes
Aníbal cruzando los Alpes, óleo sobre lienzo de Joseph Mallord William Turner (18101812).

Joseph Mallord William Turner fue uno de los mejores paisajistas románticos de la historia, siendo, además, el responsable de que hoy en día el género paisajista tenga gran importancia. Asimismo, se dice que se adelantó a su época por incursionar elementos impresionistas.

Turner es considerado como el pintor de la luz. Aunque le fue difícil abrir camino a su estilo artístico en Inglaterra, tuvo la suerte de poder viajar mucho, adoptando y aprendiendo de diversos maestros.

Algunas de sus obras más relevantes son: Aníbal cruzando los Alpes (18101812), Staffa, la cueva de Fingal (1832), El Temerario remolcado a dique seco (1839), Barco de esclavos (1840), Crepúsculo sobre un lago (1840) y Paisaje con río y bahía al fondo (1845), entre otras.

Eugène Delacroix (17981863)

La barca de Dante
La barca de dante, pintura al óleo de Eugène Delacroix (año 1822).

Eugène Delacroix fue uno de los máximos exponentes de la pintura del movimiento romántico francés junto a Géricault. El empleo del color por parte de este fue de gran maestría. Particularmente se inspiró en las ruinas medievales, así como en la obra de Goya y su libertad para crear, al igual que en diversos clásicos barrocos como Rubens, Rembrant y Velázquez.

Por otro lado, también realizó diversos viajes que fueron para él de gran influencia: Inglaterra, el norte de África, Argelia y Marruecos fueron algunos. Su obra está llena de fantasía, erotismo y unas cuantas conmociones macabras. Para Delacroix era de gran importancia lograr exaltar emociones y sentimientos con su obra.

Algunos de los trabajos más representativos de Delacroix son: La barca de Dante (1822), Cama sin hacer (1827), La muerte de Sardanápalo (1827), La libertad guiando al pueblo (1830) y Medea furiosa (1838), entre otros.

Théodore Géricault (17911824)

Mujer demente
Mujer demente, pintura de Théodore Géricault (alrededor de los años 18191822).

Otro de los artistas plásticos que introdujo la pintura del romanticismo fue el francés Théodore Géricault. A pesar de que solo vivió 32 años y únicamente durante 10 de ellos pintó, logró destacar de entre sus contemporáneos. El dramatismo fue el real protagonista de sus creaciones.

Como todo romántico, huyó de cualquier encargo académico para dedicarse a desarrollar temas escabrosos y poco populares, tales como cadáveres, retratos de locos, naufragios y trata de negros, entre otros. Todo lo que quería no se acercaba a lo que otros realizaban, especialmente porque su principal interés era retratar a pacientes psiquiátricos y enfermos en general.

Algunas de sus obras más representativas son: El beso (18161817), La balsa de la Medusa (1819), El cleptómano (1822), La ludópata (18191822), El loco del mando militar (18191822) y Mujer demente (18191822), entre otros.

Obras más representativas del Romanticismo

El caminante sobre el mar de nubes (1818)

El caminante sobre el mar de nubes
El caminante sobre el mar de nubes, óleo sobre tela de Caspar David Friedrich (año 1818).

El caminante sobre el mar de nubes fue realizado por el artista alemán Caspar David Friedrich, otro gran exponente del movimiento romántico. Esta obra muestra todo lo que quiso –y logró- ser este periodo: un completo dramatismo que conmueve. Es la máxima expresión romántica.

El paisaje, retomado y expuesto con gran importancia por los románticos, Friedrich logró exhibirlo tal y como era, generando un clima tormentoso a partir de la evidente niebla, las lluvias, los vientos y la nieve. Se trata, en definitiva, de una obra completamente sublime.

Se podría decir que el artista manifestó sus más íntimos sentimientos, aquellas emociones extremas con un paisaje exterior, que muestra el interior de aquel hombre que, de espaldas, observa el paisaje.

La balsa de la Medusa (1819)

La balsa de la Medusa
La balsa de la Medusa, óleo sobre lienzo de Théodore Géricault (año 1819).

La balsa de la Medusa es una de tantas obras crudas del Romanticismo que muestra parte de una realidad histórica. Fue realizada por el prodigioso artista francés Théodore Géricault, mostrando el naufragio de la fragata Méduse en el que más de cien personas quedaron en una balsa a la deriva.

Se dice que casi todas las personas allí murieron, excepto quince de ellas. Estuvieron en ese naufragio al menos trece días, en el que no sólo pasaron hambre y deshidratación, sino que llegaron a practicar el canibalismo debido a la desesperación.

Se dice que el artista, para inspirarse aún más, logró pintar la obra observando cuerpos reales; en su propio taller obtuvo miembros cercenados gracias a la ayuda de un amigo médico, que sacó estos fragmentos corporales de la morgue.

Se dice, además, que consiguió reconstruir una réplica de la balsa en la que alojó los miembros para que representaran la obra (cabezas, brazos, piernas, etc.).

Como era de esperarse, mucha polémica causó su obra: una estructura piramidal sobre una inestable base –el mar– donde reposaban algunos cuerpos sin vida con los pocos sobrevivientes.

De fondo la tormenta, con esa tenue interpretación bien lograda a partir de las pinceladas de Géricault, genera intensas sensaciones que juegan entre la esperanza y la resignación.

La Libertad guiando al pueblo (1831)

La Libertad guiando al pueblo
La Libertad guiando al pueblo, óleo sobre lienzo de Eugène Delacroix (año 1831).

La Libertad guiando al pueblo fue realizada por el máximo exponente del Romanticismo francés: Eugéne Delacroix. Esta obra representa la Revolución de Julio ocurrida en 1830 en París, la cual surgió en oposición a las transgresiones constitucionales desarrolladas durante la Segunda Restauración por Carlos X.

Allí se representa una alegoría en relación a un hecho histórico, lo que quiere decir que no se está describiendo la realidad de ese suceso, sino que se representa de manera simbólica a partir de lo que ocurrió. En el caso preciso de la obra de Delacroix, se muestra a una mujer irreal, pero que se equipara a la Libertad.

En términos generales, el cuadro relata una barricada. Se muestran escombros en medio de una cortina de humo con diversos personajes, todos ellos representando un alzamiento civil. Todos siguen a la mujer que les guía alzando la bandera francesa, aunque tal alzamiento incluya tener que pasar por encima de los caídos.

El dramatismo que expresa el cuadro es único del Romanticismo, así como el dinamismo y la tensión en torno a tal abigarramiento. Asimismo, se observa la luminosidad como aquella que genera mayor expresividad, tal y como sucede con los principales símbolos de la obra: la Libertad, la bandera, el pueblo alzado y el sacrificio de los abatidos.

Referencias:

  • Calvo Santos, Miguel. “Caspar David Friedrich”. Historia-Arte (sitio web). Comentario posteado el 27 de septiembre del 2016 (consultado el 5 de julio del 2021).
  • Calvo Santos, Miguel. “Francisco de Goya”. Historia-Arte (sitio web). Comentario posteado el 27 de septiembre del 2016 (consultado el 6 de julio del 2021).
  • Calvo Santos, Miguel. “Theodore Géricault”. Historia-Arte (sitio web). Comentario posteado el 27 septiembre del 2016 (consultado el 5 de julio del 2021.
  • Calvo Santos, Miguel. “William Turner”. Historia-Arte (sitio web). Comentario posteado el 27 de septiembre del 216 (consultado el 5 de julio del 2021).
  • Imaginario, Andrea. “Características del romanticismo”. Cultura Genial.
  • Imaginario, Andrea. “Cuadro La libertad guiando al pueblo de Delacoix”. Cultura Genial.
  • Imaginario, Andrea. “Romanticismo”. Cultura Genial.
  • Lampkin, Fulwood. “Caminante sobre un mar de nubes. El paisaje sublime frente al personaje de espaldas”. Historia-Arte (sitio web). Comentario posteado el 12 de febrero del 2016 (consultado el 6 de julio del 2021).
  • Romanticismo. Wikipedia.

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