Francisco de Goya

Resumen de la vida de Francisco de Goya

  • Nombre de nacimiento: Francisco José de Goya y Lucientes.
  • Nacimiento: 30 de marzo de 1746.
  • Fallecimiento: 16 de abril de 1828.
  • Sepultura: sus restos se encuentran en la ermita de San Antonio de la Florida, en Madrid, España.
  • Ocupación: pintor y grabador.
  • Padre: Braulio José Goya y Franque.
  • Madre: Gracia Lucientes Salvador.
  • Cónyuge: Josefa Bayeu.
  • Hijos: tuvo seis hijos, pero sólo uno de ellos le sobrevivió.
  • Educación: colegio Santo Tomás de Aquino de las Escuelas Pías de Zaragoza / Academia de Dibujo de Zaragoza / Taller de José Luzán / Taller de su cuñado Francisco Bayeu / Academia de San Fernando.
  • Periodo artístico: rococó, neoclasicismo y prerromanticismo.
  • Influencias: Giambattista Tiepolo / Anton Raphael Mengs / Diego Velázquez / Rembrandt.
  • Obras más representativas: La familia de Carlos IV, La maja desnuda, La maja vestida, Saturno devorando a su hijo, El tres de mayo de 1808 en Madrid y El coloso.

¿Dónde y cuándo nació Francisco de Goya?

Francisco José de Goya y Lucientes nació el 30 de marzo de 1746 en Fuendetodos, pueblo de Aragón (España) en el que vivía su familia materna.

¿Dónde y cuándo murió Francisco de Goya?

Tras un estado de salud muy delicado, Francisco de Goya falleció el 16 de abril de 1828 en Burdeos, Francia. No solo estaba pasando por un proceso tumoral, sino que experimentó una caída por unas escaleras que lo debilitaría. Eran las dos de la madrugada cuando ya no logró despertar más.

Dos de sus grandes amigos lo acompañaban esa noche, el pintor Antonio de Burgada y José Pío de Molina. Debido a la hora de su fallecimiento, muchos citan el día 15 del mismo mes, a pesar de que los documentos especifican con claridad la fecha correcta.

Familia de Francisco de Goya

Madre de Francisco de Goya

Gracia Lucientes Salvador era el nombre de su madre, la cual provenía de una familia de la nobleza, lo que llevó a Francisco de Goya a desarrollarse en medio de una familia con una mediana posición social.

Padre de Francisco de Goya

El padre de Francisco de Goya fue una gran influencia para el artista. Llamado Braulio José Goya y Franque, mantenía gran prestigio en el desarrollo de la artesanía y era conocido como un gran maestro dorador.

Dibujo al carboncillo de Josefa Bayeu
Dibujo al carboncillo de Josefa Bayeu, obra de Francisco de Goya (año 1805).

Gracias a los contactos que mantenía y a las personas relacionadas con las artes de su oficio de las que se rodeaba, su hijo se vio influenciado en su formación artística.

Cónyuge de Francisco de Goya

Josefa Bayeu y Francisco de Goya se casaron el 25 de julio de 1773 en Madrid, España. Su esposa era la hermana de Francisco, Ramón y Fray Manuel, también pintores.

Hijos de Francisco de Goya

Francisco de Goya y su esposa, Josefa Bayeu, tuvieron ochos hijos, de los cuales solo uno, el último, sobrevivió (convirtiéndose así en su único heredero). Todos morírían al nacer o siendo muy pequeños por causas desconocidas.

Francisco Javier Goya y Bayeu
Retrato de Francisco Javier Goya y Bayeu, óleo sobre tela de Francisco de Goya (año 1805).

Sus nombres fueron los siguientes:

  • Antonio (1774): nació en Zaragoza, mientras que el resto de sus hijos lo hizo en Madrid.
  • Eusebio Ramón (1775).
  • Vicente Anastasio (1777).
  • Hijo prematuro.
  • María del Pilar (1779).
  • Francisco de Paula (1780).
  • Hermenegilda (1782).
  • Francisco Javier (17841854).

Hermanos de Francisco de Goya

Francisco de Goya fue el penúltimo de los hijos de la familia Goya. Fueron cinco el total de sus hermanos:

  • Rita (1737): se ocupó de cuidar a sus padres.
  • Tomás (1739): al igual que su padre, ejerció de dorador.
  • Jacinta (1743): murió a la edad de 7 años.
  • Mariano (1750): falleció cuando también era un niño.
  • Camilo (1752): fue capellán en Chinchón.

Biografía de Francisco de Goya

Francisco de Goya fue uno de esos artistas únicos que marcaron una particularidad en la historia del arte. No se puede decir que sus creaciones sean similares a otras; más allá de la influencia que pudo tener, su estilo, sin duda, fue único. Es así como se convirtió en uno de los pintores más importantes a nivel mundial.

Se deja destacar que fue uno de tantos artistas que escapó de las escuelas de su época, formando un estilo artístico poco comprendido para su tiempo, sino hasta muchas décadas después. Sus destacadas Pinturas negras, entre otras series de grabados, generan una fuerte admiración, considerando la ruptura de los cánones de su tiempo.

Zaragoza: la ciudad rica en construcciones religiosas

Para acercarnos un poco e intentar comprender la genialidad del gran artista español que aquí presentamos, es necesario conocer, en una suerte de recorrido histórico, lo que ocurría a su alrededor. Siempre serán necesarios los contextos socioculturales que envuelven a cada artista.

Autorretrato de Francisco de Goya
Autorretrato, pintura al óleo de Francisco de Goya (año 1815).

Zaragoza, lugar de nacimiento de Goya, estaba en máximo auge a nivel estructural para mediados del siglo XVIII. El poder que se ejercía en torno a la creación de iglesias y conventos era el máximo negocio del lugar. Las tablas, los retablos y las imágenes en general para los templos eran necesarios.

Gracias a todo este contexto es que su padre, Braulio José Goya y Franque, logra posicionarse como artesano. Con un trabajo estable, intenta generar tal ejemplo a sus hijos, siendo de gran inspiración para el artista, quién sería más que un dorador.

Infancia y juventud de Francisco de Goya: el inicio como artista

Gracias a José Luzán Martínez (destacado artista de la pintura aragonesa), Francisco de Goya comienza sus clases de dibujo con tan solo 13 años. Fue, además, un maestro que le inspiraría e influenciaría para el resto de su vida, especialmente en su atracción por los pintores italianos.

Más adelante pasaría a estudiar con Francisco Bayeu (hermano de quien luego sería su esposa) con 17 años. A pesar de haber iniciado muy joven en la pintura, su progreso fue un tanto lento, quizás por ello no logró obtener la beca para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, entre otros concursos en los que participaría.

Fue un progreso lento hasta obtener la madurez artística que le caracteriza, aunque el apoyo que siempre tuvo de Francisco Bayeu habría sido de gran ayuda e inspiración. En 1765 ejecutó una pintura para los jesuitas de la villa de Alagón y más adelante una serie. El primero titulado Exaltación del hombre de Jesús y luego la serie Los padres de la Iglesia Latina u Occidental.

Otras primeras pinceladas

De sus inicios como artista es escasa la obra que se conservó, pero las pocas que sí, son de temática religiosa, tales como El motín de Esquilache, realizada en 1766. En ella se pueden observar ciertos vestigios que más adelante caracterizarían su obra: su especial tratado de las luces y sombras como muestra de un escenario teatral.

Motin de Esquilache
Motin de Esquilache, obra de Francisco de Goya (año 1766).

Asimismo, sus pinceladas sueltas, así como sus vibrantes colores, son reflejo de uno de los mayores intereses pictóricos del artista. Además, no se puede dejar de lado la composición equilibrada entre los personajes, y la sensación de movimiento creada a partir de las posiciones de los personajes, naturales, junto a la  marcada expresividad en los ojos de alguno de ellos.

El viaje a Italia

Francisco de Goya viaja a Italia en 1770. Gracias a esta experiencia su pasión por las máscaras nació. Con ello, se unen su amor por el teatro callejero y las populares costumbres del momento, de donde viene su gran atracción por las figuras grotescas y la peculiaridad de los rostros.

En aquel viaje, que lo llenaría de grandes pasiones así como de otras tantas fuentes de inspiración, pintó ese mismo año Aníbal vencedor contempla por primera vez Italia desde los Alpes, con la finalidad de participar en el concurso de la Academia de Parma.

A pesar de que dicha obra recibiera muy buenas críticas, también generó disyuntivas, pues el jurado no quedó convencido con el empleo de los colores de Goya, considerando que se alejaba del academicismo que se estaba desarrollando en ese entonces por otros artistas del momento.

De igual manera, su arriesgado estilo tan personal, destacó en gran medida debido a la modernidad que suponía tales colores nada convencionales y alejados del realismo académico.

Caminando hacia el éxito

Cuando tenía 25 años ya se encontraba regresando de Italia. Al volver, su primer encargo ocurre, por fin. Se trató del fresco de una de las bóvedas de la Basílica del Pilar de Zaragoza, su ciudad natal. Allí, debía transmitir todas las técnicas que había aprendido en su viaje a Italia.

Adoración del Nombre de Dios o La Gloria
Adoración del Nombre de Dios o La Gloria, pintura al fresco de Francisco de Goya (1772).

Gracias a este primer encargo, logra conseguir otros tantos para palacios, iglesias e incluso retratos de personas de la aristocracia aragonesa, especialmente. Todos los frescos que realizó para la capilla del Palacio del Conde de Sobradiel, fueron ejecutados en esta época.

Progresivamente fue adquiriendo cierto reconocimiento y prestigio. Considerando que, a la par, se desarrolló su matrimonio con la hermana de su amigo, maestro y colega, Francisco Bayeu. Con su esposa fueron ocho los hijos que tuvieron, aunque fallecen siete de ellos. Tales hechos fueron de influencia para que su alma se atormentara y surgieran, más adelante, las Pinturas negras, los Disparates y los Caprichos.

Los cartones y más éxitos: el pintor de la corte

Anton Raphael Mengs, gran pintor de cortes europeas y primer pintor del rey Carlos III, le propuso pintar y diseñar los cartones que estarían dedicados a los tapices de la Real Fábrica de Santa Bárbara en 1775. No cabe duda que esto cambiaría rotundamente la vida del artista.

En tan solo un año, Goya consigue realizar nueve obras, y las primeras de otras tantas. Todas ellas serían la guía para tapices que serían exclusivamente para San Lorenzo de El Escorial.

Carlos III, cazador
Carlos III, cazador, óleo sobre tela de Francisco de Goya (años 17861788).

Un año después consigue realizar otra serie para el Palacio de El Pardo. Ya para los años 1778 y 1780, Goya ya residiría en la corte, logrando una estrecha amistad con quien era el secretario de Estado en ese instante: el conde de Floridablanca. Con todo ello, y entre otras relaciones de importancia, logra mantener un trabajo estable como pintor.

Progresivamente, fue consiguiendo lograr ser el pintor de la corte. Es así como avala su entrada en la Real Academia de San Fernando con el lienzo Cristo de la Cruz, en 1780, sin ningún tipo de objeción.

El rechazo a los cánones neoclásicos

Es fundamental destacar que, para el momento que Goya vivió, las artes plásticas seguían viviendo arraigadas a los cánones neoclásicos y que los artistas seguían guiándose por tales reglas. Sin embargo, Goya quería algo más, y se rebela ante tales imposiciones.

Goya pasó del rechazo a la fama, persistiendo para ello en un estilo único que rehusó dejar (aunque sí lo evolucionó). Gracias a su fama, genera diversos retratos a familias de gran importancia, como el conde de Floridablanca o el duque de Osuna, de donde logró obtener muchos más encargos.

Jovellanos, Ceán Bermúdez y la Ilustración

Más adelante, Goya comienza a rodearse de personas que seguirán influenciándolo, y que además marcarían su vida. Amistades que lo llevan a un ascenso cada vez mayor como pintor. Algunos de ellos fueron el coleccionista de arte Juan Agustín Ceán Bermúdez, así como también el escritor y político Gaspar Melchor de Jovellanos.

Retrato de Gaspar Melchor de Jovellanos
Retrato de Gaspar Melchor de Jovellanos, pintura al óleo de Francisco de Goya (año 1798).

Estos nuevos amigos consiguen que Goya obtenga un cúmulo mayor de encargos, sin considerar que gracias a ellos se le abren las puertas a nuevas relaciones rodeado de intelectuales, tanto como de reformistas. Considerando que, además, eran tiempos en que estos últimos apoyaban la Ilustración, pretendiendo llevarla a España.

Todo este nuevo ambiente intelectual llena al artista de otras tantas visiones, marcadas por la educación y la política que estaba llevando. Los conceptos perfeccionistas en torno a su pintura comienzan a abandonarlos, para entrar a otra nueva etapa en pro del expresionismo.

Goya introduce en sus obras ideas marcadas por lo grotesco, convirtiéndose, finalmente –y sin ser consciente de ello-, en el precursor del Romanticismo, un despertar, si se quiere, para España y Europa en general.

Se manifiesta el realismo, los desnudos y la guerra

La peor etapa que habría vivido Goya comenzaría en 1792, cuando queda sordo tras una enfermedad adquirida en un viaje realizado a Andalucía. Su sordera jamás se iría, acompañándolo en el desarrollo de sus lienzos más negros. El crimen y la tragedia formarían parte de algunas temáticas que pronto desarrollaría.

A pesar de ello, en 1795 sería nombrado director de pintura de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Más adelante, la duquesa de Alba, al quedarse viuda, lo protegería, manteniendo activamente la actividad de retratista de la nobleza.

A pesar de ello, no abandona sus grabados, mucho menos las temáticas en relación a la crítica social y lo grotesco; todo ello lo demostró en los Caprichos, realizados en 1799. Durante este tiempo también retrata dos de sus más célebres lienzos, La maja vestida y La maja desnuda.

La guerra de la Independencia

La guerra de la Independencia española es de especial importancia mencionarla, ya que llevó al artista a desarrollar obras en relación a ello, a pesar de que continúa la crítica con su producción con Desastres de la guerra.

Retrato de Leocadia Zorrilla
Retrato de Leocadia Zorrilla, pintura al óleo de Francisco de Goya (años 18141816).

Su esposa, Josefa, fallece en 1812, siendo después de ello que, se dice, mantuvo una relación con Leocadia Zorrilla.

Muerte de Francisco de Goya, entierro y exhumación

Fue enterrado en el cementerio bordelés de de La Charteuse, en tal mausoleo cuya propiedad era de la familia Muguiro e Iribarren, en Francia. Sin embargo, en 1888 hubo una primera exhumación con intención de trasladarlo a Madrid o a Zaragoza, sin éxito a causa de la desaparición de su cabeza.

Una segunda exhumación sí se logró en 1899 y sus restos estuvieron en la cripta de la colegiata de San Isidro hasta 1919, que fueron llevados, finalmente, a la ermita de San Antonio de la Florida, en Madrid, España.

Obras más representantivas de Francisco de Goya

La maja desnuda (17951800)

Luego que termina la guerra, y a pesar de mantener cierta prudencia con alguna de sus creaciones artísticas, se abre un proceso contra él por parte de la Inquisición por su obra La maja desnuda. A pesar de ello, no cesó su producción artística.

Esta obra actualmente se encuentra en el Museo del Prado, España. Su tamaño ocupa 97,3 X 190,6 cm, siendo un óleo sobre lienzo. A pesar del revuelo ocasionado al retratar a una mujer desnuda en una época conservadora, mantuvo en su tipo una suerte de inspiración en la diosa de Venus sobre su lecho.

Se dice que habría sido un encargo de Manuel Godoy, quién gobernaba en ese entonces bajo el reinado de Carlos IV. Considerando que mantenía un especial gusto por el arte, especialmente por lo erótico, tenía un gabinete exclusivo, privado, con diversas obras de tal estilo, incluyendo la de Goya.

Aunque no era la única, el mayor revuelo lo causó la humanidad de ella, ya que no se trataba de un ser mitológico, sino de un retrato de una persona real, en el que, además, se retrató el vello púbico por primera vez en la historia. La duda queda en quién era la mujer representada en los óleos.

Tanto La maja vestida como La maja desnuda representaban a la misma mujer. Aunque sin confirmar, se cuenta que posiblemente Goya se inspiraría en la duquesa de Alba, con quien mantuvo una amistad y a quien retrató en múltiples ocasiones.

Saturno devorando a su hijo (1823)

Francisco de Goya desarrolló 14 obras a las que llamaron Pinturas negras. Esto fue así considerando sus pigmentos oscuros especialmente para los fondos de los personajes, creando una gran temática sombría. Una muestra clara de ello es Saturno devorando a su hijo.

Saturno devorando a su hijo
Saturno devorando a su hijo, pintura al óleo de Francisco de Goya (entre los años 1820 y 1823).

Se trata, en efecto, de una escena mitológica en la que Saturno, también llamado Cronos en la mitología griega, devora a sus hijos. Saturno, como personaje de la mitología romana, mantuvo un pacto con su hermano Titán que consistía en que le cedía su parte del reino con la condición de que no tuviera hijos.

A pesar de ello, Saturno se casa con Rea, con quien tuvo varios hijos pero, para mantener el pacto, se los comía. En esta obra Goya muestra de una manera terrorífica una de las escenas que pudo experimentar este personaje. En ella, se expresa tal terror por parte de quien comete tal acto de canibalismo con su hijo.

Pareciera tratarse de una clara locura por parte de Saturno ante tal suceso. Claramente mastica parte del brazo del hijo ensangrentado, sin cabeza y sin uno de sus brazos. Se aferra con sus manos incrustadas en el torso del hijo. Son varias lecturas que podrían generarse en torno a esta obra, una de ellas podría ser sociopolítica, considerando los tiempos oscuros que vivía España.

Otra lectura que también pareciera evidente es la representación clara de la enfermedad que para ese entonces ya tenía el artista al dejarlo sordo, sin dejar de lado toda la experiencia que tuvo al perder a casi todos sus hijos, que posiblemente dejó una huella imborrable en él.

Referencias:

  • Calvo Santos, Miguel. «Saturno devorando a su hijo. La más negra de las pinturas negras”. Historia Arte (sitio web). Artículo publicado el 16 de febrero de 2018 (consultado el 3 de junio de 2021).
  • Calvo Santos, Miguel. “La maja desnuda. El primer desnudo de arte moderno… por los pelos». Historia Arte.
  • Francisco de Goya y Lucientes en la página oficial del Museo del Prado. Materiales multimedia diversos.
  • Francisco de Goya. Wikipedia.
  • Imaginario, Andrea. “Cuadro El 3 de mayo de 1808 en Madrid de Goya”. Cultura Genial (sitio web).
  • “La familia de Goya: ascendientes y descendientes”. InfoGoya 96.
  • Sánchez, Marta. “Francisco de Goya. Biografía, obras y exposiciones.” Alejandra de Argos (sitio web). Comentario posteado el 1 de febrero de 2021 (consultado el 3 de junio de 2021).

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