Marxismo

Ninguna otra perspectiva teórica o método de análisis de la realidad y de la historia misma ha tenido un impacto o una relevancia histórica mayor al marxismo en la actual Edad Contemporánea.

El ideario filosófico, político, social y económico que Karl Marx, junto a su compañero Friedrich Engels, plantearon por vez primera a mediados del siglo XIX y que, posteriormente, fue reinterpretado por otros pensadores como Antonio Gramsci, Georg Lukács, Gueorgui Plejánov, León Trotski, Mao Zedong, Rosa Luxemburgo y Vladimir Lenin, impactó de tal manera al mundo que bien podría ser considerado la corriente de pensamiento humano más relevante de Oriente y Occidente de los últimos dos siglos.

Este artículo, lejos de intentar ser una crítica o alabanza al ideario de Marx y Engels, pretende, únicamente, exponer todo lo referente al marxismo: su definición, significado, origen, principales ideas y características. Todo ello, sin emitir juicio de valor alguno, pues tal acción atañe, únicamente, al lector.

Definición de marxismo

Se define al marxismo como el planteamiento filosófico, social, político y económico de Karl Marx y Friedrich Engels, el cual se caracteriza por lo siguiente:

  • Interpretar la historia de la civilización humana y su realidad desde una perspectiva estrictamente materialista.
  • Extrapolar la dialéctica hegeliana y utilizarla para explicar la transformación de la sociedad.
  • Finalmente, hacer una rotunda crítica al capitalismo, como modelo de organización social, económica y política.

Significado de marxismo

El término marxismo está conformado por el sustantivo Marx y el sufijo ismo. Así, el significado etimológico de dicha acepción resultará del análisis previo de las palabras que lo componen:

  • Marx: sustantivo que hace referencia a Karl Marx, quien fuese, junto a Friedrich Engels, uno de los padres fundadores de la teoría marxista (teoría que es, en sí misma, la base ideológica del materialismo histórico, del materialismo dialéctico y del comunismo).
  • ismo: sufijo que forma sustantivos abstractos y cuyo significado es doctrina, teoría, sistema o tendencia.
Karl Marx
Retrato de Karl Marx.

A partir del análisis del etimológico expuesto previamente, se puede definir al marxismo como:

Doctrina o teoría elaborada por Karl Marx y Friedrich Engels que constituye la base ideológica del materialismo histórico y del dialéctico, así como del comunismo y de otras corrientes políticas relacionadas con la lucha de clases.

Origen del marxismo

El marxismo, entendido como un conjunto de doctrinas filosóficas, económicas y políticas, no surgió de un momento a otro, es decir, no tuvo un origen específico, sino más bien un desarrollo paulatino.

Este origen, que es, más bien, un intervalo de tiempo, tuvo lugar entre los años 1844 y 1867, periodo en el que se publicarían las cinco obras literarias que constituyen, en sí mismas, la esencia del marxismo primigenio. Estas son:

  • Manuscritos económicos y filosóficos de 1844. Karl Marx (1844).
  • Principios del comunismo. Friedrich Engels (1847).
  • Manifiesto del Partido Comunista. Karl Marx y Friedrich Engels (1848).
  • Una contribución a la crítica de la economía política. Karl Marx (1859).
  • El capital: crítica de la economía política. Karl Marx (1867).

Principales ideas del marxismo

La teoría del valor

Según el ideario marxista, el valor de una cosa se mide por el tiempo que ha requerido su fabricación. Por ejemplo, una mesa valdría el tiempo que ha necesitado el carpintero para ensamblar todos los materiales que la constituyen; sin embargo, también habría que añadirle las horas de trabajo del leñador para obtener la madera, así como las del herrero para crear los clavos.

Karl Marx en su estudio
Karl Marx en su estudio (alrededor del año 1875).

En ese mismo orden de ideas, habría que añadir todas las horas de trabajo de todas las personas que estuvieron envueltas en el proceso de producción de determinado objeto para saber su verdadero valor.

Este planteamiento socioeconómico sostiene, además, que aquel que es el dueño de determinado bien de producción, es decir, el capitalista, se apropia de una parte del valor que los obreros, esto es, sus empresarios, generan durante su jornada laboral, pagándoles tan solo una parte del valor generado a dichos trabajadores.

Esta cuota que el dueño del capital sustrae de cada obrero, Marx la llamó plusvalía. Esta última bien podría ser considerada la génesis del pensamiento marxista respecto a la explotación de la fuerza de trabajo del obrero por el capitalista y el capital.

La lucha de clases

El marxismo, en su cualidad de teoría social, sostiene que allí donde se haya implementado un sistema capitalista, la sociedad se dividirá en dos clases:

  • Por un lado, los capitalistas o burgueses, que son los dueños de los medios de producción y que, en conjunto, controlan toda la producción económica.
  • Por otro, los trabajadores, quienes son los que con su fuerza de trabajo generan riqueza pero que, sin embargo, solo perciben una ínfima porción de lo que verdaderamente deberían recibir.

Según esta línea de pensamiento, resulta lógico pensar que el conflicto entre ambos estamentos sociales estallaría en algún punto.

Marx y Engels creían lo mismo; de hecho, lo hacían con tanta vehemencia que afirmaban rotundamente que la revolución era inevitable y que, además, la velocidad de manifestación de esta sería proporcional al nivel de industrialización de su lugar de origen.

Así pues, este conflicto inevitable (énfasis en inevitable) entre los burgueses y los trabajadores, Marx lo denominó lucha de clases.

Asimismo, Marx llamó a las relaciones de producción donde una clase explota a la otra infraestructura del sistema. Para Marx y Engels, las leyes, el Estado, la cultura y la religión, sobre todo esta última, eran todos elementos que servían para justificar y legitimar las relaciones de dominación de una clase sobre otra (infraestructura).

Karl Marx y Friedrich Engels en la imprenta de la Nueva Gaceta Renana
Karl Marx y Friedrich Engels en la imprenta de la Nueva Gaceta Renana, pintura al óleo de Constantin Chapiro (año 1849).

Así pues, denominaron a estos elementos la superestructura del sistema, por lo que, según su ideario, formaban parte del problema intrínseco en la historia misma de la humanidad.

La revolución del proletariado

Según lo escrito en el Manifiesto del Partido Comunista de K. Marx y F. Engels, la injusticia que representa, en sí misma, la infraestructura del sistema y que, además, es justificada, legitimada y auspiciada por la superestructura (leyes, Estado, cultura y religión), acabará únicamente mediante el derrocamiento violento de todo el orden social preexistente (entendiendo por violento, revolución, y por revolucionario, al trabajador que ha hecho consciencia de su condición de proletario).

Según Marx, el derrocamiento violento ocurriría, en primera instancia, en aquellos países donde la industrialización y el sistema capitalista, en general, estuviese más afianzado.

Sin embargo, tal revolución nunca ocurrió; de hecho, y por contradictorio que parezca, aconteció en aquellos lugares donde el sistema capitalista era inexistente, como, por ejemplo, Rusia y China.

El comunismo

La revolución del proletariado no tiene como finalidad exclusiva el derrocamiento violento de todo orden social preexistente, sino también la instauración de uno nuevo: el comunismo.

Este nuevo sistema de organización social, política y económica planteado por Marx y Engels tenía como finalidad liberar a la sociedad de la explotación humana, así como también de todas las injusticias intrínsecas en la sociedad capitalista.

Bolchevique
Bolchevique, pintura al óleo de Borís Kustódiev (año 1920).

Así pues, en el comunismo, la propiedad privada de los medios de producción será abolida junto con las leyes que justifican y legitiman tal apropiación injusta.

El objetivo de esto es permitir que los trabajadores tengan acceso a los medios de producción de forma institucionalizada. Para ello, será necesario que el Estado, en una primera etapa, otorgue a los trabajadores los medios de producción y evite, ante todo, el surgimiento de una nueva burguesía.

El objetivo final

El objetivo final de toda la teoría marxista es conseguir una sociedad libre de estamentos o clases sociales, una sociedad donde todos vivan dignamente, donde la propiedad privada de los medios de producción no esté en manos de unos pocos, donde nadie sea el explotado, ni mucho menos el explotador.

Finalmente, Marx y Engels sostenían que, luego de una transición económica aparentemente insuficiente e insostenible, se lograría transformar todo el régimen de producción vigente, formando, con el paso del tiempo, un mercado de competencia perfecta.

Características del marxismo

Antes de señalar las características principales del marxismo, es importante aclarar que las mismas estarán relacionadas única y exclusivamente al ideario de Marx y Engels. Por lo tanto, no estarán incluidas las reinterpretaciones hechas por otros ideólogos, como, por ejemplo, Lenin, Trotski o Mao Zedong.

Dicho esto, el marxismo, como doctrina, puede ser caracterizado de la siguiente manera:

  • La doctrina marxista puede ser resumida en tres ideas principales: una antropología filosófica, una teoría de la historia y el desarrollo de la civilización, y un programa de organización social, económica y política.
  • El marxismo establece que la historia ha sido empujada hacia adelante como resultado de las tensiones constantes e imperturbables entres las clases sociales, quienes luchan incesantemente por el control de los medios de producción (de ahí la importancia que Marx y Engels atribuyen al hecho de abolir la propiedad privada de los medios de producción).
  • En el ámbito filosófico, el marxismo adopta de Ludwig Feuerbach la visión materialista de la historia y el ateísmo, como el despertar de la consciencia y la razón del hombre ante la religión como construcción humana, y de Georg W. F. Hegel la dialéctica.
  • En cuanto al marco político respecta, el marxismo toma inspiración del socialismo francés de Henri de Saint-Simon y François Babeuf.
  • El marxismo posee un marco teórico multidisciplinario, es decir, se fundamenta en una especie de ciencia social unificada, donde distintos conocimientos (historia, sociología, economía, ciencia política y filosofía) tienen, al mismo tiempo, un rol protagónico.

¿Quiénes son los padres del marxismo?

En la actualidad, no hay una teoría marxista definitiva, pues existen una gran cantidad de pensadores que adoptan, desechan o reformulan determinados aspectos del marxismo primigenio.

A pesar de ello, si hubiese que señalar quiénes fueron los padres fundadores del marxismo clásico, estos serían, sin duda alguna, Karl Marx y Friedrich Engels, pues sus obras literarias constituyen, esencialmente, la mayoría de las bases teóricas de las escuelas de pensamientos marxistas del siglo XX y el actual siglo XXI.

Referencias:

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