Diego Velázquez

Resumen de la vida de Diego Velázquez

  • Nombre de nacimiento: Diego Rodríguez de Silva y Velázquez.
  • Nacimiento: 6 de junio de 1599.
  • Fallecimiento: 6 de agosto de 1660 (61 años de edad).
  • Sepultura: iglesia de San Juan Bautista (ya inexistente), ubicada en la Plaza de San Juan, actualmente Plaza de Ramales.
  • Ocupación: pintor.
  • Nacionalidad: español.
  • Padre: Juan Rodríguez de Silva.
  • Madre: Jerónima Velázquez.
  • Abuelos paternos: María Rodríguez de Silva / Diego Rodríguez.
  • Cónyuge: Juana Pacheco.
  • Hijos: Francisca / Ignacia / Antonio (fuera del matrimonio).
  • Hermanos: Juan / Fernando / Silvestre / Juana / Roque / Francisco.
  • Educación: Taller de Francisco Herrera el Viejo / Taller de Francisco Pacheco.
  • Periodo artístico: Barroco.
  • Influencias: Francisco Herrera el Viejo, Francisco Pacheco, arte italiano.
  • Obra más representativa: Las meninas, 1656, óleo sobre lienzo, 318 cm x 276 cm. Museo del Prado, Madrid.

Dentro del periodo barroco español, es Diego Velázquez el pintor más importante. Reconocido especialmente por haber formado parte de la cámara de Felipe IV como pintor, esta experiencia en la corte le permitió estudiar a importantes maestros artistas (tanto nacionales como internacionales).

El estilo artístico de Velázquez y las características de sus obras dejaron una huella imborrable en la historia del arte. Se le conoce especialmente por haber ejecutado composiciones complejas, siendo, además, una figura clave del Siglo de Oro español.

¿Dónde y cuándo nació Diego Velázquez?

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez nació en Sevilla, España, en 1599, bautizado en la iglesia de San Pedro de Sevilla el 6 de junio del mismo año. El día exacto de su nacimiento no está confirmado, aunque se haya asumido que fue el día anterior a su bautizo.

¿Dónde y cuándo murió Diego Velázquez?

Diego Velázquez muere el 6 de agosto del año 1660, tras haber enfermado por lo que posiblemente fue una viruela, llamada en ese entonces fiebre terciana sincopal minuta, inmediatamente después de haber recibido el santo sacramento en la Casa del Tesoro de Madrid, actualmente Plaza de Ópera.

Familia de Diego Velázquez

Madre de Diego Velázquez

La sevillana Jerónima Velázquez fue la madre de Diego Velázquez, quién se casó con su padre en la misma iglesia en la que fue bautizado el día 28 de diciembre del año 1597.

Padre de Diego Velázquez

El padre de Diego Velázquez fue Juan Rodríguez de Silva, quién nació en Sevilla, aunque sus padres (abuelos de Diego Velázquez), Diego Rodríguez y María Rodríguez de Silva, eran portugueses, procedentes de Oporto.

Cónyuges de Diego Velázquez

Juana Pacheco fue la esposa de Diego Velázquez desde antes de haber cumplido los 19 años de edad. Ella era hija de Francisco Pacheco, quien fue su maestro, una gran influencia y figura importante en su desempeño artístico posterior.

Casa natal de Diego Velázquez
Casa natal de Diego Velázquez en la ciudad de Sevilla. Imagen de Wikipedia.

Su cónyuge, Juana Pacheco, nació el 1 de junio del año 1602 en Sevilla, tenía 15 años cuando se casó con el artista. Permanecieron 42 años juntos, hasta su muerte, unos días después del fallecimiento de Velázquez, el 14 de agosto de 1660, en Madrid.

Hijos de Diego Velázquez

Diego Velázquez solo tuvo dos hijas junto a Juana Pacheco, Inés y Francisca, de las cuales se sabe que esta última se casaría con un alumno del pintor, Juan Bautista Martínez del Marzo.

En su segundo y último viaje a Italia, Diego Velázquez tiene un hijo fuera del matrimonio, llamado Antonio. Nació en Roma y falleció a los 8 años de edad, por razones inexplicables.

La madre, de la que se conoce, es Olimpia Triunfi, aunque otros datos hacen dudar de ella, y entra a colación Marta, quién se cree también pudo haber sido la nodriza.

Hermanos de Diego Velázquez

Es poco lo que se conoce de los hermanos de Diego Velázquez, más que las fechas de nacimiento, gracias a los archivos de la Iglesia parroquial de San Vicente en Sevilla que guarda sus partidas de bautismo.

El primer hijo nacido de Jerónima Velázquez y Juan Rodríguez de Silva fue Diego Velázquez. Luego nació Juan en 1601, después Fernando en 1604 y Silvestre en 1606. Tres años después, en 1609, nació Juana, luego Roque en 1612 y, por último, Francisco en 1617.

Biografía de Diego Velázquez

El inicio como artista

El gusto por la pintura de Diego Velázquez nació desde muy joven. Se dice que desde que tenía 10 años comenzó su formación en el taller de Francisco Herrera el Viejo, donde aparentemente habría estado muy poco tiempo. Aunque no se tiene registro del tiempo específico que allí estuvo, se sabe que, en 1611, su padre firmó la carta de aprendizaje con Francisco Pacheco.

Retrato de Francisco Pacheco
Retrato de Francisco Pacheco, pintura al óleo de Diego Velázquez (1620).

Su maestro era un artista muy prestigiado en su tiempo, con quien estaría formándose durante los próximos seis años. Hasta que en el año 1617 se convertiría en un pintor independiente, según el gremio de pintores y la norma del momento.

Una vez consagrado como pintor autónomo, se casó con Juana Pacheco, hija de su maestro, en 1618. De este matrimonio nacieron dos hijas, Inés y Francesca.

Diego Velázquez no dejó de pintar y al menos los siguientes cinco años después de su matrimonio logró realizar numerosas pinturas, desde escenas costumbristas hasta religiosas.

Algunas de las obras realizadas durante este periodo fueron la Vieja friendo huevos (1618), ubicada en la actualidad en la Galería Nacional de Escocia, y la Adoración de los Reyes Magos (1619), un óleo sobre lienzo que actualmente está en el Museo del Prado.

Estas dos obras son un ejemplo claro de las características fundamentales del primer periodo del artista: fondos muy oscuros, en contraste a una iluminación un tanto fuerte en primer plano.

Velázquez en la corte del rey Felipe IV

En 1621 llegó al trono Felipe IV, cosa que atrajo a la corte a muchos andaluces. Tras ello, el maestro de Velázquez le insta a viajar a Madrid para intentar obtener algún cargo en la monarquía española. Sin embargo, regresó a Sevilla sin éxito, aunque al volver realizó un retrato de Luis de Góngora, llegando a ser reconocido.

Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares, a caballo
Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares, a caballo, pintura al óleo de Diego Velázquez (alrededor del año 1636).

Gracias a este retrato, el condeduque de Olivares lo llama para realizar un retrato del rey, Felipe IV. Debido a su gran destreza y maestría, quedó con el cargo de maestro de cámara de la corte. Es así como se logró instalar, y asimismo estudiar a grandes maestros de la colección del palacio, tales como Tiziano, siendo de sus pintores favoritos.

Fue durante este periodo, y bajo la protección real, que el artista produjo buena parte de su creación pictórica. La mayor cantidad de obras realizadas fueron, efectivamente, retratos especialmente de la familia real, entre otras destacadas personalidades.

Aunque fuera esta la mayor obra realizada por el artista, también le eran encargadas otras tantas temáticas, tales como bélicas, mitológicas y religiosas. Conoció, gracias a su reconocimiento, a otros también importantes artistas, tales como Pedro Pablo Rubens.

Fue gracias a Rubens, de hecho, que se desplazaría luego a Italia. Éste le sugirió viajar allí para estudiar a otros grandes maestros. Además de ello, también colaboró con él; asimismo, realizó bajo su influencia un lienzo conocido de Velázquez, El triunfo de Baco (1629), actualmente en el Museo del Prado (aunque, más que una escena mitológica, muestra un marcado naturalismo propio del artista, quizás más cercano a un bodegón).

Experiencias de viajes: Italia

Velázquez tuvo la oportunidad de emprender dos viajes a Italia, de gran significado para su desarrollo artístico. El primero de ellos fue en 1626, periodo en el cual logró estudiar la obra de artistas tales como Miguel Ángel Buonarroti, Tintoretto y Rafael Sanzio. Estos estudios generaron en él el perfeccionamiento de su modelo de perspectiva, entre otras técnicas.

En Italia se sucedieron algunos años de estudio constante. Allí estuvo hasta 1631, viajó e indagó en múltiples palacios, empapándose de gran parte de la cultura del país.

Volvió a España con un estilo mucho más desarrollado, trabajando en diversos proyectos, tales como el Palacio del Buen Retiro, en el que colaboró con la decoración, así como el de la Torre de la Parada.

La rendición de Breda, pintura al óleo de Diego Velázquez
La rendición de Breda, pintura al óleo de Diego Velázquez (alrededor del año 1635).

Antes de emprender su segundo viaje, también ejecuta los lienzos Coronación de la Virgen (16351648), actualmente en el Museo del Prado, y La rendición de Brenda (1635), ubicada en el mismo museo. En ambas se muestra un cambio considerable, pasando de los fondos oscuros a otros con colores, y fondos naturales al aire libre.

En 1649, Velázquez emprende su segundo viaje Italia, en el que fuera del matrimonio tiene un hijo llamado Antonio. Asimismo, le otorga la libertad a quien fue su esclavo hasta ese entonces, Juan de Pareja.

Además, es en Roma que ejecuta su único desnudo femenino, lleno de mitos y misterios por creerse haber retratado a su hijo y a la madre de éste: Venus en el espejo (1647-1651). Dicha obra está ubicada en la National Gallery de Londres, donde además concluyó marcando un nuevo trazo.

Últimos años del artista consagrado

Con el regreso del artista a Madrid, y una definitiva consagración como artista, llevó consigo al menos 300 obras pictóricas destinadas a la colección de la casa real. Gracias a ello, se le nombró aposentador del palacio, donde siguió trabajando continuamente para el rey hasta su fallecimiento.

Autorretrato, pintura al óleo de Diego Velázquez
Autorretrato, pintura al óleo de Diego Velázquez (alrededor del año 1650).

Fue durante este tiempo que fue nombrado caballero de la Orden de Santiago. Asimismo, es durante este periodo que realiza su obra más emblemática, Las meninas (1656), actualmente en el Museo del Prado.

El mayor interés enfocado en la pieza, se desarrolló gracias a la dignificación de la pintura, paralelamente a las artes liberales, mientras que dejó plasmada las inquietudes por la sucesión real de la monarquía.

Principales características de su obra pictórica

A pesar de que Diego Velázquez fue, sin duda, un gran artista, demostrado así desde sus inicios, las características de sus pinceladas fueron cambiando a lo largo del tiempo, bien sea por haber evolucionado, o simplemente por lograr capturar un lenguaje particular que terminaría por definir sus pinceladas.

Sin embargo, no hay duda de que su uso de la perspectiva aérea fue una de sus particularidades, así como el trabajo directo sobre el lienzo, técnica a la que se le llamó pintura alla prima. Esto, sin dejar de lado la profundidad espacial que lo caracteriza.

El artista pasó de una primera etapa madrileña componiendo de manera diagonal y con pinceladas pastosas, con una paleta de colores que iban desde el terrosa al encarnada, dejando de alguna forma el naturalismo tenebrista, para entrar a una iluminación mucho más generosa.

Quizás fue influenciado en gran medida por el arte italiano, aunque fuera capaz de perfeccionar vivazmente la perspectiva en sus composiciones, así como también la anatomía de los cuerpos.

Se enfocó aún más en la luminosidad con el uso de fondos claros, al dejar un tanto la pastosidad para darle pinceladas más sueltas. Terminó adquiriendo un estilo tan original, que fue de influencia para los impresionistas muchos años después.

Algunas pinturas famosas de Diego Velázquez

El almuerzo (16171618)

El almuerzo, de Diego Velázquez
El almuerzo, pintura al óleo de Diego Velázquez (16171618).

En la época en la que Diego Velázquez estudiaba en el taller con su maestro y suegro Francisco Pacheco, realizó la obra El almuerzo, precisamente el año en el que se nombró como pintor independiente.

Se trata de una escena típica de Sevilla, tres hombres sentados a una mesa con mantel blanco, cada uno representando tres etapas de la vida.

Los cuatro hombres allí representados se repiten en otras obras del artista, por lo que posiblemente eran sus primeros modelos. Se observa el típico tenebrismo, propiamente Barroco pero característico de la primera etapa de Velázquez, con gran realismo y expresividad en los personajes, y la fuerte iluminación en primer plano, dejando la oscuridad de fondo.

Felipe IV (16261628)

Felipe IV, de Diego Velázquez
Felipe IV, pintura al óleo de Diego Velázquez (16261628).

El primer retrato realizado a Felipe IV fue el que lo llevó a consagrarse como pintor de cámara. Se encuentra vestido con una típica armadura junto a una banda que cruza su pecho, carmesí. La expresión del rey es un tanto solemne, dirigiéndose al espectador, e incluso al mismo artista.

Se muestran las características pinceladas del artista no solo en el ropaje, considerando las libres pinceladas, sino en la iluminación perfecta en el rostro del personaje, mostrando real protagonismo al oscurecer el fondo.

La fragua de Vulcano (1630)

La fragua de Vulcano, de Diego Velázquez
La fragua de Vulcano, pintura al óleo de Diego Velázquez (1630).

Aunque la mayor cantidad de obras del artista se centra en retratos de personajes de la realeza, existieron otra gran cantidad de cuadros que pudo realizar de diversos temas, tales como la mitología, entre otros. Algunos de ellos ejecutados tras estudiar la obra de Tiziano, con quién además colaboró.

Sin embargo, más adelante, con su viaje a Italia, también estudió a otros artistas. Todo el avance obtenido en torno a ello se podría traducir en obras como La fragua de Vulcano. Representó allí una escena de la mitología romana, en concreto el momento en el que Apolo (dios del sol) da la noticia a Vulcano de que Venus, su esposa, le es infiel con Marte, el dios de la guerra.

Cada uno de los personajes muestra una expresividad casi real, humana, ante la noticia generada por Apolo. El artista retoma el carácter costumbrista, despojándose de todo lo sobrenatural que puede ser un evento mitológico.

Asimismo, observamos el uso de los fondos claros, característico de su segundo periodo, así como un acabado mucho más perfeccionista en torno a la anatomía humana, muestra de que sus estudios en Italia han sido exitosos.

Las meninas (16561657)

Las meninas, de Diego Velázquez
Las meninas, pintura al óleo de Diego Velázquez (16561657).

Las meninas es, sin duda alguna, la obra más emblemática del artista. Ha sido estudiada de manera innumerable, con una composición perfecta e inmensos elementos escondidos. Actualmente se encuentra conservado en el Museo del Prado, siendo sus medidas de 318 cm x 276 cm.

Esta obra nace de un encargo del rey, con la finalidad de colgarla en su oficina privada (específicamente, del palacio de verano). Para ese entonces, la manera de representar un retrato familiar fue tan innovadora, que revolucionó las formas compositivas de su tiempo.

Detalles de los personajes de Las meninas

Quién protagoniza es la infanta Margarita Teresa en el centro del cuadro, mirando sutilmente al espectador (el rey Felipe IV y la reina Mariana de Austria –sus padres-, reflejados en el espejo de fondo). En ambos extremos de la infanta Margarita, se ubican sus damas de compañía (meninas).

En el extremo derecho de la composición se encuentra Nicolasito Pertusato, un enano de origen noble, específicamente del Ducado de Milán, junto al perro mastín. A su lado, se encuentra Mari Bárbola, una enana que ha estado en el palacio desde 1651, desde el nacimiento de la infanta, para ser su cuidadora.

En un segundo plano, a la derecha, se encuentran Marcela de Ulloa, representada con una vestidura de viuda, porque precisamente era la viuda de Diego de Paralta Portocarrero, encargada del cuidado de las doncellas que rodeaban a la infanta. A su lado se halla posiblemente un guardadamas.

Al fondo, un personaje muy curioso se encuentra saliendo por una puerta, subiendo unas escaleras. Se trata de José Nieto Velázquez, siendo el aposentador de la reina. A la izquierda, Diego Velázquez se incluyó, autorretratándose como si se encontrara realizando, a su vez, un retrato del rey y la reina.

Velázquez se muestra claramente frente a un gran lienzo, con un pincel en una mano, y en la otra la pintura que emplea para el retrato que realiza.

La genialidad de este artista, tan avanzado para su época, al realizar un retrato de otro retrato, con diversos planos y múltiples perspectivas, hace que haya sido, y aún hoy siga siendo, un artista único e increíble.

Referencias:

  • Diego Velázquez. Canal Historia.
  • Diego Velázquez. Wikipedia.
  • Imaginario, Andrea. “Diego Velázquez”. Cultura Genial.
  • Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, Consejería de Cultura. Los hermanos de Velázquez.
  • La tumba perdida de Diego Velázquez. Revive Madrid.
  • Sharife, Ana. “Antonio, el hijo llorado por Velázquez”. Contexto y Acción. Comentario Posteado el 2 de junio del 2020 (consultado el 3 de mayo de 2021).
  • Vargas, Sofía. “8 Cuadros de Diego Velázquez, el gran maestro del Barroco español”. My Modern Met en Español (sitio web). Comentario posteado el 11 de noviembre de 2020 (consultado el 3 de mayo de 2021.

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