Historia de la Navidad

Existe una tradición que, si bien en un sentido estricto es de origen cristiano, posee la capacidad de reunir en un mismo día a cristianos católicos, protestantes e incluso agnósticos, ateos y creyentes de distintas religiones.

Ello es así gracias a sus características y, especialmente, a su acogedor y entrañable ambiente familiar. Dicha tradición no puede ser otra que la Navidad.

Definición de Navidad

Se define como Navidad a la festividad que cada 25 de diciembre conmemora el nacimiento en Belén de Jesús de Nazaret, hijo de Dios y Dios al mismo tiempo, bajo la doctrina religiosa de la Iglesia católica, trece de las Iglesias ortodoxas, y algunas Iglesias y comunidades del protestantismo.

Si bien la fecha de celebración de la Natividad de Jesucristo es el 25 de diciembre de cada año, el concepto de Navidad trasciende dicha fecha e incluso su mismo significado etimológico, siendo en la mayoría de países del mundo una fiesta celebrada por creyentes de distintas religiones y posturas filosóficas, no solo el 25 de diciembre, sino también durante su víspera e incluso todo el mes de diciembre y parte del de enero.

Significado de Navidad

El término Navidad posee su raíz etimológica en el latín tardío nativitas, – atis, que significa nacimiento, siendo este a su vez un término proveniente del verbo nascor (nacer), de raíz indoeuropea.

En este sentido, el significado etimológico de la Navidad no es otro que el de la conmemoración del nacimiento de Jesucristo.

¿Cuándo se celebra la Navidad?

En un sentido estricto, la celebración de la Navidad es el 25 de diciembre. Sin embargo, se podría decir que cada religión, creencia o cultura suele atribuir al término Navidad no solo la celebración del 25 de diciembre, sino también la de otras fechas del mes de diciembre e incluso de enero y de febrero.

Iglesia católica

La Iglesia católica contempla la Navidad como el tiempo litúrgico comprendido desde el 25 de diciembre, día del Nacimiento del Señor, hasta el 6 de enero, día en el que se celebra la Epifanía del Señor.

Historia de la Navidad
Imagen de La adoración de los magos, una pintura anónima de principios del siglo XVI perteneciente al estilo conocido como el manierismo de Amberes.

La celebración de la Navidad, junto a la celebración de la Resurrección del Señor y el Pentecostés, constituyen las fiestas más importantes de su doctrina religiosa.

Iglesia ortodoxa

Trece de las quince Iglesias autocéfalas que profesan el cristianismo ortodoxo como su religión celebran la Navidad el 25 de diciembre.

Sin embargo, la Iglesia ortodoxa rusa y la Iglesia ortodoxa de Jerusalén conmemoran el nacimiento de Jesucristo el 7 de enero, ya que no aceptaron la reforma hecha al calendario juliano por parte del papa Gregorio XIII, siendo dicho calendario reformado el actual candelario gregoriano.

Protestantismo

Muchas Iglesias del protestantismo, si bien durante un tiempo dejaron de celebrar la Navidad (tal vez para diferenciarse del catolicismo), en la actualidad han vuelto a conmemorarla, siendo su celebración exactamente igual a la de los cristianos católicos, al menos en términos no litúrgicos.

Testigos de Jehová

No celebran la Navidad, pues en la Biblia en ningún momento se indica la fecha de nacimiento de Jesucristo de manera explícita, por lo que celebrar dicha tradición lo consideran algo ajeno a su doctrina religiosa. En este sentido, la Navidad para los testigos de Jehová no tienen ninguna importancia, siendo un día como cualquier otro.

Islamismo

Los musulmanes no celebran la Navidad. En primer lugar, bajo su doctrina religiosa, el islam, Jesús de Nazaret no es la encarnación de Dios, sino más bien un profeta, uno al que se le fue dado el don de hacer milagros, siendo esta la voluntad de Alá (Dios). Además, consideran que dicha tradición no está indicada de manera explícita en el Corán, por lo que carece de todo sentido histórico y religioso para ellos.

Judaísmo

Los judíos no celebran la Navidad, pues para ellos Jesús de Nazaret no fue el Mesías prometido en el Antiguo Testamento, sino un profeta más; de hecho, aún continúan esperando al Mesías prometido. Es por ello que el nacimiento de Jesucristo no es algo que consideren digno de celebrar cada año.

Budismo

Los budistas, pese a no profesar una religión teísta, si celebran la Navidad y no de manera simbólica, sino apegándose totalmente a su significado etimológico.

En este sentido, los budistas celebran la llegada al mundo de Jesús de Nazaret, un hombre que compartió una doctrina de paz y amor con todos sus congéneres y que, por tanto, fue alguien ejemplar bajo su línea de pensamiento religioso.

Hinduismo

Los hindúes no celebran la Navidad, pero sí conmemoran entre octubre y noviembre el Diwali, una fiesta que marca el inicio del nuevo año en su cultura. Esta celebración comparte muchas de las características de la Navidad, como las reuniones familiares y el característico ambiente acogedor y entrañable.

En algunas regiones del mundo

En gran parte del mundo occidental, la Navidad comienza a celebrarse desde los primeros días de diciembre hasta el 6 de enero (día de los Santos Reyes o Reyes Magos).

Esto es algo que se puede observar en la ambientación de calles, casas y edificios, que desde inicios del mes decembrino se adornan con árboles navideños, guirnaldas, luces, pesebres y demás elementos característicos de esta época.

En la región andina de Venezuela, la Navidad empieza a celebrarse desde el inicio del Adviento (tiempo litúrgico de la Iglesia católica), esto es, cuatro semanas antes del 25 de diciembre, hasta el 02 de febrero, día en el que se conmemora la advocación de La Candelaria de la Virgen María. La época navideña finaliza con el rito tradicional conocido como la Paradura del Niño.

Origen de la Navidad

Hay quienes atribuyen el origen de la Navidad a ritos paganos. En este sentido, el catolicismo habría adoptado elementos de dichos ritos en su propia celebración, siendo un caso similar a la fiesta de fin del verano (Samhain) de los celtas y su posterior transformación en Halloween (víspera de Todos los Santos).

La fecha del nacimiento de Jesucristo y su celebración (el 25 de diciembre) fue escogida deliberadamente por el papa Liberio en el año 354, luego de que esta fuese propuesta cuatro años antes por el papa Julio I, para hacer que la conversión de los romanos fuese más sencilla, ya que durante el solsticio de invierno celebraban las fiestas de Saturno, el dios de la agricultura y la cosecha.

Historia de la Navidad
Imagen de Natividad, obra de Antoniazzo Romano de finales del siglo XV.

Sin embargo, la Navidad es y sigue siendo una celebración de origen cristiano, pues, a pesar de compartir la misma fecha que otras fiestas y ritos no cristianos, su finalidad no es la adoración del Sol Invicto ni tampoco la de los dioses romanos Saturno o Apolo, sino la celebración del nacimiento de Jesucristo.

Historia de la fiesta de Navidad

¿Por qué la Navidad se estableció como una fiesta decembrina?

En los inicios de la Iglesia primitiva, esto es, durante los primeros siglos de la era común, la celebración de la Navidad aún no se encontraba establecida ni tampoco era una fiesta decembrina.

Esto es algo que se puede comprobar en el hecho de que no está incluida en la lista de festividades cristianas de san Ireneo ni en la lista de Tertuliano, teólogo y padre de la Iglesia.

No sería hasta al año 221 cuando el historiador y apologista helenista Sexto Julio Africano popularizase el 25 de diciembre como la fecha de nacimiento de Jesucristo en su obra Chronographiai.

Sorprendentemente, se adelantaría por 133 años a la decisión del papa Liberio de establecer dicho día como el nacimiento de Jesucristo y el mandato de su celebración como rito litúrgico.

Como dijimos, esa elección fue aparentemente pragmática, pues su finalidad era agilizar el proceso de transculturización de los romanos, sustituyendo la figura de sus dioses paganos por las del único y verdadero Dios.

Curiosamente, esta decisión es respaldada por cálculos e hipótesis de muchos historiadores (la mayoría se basan en el Evangelio de San Lucas y otras fuentes, contrastándolas con las condiciones ambientales invernales propias de la fecha decembrina).

En consecuencia, puede que, sin saberlo, el papa Liberio estableciese la fecha correcta del nacimiento de Jesucristo, aunque ello sigue siendo motivo de debates en la actualidad.

¿Por qué se prohibió celebrar la Navidad en el siglo XVII?

En pleno auge de la Reforma protestante, la celebración del nacimiento de Jesucristo fue prohibida por muchas de las Iglesias protestantes, pues la consideraban un rito ligado al catolicismo y al paganismo.

Cuando el parlamento se impuso ante el rey Carlos I de Inglaterra durante la guerra civil inglesa en 1647, los gobernantes puritanos resultantes de dicho conflicto prohibieron la celebración de Navidad. A partir de ese momento, muchas de las ciudades se rebelaron contra tal prohibición, que finalmente llegaría a su fin en 1660.

La Navidad no solo sería prohibida temporalmente en Inglaterra por parte de los puritanos, sino también en Estados Unidos durante la época colonial (específicamente, en la ciudad de Boston entre los años 1659 y 1681).

Después de la guerra de Independencia estadounidense, la celebración de la Navidad comenzó a ser mal vista, pues representaba una costumbre inglesa y no una estadounidense. No sería hasta 1870 cuando sería declarado día festivo federal de los Estados Unidos por parte del presidente Ulysses S. Grant.

Navidad en la Edad Contemporánea. Mercadotecnia y Santa Claus

A partir del siglo XIX se popularizó el intercambio y la entrega de regalos, y con ello el personaje de Santa Claus. Con el paso del tiempo, el avance tecnológico y la globalización, la mercadotecnia utilizaría la celebración navideña como una plataforma para abrir mercados y satisfacer nuevas necesidades, unas que antes no existían.

En este sentido, el verdadero significado de la Navidad se ha ido desvirtuando cada vez más, pasando de ser una conmemoración de carácter religioso a un festejo de convivencia social y familiar realizado cada año (sin ningún motivo aparente, más allá del hecho de dar y recibir regalos).

Características de la Navidad

Rito litúrgico cristiano

Decoración navideñaLa Navidad es un tiempo litúrgico de la Iglesia católica comprendido entre el 25 de diciembre y el 6 de enero en el que se conmemora el nacimiento de Jesucristo, la Solemnidad de María, Madre de Dios y la Epifanía del Señor. No obstante, existe un tiempo litúrgico que la antecede y que, de alguna manera, forma parte de la época navideña (al menos de facto).

Este tiempo litúrgico es conocido como el Adviento, y durante el mismo se celebran algunos ritos litúrgicos como las misas de Aguinaldos, la bendición de la Corona de Adviento y, junto a esta, el respectivo encendido semanal de cada una de las velas que lo componen. Todo ello con la finalidad de preparar el espíritu (pesebre) para el nacimiento de Jesucristo.

Iluminación y decoración navideña

La iluminación es un factor indispensable de la época navideña. En gran parte de Occidente, e incluso en el mundo oriental, se decoran con luces calles, avenidas, parques, ríos, lagos y montañas.

 

Por supuesto, cada casa de cada ciudad que celebra la Navidad también realiza su propia decoración navideña con luces.

Fuegos artificiales navideños

Los fuegos artificiales son otras de las características propias de la época navideña. Si bien su uso está prohibido o regulado en muchos países, estos aún siguen siendo utilizados, especialmente en la medianoche del 25 de diciembre, para celebrar que ya ha nacido el hijo de Dios, y el 1 de enero, durante la celebración del Año Nuevo.

La cena de Nochebuena

Cada país posee su propia gastronomía navideña, siendo cada una de estas diferentes entre sí. Sin embargo, todas comparten algo en común: la cena de Nochebuena, es decir, la cena navideña realizada el 24 de diciembre, en plena víspera de Navidad.

La cena de Nochebuena se celebra en honor al nacimiento de Cristo y suele ser de carácter religioso, por lo que no es de extrañar que se realicen oraciones de agradecimiento antes y después de comer los alimentos.

Los pesebres y nacimientos navideños

Junto a la iluminación navideña, la representación de pesebres, belenes o nacimientos es una de las características principales de la época navideña.

Los pesebres buscan representar en una pequeña, mediana, e incluso gran escala, el nacimiento de Jesucristo como una manera de conmemoración. Según la tradición, su inventor fue san Francisco de Asís.

Nacimiento o belén de Navidad

Los protagonistas principales del pesebre navideño son el niño Jesús, la Virgen María, San José, la mula, el buey y los tres Reyes Magos. También se suelen añadir animales de pastoreo con sus respectivos pastores y algunas casitas o pequeñas edificaciones.

El árbol de Navidad

Junto al pesebre o nacimiento navideño, el árbol de Navidad es un elemento decorativo indispensable de la época navideña. Sería el obispo y mártir inglés, san Bonifacio, quien tomaría elementos propios de los nórdicos, como la consagración de robles para Thor, y los implementaría durante la época navideña.

Hoy día, el árbol de Navidad es una decoración secundaria en muchos países de la cultura hispana, pero de suma relevancia en países anglosajones, siendo incluso aún más importante que el mismo pesebre navideño.

Villancicos y parrandas

Los villancicos y cánticos navideños son imprescindibles durante la época navideña. Al igual que la gastronomía, están sujetos e influenciados por la cultura y tradición de cada país.

Por ejemplo, en los países caribeños, donde la influencia musical africana es mayor, las músicas navideñas suelen incluir más instrumentos de percusión, mientras que en los países anglosajones destacan por ser más melódicas y con un tempo menor, usualmente adagio.

Referencias:

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