Imperio mongol

Considerado como el más extenso de los imperios constituidos por territorios continuos y como el segundo más extenso de toda la historia, el Imperio mongol fue, sin duda, el Estado más temido y respetado durante el siglo XIII. A continuación, os contamos su historia.

Ubicación geográfica del Imperio mongol

Tras la conquista de China y la posterior fundación del Gran Estado Yuan por parte de Kublai Kan, el Imperio mongol alcanzaría su punto de máximo expansión.

En total, alcanzó un total de 33.000.000 km2 y se extendió desde Europa Oriental, pasando por el sur de Rusia, Persia, Mesopotamia y el norte de la India, hasta los territorios más orientales de China.

Mapa del Imperio mongol en su máxima extensión
Mapa del Imperio mongol en su máxima extensión (alrededor del año 1276). Imagen de Wikipedia.

Origen del Imperio mongol

Hacia el siglo XII, la actual Mongolia se encontraba habitada por varios pueblos nómadas cuya organización política se basaba esencialmente en un sistema feudal. Dentro de todos estos pueblos nómadas, los más relevantes fueron los keraitas, los naimanos, los merquitas, los tártaros y los mongoles.

Por su parte, en Extremo Oriente, tres poderosos reinos, el reino de la dinastía Jin, el reino de la dinastía Song y el reino de la dinastía Xia occidental, ostentaban la hegemonía de la actual China.

A mediados del siglo XII, esta tríada china se valdría de artimañas y engaños para sembrar el pánico y la discordia entre los nómadas del norte, especialmente entre mongoles y tártaros.

Precisamente, los tártaros envenenarían a uno de los jefes del clan mongol, Yesugei, quien dejaría al pequeño Temujin en la orfandad. Con el tiempo, la madre de Temujin, Hoelun, le inculcó el deseo de venganza por la muerte de su padre.

A sabiendas de la debilidad de su pueblo, Temujin decidiría cobijarse bajo alianzas con otras tribus, siendo la más relevante, por mucho, su alianza con los keraitas.

Tiempo después, la alianza de Temujin con los keraitas se impondría victoriosa ante los merquitas, naimanos y los tártaros. A raíz de dicho éxito militar, las tribus mongoles se unificarían en 1206.

Retrato de Gengis Kan
Imagen de Gengis Kan de un álbum del siglo XIV sobre los emperadores de la dinastía Yuan.

Ese mismo año, la asamblea mongola Kurultai otorgó a Temujin el título de Kan (máximo gobernante) de todos los mongoles del Estado mongol. A partir de entonces, sería conocido bajo el nombre de Gengis Kan (líder universal).

Historia del Imperio mongol

Las primeras conquistas de Gengis Kan

Tras su coronación como gran kan, Gengis estaba convencido de que Tengri, dios del cielo y deidad principal del tengrianismo, le había otorgado la victoria porque ese era su destino. De esta manera, Gengis abrazó la idea de que su dios le apoyaría a expandir su inminente imperio.

Una de las primeras tribus en padecer el yugo del nuevo kan fueron sus vecinos del norte y el este, los siberianos, cuyas pequeñas aldeas caerían fácilmente ante las tropas de Gengis entre 1207 y 1209.

Un par de años atrás, en 1205, tuvo lugar el primer ataque mongol sobre la dinastía Xia occidental, sus vecinos del sur, quienes, tras haber sido hostigados por las hordas mongolas durante seis años, finalmente aceptaron convertirse en un Estado vasallo de Gengis en 1211.

Si bien las tropas mongolas eran considerablemente inferiores a las de sus enemigos en cuanto a números se refiere, estas poseían una altísima efectividad en combate, la cual potenciaban aún más gracias al uso de equinos rápidos e imponentes.

Sin embargo, el verdadero secreto de las famosas invasiones mongolas consistía en su estrategia de conquista: un ataque rápido y efectivo al corazón del enemigo; sin previo aviso y sin oportunidad de reacción alguna.

La traición de Kuchlug: pugnas internas por el control de Kara-Kitai

Tras la caída de la dinastía Xia occidental, el siguiente objetivo de Gengis Kan fue la conquista del reino de la dinastía Jin. Estos últimos estuvieron a punto de caer ante las tropas mongolas en 1215, y, de hecho, así hubiese ocurrido de no haber sido porque Gengis abandonó momentáneamente la conquista de China para castigar al naimano Kuchlug, quien le había traicionado al hacerse con el control del kanato de Kara-Kitai.

Pintura de una batalla del Imperio mongol de Gengis Kan
Ilustración de una batalla del Imperio mongol de Gengis Kan.

Así pues, Gengis Kan partiría hacia el oeste, conquistando cada pueblo y tribu que se encontraba a su paso. A cada una de estas tribus, le ofrecía la misma oportunidad: ¡conviértete en vasallo o atente a las consecuencias!

Finalmente, en 1218, Gengis Kan lograría conquistar el kanato de Kara-Kitai tras derrotar al traidor Kuchlug. Para entonces, el Imperio mongol poseía una extensión territorial sumamente extensa, por lo que Gengis, temeroso de que los pueblos conquistados se alzaran en su contra, otorgó libertad de culto a los pueblos sometidos.

Si bien Gengis era creyente del tengrianismo, no rechazaba del todo el culto a otras deidades, pues albergaba la esperanza de que en otra religión o culto existiese el secreto de la inmortalidad.

Gengis se lanza a la conquista del Imperio corasmio de Mohamed II

Las fronteras del Imperio mongol se habían extendido hasta colindar con el Imperio corasmio del sah Mohamed II. Este imperio musulmán era de gran importancia económica para la región debido a las caravanas comerciales que regularmente circulaban por sus territorios.

A pesar del enorme atractivo del Imperio corasmio, Gengis Kan no tenía intención alguna de conquistarlo. Sin embargo, esto último cambiaría radicalmente luego de que una caravana mongola fuese atacada por musulmanes del imperio vecino.

Así pues, Gengis se preparó para ir a la guerra contra Mohamed II, quien, pese a las historias de éxito del Gran Kan parecía no temer el ataque de los mongoles. La guerra concluiría con una aplastante victoria a favor de los mongoles, quienes no redujeron la intensidad de su ataque hasta tomar Urgench, la capital del imperio, en 1221.

Ilustración de Gengis Kan en una batalla
Ilustración de Gengis Kan en una batalla.

Dos años más tarde, el nuevo sah, Jalal ad-Din Mingburnu, presentaría batalla a Gengis Kan. Sin embargo, al igual que su padre, este sería derrotado y su imperio, finalmente, conquistado.

La Pax Mongolica: el legado de Gengis Kan

Tras conquistar al Imperio corasmio, los mongoles extenderían sus territorios hasta alcanzar el mar Caspio. A partir de entonces, Gengis dejaría a un lado las conquistas temporalmente en favor del comercio, dando inicio, de esta manera, a la famosa Pax Mongolica.

Este fue un periodo de tiempo en el que tanto asiáticos como europeos podían viajar y comerciar con total seguridad a través de rutas comerciales que conectaban a ambos continentes.

Poco antes de que Gengis reanudase la conquista de China, el 18 de agosto de 1227, el gran kan fallecería por razones desconocidas en la ciudad china de Yinchuan. Tras su muerte, Gengis sería sucedido por su hijo, Ogodei, quien asumió el título de Gran Kan del Imperio mongol.

Las conquistas de Ogodei Kan

Durante su gobierno, Ogodei Kan concretaría la conquista del Cáucaso, Georgia y Armenia en 1232. Asimismo, continuaría la expansión por Persia a la par que comenzaría la expedición hacia oriente, pues su intención, al igual que su padre, era conquistar el reino de la dinastía Jin. Ogodei no solo lograría vencer a la dinastía Jin en 1234, sino que, además, daría inicio a la conquista del reino de Corea.

El 11 de diciembre de 1241, Ogodei Kan fallecería por causas aún desconocidas, dejando, tras su muerte, un vasto imperio que se extendía desde Bulgaria del Volga (territorio que corresponde a la actual Rusia occidental) hasta los territorios más orientales de la actual China.

El Imperio mongol se divide: el kanato de Chagatai y la Horda de Oro

Durante la década de 1240, la creación de la Horda de Oro traería consigo una nueva fragmentación del Imperio mongol, cuya unicidad ya se había visto comprometida anteriormente tras la creación del kanato de Chagatai.

Liderada por uno de los nietos de Gengis Kan, Batú Kan, la temida Horda de Oro no tardaría en expandirse por Europa Oriental, el Cáucaso y el actual Kazajistán.

Ilustración del príncipe Alexander Nevsky suplicando a Batu Khan que tenga misericordia con Rusia
Ilustración del príncipe Alejandro Nevsky suplicando a Batú Kan que tenga misericordia con Rusia (siglo XIX).

Cabe destacar que, pese a gozar de cierta autonomía, cada uno de los kanatos surgidos del Imperio mongol se encontraban supeditados a la voluntad y jurisdicción del gran Kanato mongol.

Los cortos mandatos de Guyuk Kan y Mongke Kan

Tras un periodo de disputas y pugnas internas, finalmente, en 1246, el hijo de Ogodei Kan, Guyuk Kan, se convertiría en su sucesor. Este último, al igual que su padre, se inclinaría a favor de la conquistas de nuevas tierras. No obstante, tan solo siete años después de la muerte del Ogodei, Guyuk le acompañaría en su trágico destino.

En 1248, Mongke Kan, nieto de Gengis Kan, sucedería a Guyuk como máximo gobernante del Imperio mongol. Sin perder tiempo, se lanzó a la conquista de Persia, Siria y Mesopotamia.

Durante esta campaña de expansión hacia Oriente Medio, tendría lugar una nueva fragmentación del Imperio mongol. Esta tercera fragmentación sería conocida como el Ilkanato y ocuparía, principalmente, partes de las actuales Irán, Afganistán y Pakistán.

El último gran kan del Imperio mongol: Kublai Kan

Ante la muerte de Mongke Kan, en 1259, comenzaría una nueva disputa por la sucesión del trono mongol. En esta ocasión, los hermanos de Mongke Kan, Kublai y Ariq Boke, protagonizarían una guerra civil que se extendería por tres años.

Tras derrotar a su hermano y ser reconocido por todos como el máximo gobernante de los mongoles, Kublai partió hacia oriente con la finalidad de reanudar la conquista de China.

Finalmente, el 18 de diciembre de 1271, tras completar la conquista de toda China, Kublai kan se proclamó emperador de China a la par que fundó su propia dinastía: la dinastía Yuan.

En este punto de la historia, el Imperio mongol alcanzaría su máxima expansión, alcanzando un total de 33.000.000 km2 de extensión territorial.

A pesar de haberse convertido en el emperador de toda China, el resto de las campañas de Kublai resultaron en un estrepitoso fracaso. El que sería conocido como el último gran kan falló dos veces en intentar conquistar Japón, tres veces en intentar conquistar el Đại Việt, actual Vietnam, y una vez en intentar conquistar la isla de Java, actual Indonesia.

Por si fuera poco, los otros tres Estados mongoles tampoco serían exitosos en sus campañas. Así, por ejemplo, el Ilkanato sería derrotado por el sultanato mameluco de Egipto en la batalla de Elbistan, en 1277, y en la batalla de Homs, en 1281. Por su parte, la temida Horda de Oro fallaría en su intento de conquistar Hungría y Polonia.

La caída del Imperio mongol

La muerte de Kublai Kan en 1294 marcaría el final de la edad dorada del Imperio mongol. Si bien este sería sucedido por múltiples kanes, lo cierto es que estos se centrarían más en apaciguar revueltas y pugnas internas que en conquistar nuevos territorios.

Asimismo, la ausencia de un liderazgo fuerte y decidido en el kanato mongol dio paso al surgimiento de nuevas divisiones e, incluso, subdivisiones dentro de los Estados mongoles.

Ilustración de la huida de Kara Nogai Khan
Ilustración de la huida de Kara Nogai Khan, nieto de Gengis Khan.

El debilitamiento del Imperio mongol alcanzó su punto álgido en 1368 tras la caída del Gran Estado Yuan y el surgimiento de la dinastía Ming, en China.

Características del Imperio mongol

Características políticas del Imperio mongol

En términos políticos, los mongoles se caracterizaron por ser sumamente pragmáticos y poco ortodoxos. Naturalmente, la plasticidad de pensamiento de los líderes políticos del Imperio mongol favoreció la adopción de distintos modelos políticos a lo largo de su existencia como Estado.

En términos generales, se puede clasificar la organización política del Imperio mongol en dos etapas:

  1. Periodo que comprende el gobierno de Gengis Kan: el Imperio mongol se regía por un sistema oligarca del tipo aristocrático.
  2. Periodo que sucede al mandato de Gengis Kan: tras su muerte, el kanato mongol se inclinó a favor de la meritocracia, dando mayor relevancia a las habilidades de combate y conquista que a la línea de sucesión, la edad o la posición social.

Características económicas del Imperio mongol

Mucho antes de que el kanato mongol alcanzase su punto de mayor expansión territorial, el incipiente imperio de Gengis Kan se sostenía gracias a la caza, el pastoreo y un tímido comercio con otras tribus y reinos. Sin embargo, y conforme fue creciendo el imperio, los mongoles dieron mayor importancia a la actividad comercial con otros reinos.

Ilustración de una caravana mongola
Ilustración de una caravana mongola.

Así pues, los mongoles se encargaron de someter a todo reino o imperio que se interpusiese a su política de apertura comercial (la conquista del Imperio corasmio del sah Mohamed II fue un claro ejemplo de ello).

El sometimiento de gran parte de Asia por parte de los mongoles trajo consigo el establecimiento de la Pax Mongolica, con lo cual la actividad comercial se intensificó enormemente.

De hecho, gracias a esto último, Occidente (Europa) y Oriente (Asia) pudieron unirse comercialmente a través de la ruta de la Seda.

Características sociales del Imperio mongol

En un principio, los mongoles eran una tribu nómada y como tal se comportaban, por lo que rara vez levantaban asentamientos demasiado complejos.

No obstante, con el pasar de los años y el crecimiento del imperio, estos irían adoptando costumbres de las culturas de los reinos e imperios sometidos, a tal punto que, poco antes de la caída de la dinastía Yuan, la pureza étnica de la población del kanato mongol era sumamente ínfima.

En este sentido, no se puede enmarcar a la población del kanato mongol dentro de un mismo patrón de conducta social, aunque sí que es cierto que, independientemente de las costumbres culturales de los territorios conquistados, todo varón debía recibir entrenamiento militar, haciendo un énfasis especial en el dominio del arco y el caballo.

Inicialmente, el pueblo mongol se regía por la Yassa, un código de leyes promulgado por Gengis Kan durante su mandato. En la Yassa se explicaba de forma explicita cómo debía vivir un mongol, es decir, sus derechos, obligaciones y prohibiciones. Sin embargo, todo ello iría cambiando a favor del sincretismo cultural y el expansionismo tras la muerte de Gengis Kan.

Características religiosas del Imperio mongol

Motivado por el deseo de encontrar el secreto de la inmortalidad en algún rito, culto o deidad extranjera, Gengis Kan otorgó libertad de culto a todos los pueblos que se encontraban bajo su jurisdicción, tanto a los originalmente mongoles como a los pueblos conquistados. Asimismo, por voluntad del primer gran kan, los sacerdotes fueron exentos de su obligación de pagar impuestos al kanato mongol.

Tiempo después, durante el reinado de Kublai Kan, específicamente tras la creación del Gran Estado Yuan, el budismo tántrico adquirió una gran importancia dentro de la extensa población del Imperio mongol, en concreto en su población más oriental.

Por su parte, la población más occidental, como, por ejemplo, la del Ilkanato o la Horda de Oro, se inclinó a favor de la adopción del islam como religión principal.

Referencias:

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