Comercio en la antigüedad

El comercio es una actividad muy antigua e importante dentro del desarrollo de la humanidad. Ya desde los primeros hombres, el trueque de alimentos y recursos se hizo necesario para lograr convivir con estabilidad. En la medida que una sociedad se hacía más avanzada, nuevas formas de comerciar aparecían para cubrir sus necesidades.

Significado de comercio

El comercio es la compraventa o intercambio de bienes o servicios. Este concepto se ha ejercido en casi toda la historia de la humanidad. Socialmente, representa una alternativa para que una persona pueda obtener soluciones a sus necesidades particulares a cambio de un elemento que es de su propiedad.

¿Cuándo comenzó el comercio?

Los historiadores sitúan los orígenes del comercio en el Neolítico, pues los hombres de aquel entonces utilizaban el trueque como actividad comercial. Los intercambios se basaron principalmente en elementos para sobrevivir, caso de alimentos o pieles para calentarse del frío, entre otros.

En sus inicios, el comercio se mostró como una alternativa que ayudó a los humanos a sobrevivir en equidad con sus congéneres. A medida que las sociedades fueron avanzando, la actividad comercial se fue haciendo más sofisticada al punto de que, por ejemplo, aparecieron las primeras monedas en el pueblo de Lidia, actual Turquía, aproximadamente en el siglo VII a.C. (recordad que la moneda es uno de los grandes inventos de la historia).

Los fenicios y el comercio en la Antigüedad

Si bien se trata de una de las actividades más antiguas de las que se tiene registro, el comercio, al menos en su versión más parecida al que se concibe en la actualidad, tiene una historia relativamente nueva.

Entre los pueblos que más destacaron por ser promotores de la actividad comercial se encuentran los fenicios. Este fue de origen semita, descendientes de los cananeos del segundo milenio a.C., que se radicaron en donde actualmente se encuentra el Líbano.

El caso de los fenicios es de gran interés por ser uno de los primeros pueblos que se enfocó de forma consciente en el comercio. Tanto es así que sus barcos eran lentos, pues querían llegar siendo avistados en las costas y que no se interpretaran como una amenaza de guerra. 

  • ¿Qué ofrecían? Estos expertos constructores de navíos se dedicaron a la exportación de productos manufacturados.
  • ¿Qué querían? Solían intercambiar lo anterior por metales preciosos.

El comercio en el Antiguo Egipto

Al igual que en muchas otras de las actividades que llevaron a cabo, el comercio en el Antiguo Egipto alcanzó un nivel muy avanzado. Así, se llegaron a intercambiar internamente y con los pueblos vecinos otros elementos que iban más allá de los de primera necesidad.

  • ¿Qué ofrecían? Realizaban trueques por jarrones elaborados en piedra o cerámica, vasijas, papiros, telas manufacturadas y cuerdas, entre otros.
  • ¿Qué querían? Buscaban importar materias primas como minerales y madera desde otras latitudes, al igual que caballos, ganado y animales de cría.

El comercio en la Antigua Grecia

En el caso de la Antigua Grecia, las ciudades-estado debieron contrastar su cuantiosa población con escasos recursos mediante la búsqueda de estos en territorios externos. Por otra parte, su terreno escarpado dificultó la agricultura, por lo que esto también promovía la comercialización de bienes en el exterior.

  • ¿Qué ofrecían? Intercambiaban aquellos recursos que sí tenían en abundancia, tales como el aceite de oliva, el mármol, el vino y las cerámicas.
  • ¿Qué querían? Buscaron principalmente madera (que faltaba en gran medida en sus territorios), papiro, especias, telas de lino y metales, entre otros.

El comercio en la Antigua Roma

Hablar de la Antigua Roma da pie a un extenso estudio. Esta civilización no solo tuvo una larga extensión en el tiempo, sino uno de los imperios más grandes en la historia. Por ello su comercio tuvo diferentes etapas y abarcó uno de los aspectos principales en la vida de quienes integraban su sociedad.

El fin principal del comercio romano se concentraba en alimentar a las legiones de soldados que expandían el imperio y a los regentes aristócratas que se hallaban en la capital.

Se daba en gran medida tanto el comercio terrestre, el cual tenía como medio las calzadas de la ciudad, como el comercio marítimo por la ruta comercial del Mediterráneo. Por este último entraban el aceite de oliva, el vino, metales, especias, seda y elementos orientales.

El comercio en la Edad Media

La Edad Media tuvo un nuevo escenario para Europa, territorio que es referencia para esta etapa de la historia. El incremento demográfico de las poblaciones trajo a su vez un aumento de la producción agrícola.

El uso de la monedas como medio para efectuar las transacciones ya tenía mucho tiempo de uso. Este método de cobranza permitiría que los señores feudales tomasen más poder al comercializar desde el campo hacia las ciudades elementos como madera, cuero, insumos, productos agrícolas y lana.

A su vez, en esas grandes ciudades se consolidaba la figura del comerciante o mercader, personas que ya tomaban la compra y venta como medio de vida. Por supuesto, el crecimiento del capital de estas personas se fue haciendo cuantioso y esta nueva realidad trajo así mismo nuevas invenciones, como lo serían los primeros bancos de la historia.

Fuentes:

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