Historia del movimiento obrero

Al nombrar el movimiento obrero, es probable que muchas personas piensen inmediatamente en los ideales marxistas que impulsaron la Revolución rusa, y, de hecho, que crean que este movimiento se originó allí. Lo cierto es que sus raíces se remontan a mucho antes, pero primero lo primero.

Definición de movimiento obrero

¿Qué es el movimiento obrero? Al igual que los demás movimientos sociales, es un fenómeno político y social cuyo origen se remonta a Inglaterra en el siglo XVIII. Surgió a partir de la Revolución Industrial y su objetivo fue mejorar el bienestar de todos los trabajadores.

Origen del movimiento obrero

La llegada de la Revolución Industrial (17601840) causó una alteración del status quo en la forma en que las sociedades estaban compuestas hasta ese momento. De esto, resulta una nueva clase social: el proletariado (los obreros), que eran los campesinos que comenzaron a migrar a las ciudades en busca de empleo en las fábricas.

Con la llegada de esta revolución, un riguroso conocimiento de las técnicas ya no eran necesarias, y tampoco poseer mucha fuerza física, ya que la nueva maquinaria se encargaba de la parte pesada del trabajo.

Con la industrialización, solo hacían falta operarios, a diferencia de antes que se necesitaba artesanos. Por esta razón, en los años 1800 empezaron a darle empleos a mujeres y niños, a quienes pagaban un salario más bajo, con la intención de producir tanto como se pudiera con el menor de los gastos.

Los obreros estaban siendo sometidos a largas jornadas de trabajo de hasta unas 15 horas, con sueldos bajos y otras carencias. Es entonces cuando en Inglaterra surgen las primeras organizaciones obreras.

A medida que la industrialización se va expandiendo por el continente europeo, también lo van haciendo las organizaciones de obreros, con el objetivo de mejorar sus condiciones laborales.

Markham's ponies
Markham’s ponies, obra de Gilbert Daykin (año 1928).

Luego, comenzaron a surgir los ideales obreros en lo político (tomar el poder). Fue durante esta expansión masiva de diferentes ideales que surge el romanticismo por la revolución proletaria, y la aceptación de la izquierda política llegó a su punto más alto.

No cabía duda de que el proletariado se encontraba presionado por un ritmo rápido, acelerado (propio de los procesos industriales) y teniendo de antagonista una estructura empresarial que se empeñaba en alcanzar la eficiencia de cualquier manera posible.

Es por ello que los trabajadores (no solo de fábricas) comenzaron a desarrollar modos de protestas más efectivos para finales del siglo XIX.

Su familiaridad con condiciones industriales básicas les fue de mucha ayuda, facilitando que formaran demandas relevantes que les dieron una base más amplia para organizarse.

Los cambios legales se extendieron por Europa Occidental después de 1870, reduciendo las barreras políticas y favoreciendo las huelgas y la sindicalización.

Entonces, llegó la depresión de 1870, lo que trajo dificultades que recordó a los obreros la incertidumbre de su suerte. Esto alentó más la agitación, y para 1890, el sindicalismo masivo estaba en Europa Occidental.

Tanto trabajadores de fábricas, como artesanos y otros trabajadores, empezaron a estar cada vez más capacitados para formar sindicatos nacionales. Las tasas de huelga aumentaron constantemente en países como Francia, Alemania y la misma Inglaterra.

Este movimiento llega a los Estados Unidos de América de la mano de los inmigrantes europeos que venían con experiencia de sus países natales.

Características del movimiento obrero

Teniendo en cuenta los factores que originaron este movimiento (malas condiciones laborales, bajos salarios, etc.), algunas de las características resultan sencillas de intuir:

Lenin en la planta de Putilov en mayo de 1917
Lenin en la planta de Putilov en mayo de 1917, obra de Isaak Brodsky (año 1929).
  • Fue un movimiento que llevaba dos luchas simultáneas: por unas mejores condiciones laborales (que incluyen seguridad, jornadas de trabajo más cortas y salarios más acordes) y, por otra parte, por los derechos políticos (asociación, libertad de expresión y el sufragio).
  • Constantes debates y diálogos.
  • Negociación como medio de cumplir metas y objetivos.
  • Sindicalismo.
  • Manifestaciones para reclamar y hacer valer el movimiento.
  • Trabajo en equipo: todo el movimiento trabajó siempre en colectivo y nunca de forma individual.

Consecuencias del movimiento obrero

El movimiento no logró sus cometidos de forma inmediata. Antes de lograr cumplir sus objetivos, tuvo algunas consecuencias negativas para el proletariado.

Rechazo de los empleadores y de la sociedad

Primeramente, las protestas, huelgas y reclamos ocasionaron no solo que se enfrentaran a sus empleadores, quieren los oprimían, sino que también tuvieron que enfrentarse al rechazo de la sociedad por sus ideologías.

Estas eran consideradas como impropias y anárquicas, pues los mecanismos empleados para reclamar sus derechos eran poco pacíficos.

Opresión por las fuerzas del orden

Esto causó que también fueran oprimidos por las fuerzas del Estado, y sus peticiones comenzaron a perder perspectiva: se volvieron desorbitantes para sus empleadores, lo que ocasionó despidos masivos.

Muchos líderes también fueron perseguidos por parte tanto de los empleadores como del mismo Estado, por considerarse agentes de disturbios.

Mejora de las condiciones de los trabajadores

Por otra parte, durante su existencia, estos movimientos han mejorado significativamente los salarios y los beneficios complementarios de los trabajadores representados a través del proceso de negociación colectiva, y han afectado indirectamente los salarios y beneficios de los empleados no sindicalizados (cuyos empleadores les proporcionaron dichos beneficios para impedir su sindicalización).

Las edades del trabajador
Las edades del trabajador, pintura al óleo de Léon Frédéric (principios del siglo XX).

Los sindicatos también han proporcionado a sus miembros seguridad laboral a través de limitaciones disciplinarias por causa justa y procedimientos de arbitraje de quejas.

Ejemplos históricos del movimiento obrero

Entre los muchos ejemplos históricos, uno de los mayores referentes de este movimiento es La Internacional, que pasó por diferentes transformaciones y cambios.

Primera Internacional

La Primera Internacional, formalmente Asociación Internacional de Trabajadores, es conocida como una federación de grupos de trabajadores que, a pesar de las divisiones ideológicas dentro de sus filas, tuvo una influencia considerable como fuerza unificadora del trabajo en Europa durante la última parte del siglo XIX.

La Primera Internacional se fundó con el nombre de Asociación Internacional de Trabajadores en una reunión masiva en Londres el 28 de septiembre de 1864. Sus fundadores se contaban entre los líderes sindicales británicos y franceses más poderosos de la época.

Segunda Internacional

Luego llegó la Segunda Internacional, también llamada Internacional Socialista, una federación de partidos socialistas y sindicatos que influyó en la ideología y las formas de hacer política de los obreros en Europa desde finales del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial.

Tercera Internacional

Subsecuentemente, apareció la Tercera Internacional, también llamada Internacional Comunista, por nombre Comintern, asociación de partidos comunistas nacionales fundada en 1919.

Cuarta Internacional

Por último, apareció la Cuarta Internacional, un organismo multinacional compuesto por organizaciones trotskistas que se formó por primera vez en oposición de León Trotski a las políticas de la Tercera Internacional, o Comintern, dominada por Stalin.

Referencias:

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