Historia de los obreros

Desde la Revolución industrial, y con el creciente auge de gran cantidad de fábricas, fue necesaria mano de obra para desempeñar las funciones dentro de ellas. Los trabajadores comenzaron a ser una figura muy relevante por sus servicios, llevando a cabo un importante papel que llega hasta nuestros días.

Sin embargo, los obreros en muchas ocasiones trabajaban en una situación muy precaria y sus servicios eran pobremente remunerados; por eso, la historia ha abarcado varios periodos protagonizados por obreros, que en más de una ocasión se han alzado de distintas maneras.

Definición de clase obrera

Aunque al término clase obrera se le ha dado muchos significados, este se utiliza para designar a los trabajadores desde un estatus social y político. En concreto, se refiere a la clase media baja, también llamada proletariado por algunos, la misma que aporta el factor trabajo a cambio de un salario.

Este término ideológico se utiliza para definir al segmento de la población que posee ingresos apenas suficientes o por debajo del nivel medio. El término se contrapone a la clase burguesa, que es el sector social que acapara el capital y los medios de producción.

Significado de obrero

La palabra obrero viene del latín, específicamente de operarius, que deriva de las palabras operis u opus (obra, trabajo). Con el pasar del tiempo, la palabra evolucionó hasta obrariu, el término que conocemos hoy en día.

Sin embargo, su origen permite ver su significado: alguien que ejerce un trabajo, que se dedica a prestar servicio. El término clase obrera comenzó a utilizarse en el siglo XIX para referirse a la expresión inglesa working class.

La Revolución industrial

La Revolución industrial, ocurrida en la segunda mitad del siglo XVIII, marcó significativamente el desarrollo de la industria en el mundo. Tras esto, los procesos industrializados y las fábricas serían el eje central de la producción en masa.

Más allá de las modernas máquinas utilizadas para facilitar los procesos, se necesitaba personal para emplearlo; estos serian los obreros, solicitados por las fábricas y obras en masa para ejercer funciones a cambio de una retribución económica.

 Altos Hornos de Bilbao y otras industrias
Las fábricas precisaron de obreros para operarlas. Imagen de los Altos Hornos de Bilbao. Biblioteca Digital Hispánica

Tanto en las fabricas como en las construcciones, la situación laboral era precaria y los salarios muy bajos, por lo que los obreros, a pesar de ser fundamentales, no percibían la seguridad ni la remuneración adecuada para ejercer sus funciones. Este malestar conllevó a estas personas a agruparse en un movimiento para reivindicar sus derechos. 

El movimiento obrero

Mientras la degradación de las condiciones de vida continuaba en aumento por motivos tales como las altas jornadas laborales, la pérdida salarial y que no había ayuda económica para situaciones de emergencia, los obreros comenzaron en primer lugar a agruparse en sociedades de ayuda mutua para reclamar las mejoras.

En otros casos más radicales, se agrupaban bajo la figura del ludismo, que se oponía y destruía  las maquinas, puesto que consideraban que afectaba a los pequeños artesanos.

Por todos estos problemas se crearon sindicatos en los que los trabajadores de un mismo oficio se reunían para enfrentarse a los problemas a través de huelgas y, además, para agruparse debían pagar una cuota para la caja común (o de resistencia), ya que eran una sociedad de ayuda mutua.

La segunda Revolución industrial

El movimiento surgido en Gran Bretaña se expandió por toda Europa a medida que la industrialización avanzaba, en muchos casos bajo la figura de cooperativas con bastante represión.

Trabajadores en una fábrica de principios del siglo XX
La industrialización se expandió por la mayoría de los países del mundo. Imagen de una fábrica. Biblioteca Digital Hispánica

A mediados del siglo XIX surgen algunos de los modernos Estados industrializados, periodo en el que además muchos países optan por tener un parlamento representativo que prevalece hasta la actualidad.

Ligado a esto y al surgimiento del marxismo, los obreros, que en la mayoría de los casos no se adherían a ideales políticos, ahora tenían una ideología y el marco teórico para crear partidos en base a ella.

Obreros y marxismo

Guiados por el socialismo científico de Marx y Engels, los obreros comenzaron crear partidos de carácter exclusivamente obrero. En esta época se agrupaban en organizaciones burguesas-republicanas o marxistas revolucionarias. El objetivo era obtener los derechos solicitados en lugar de la lucha de masas.

Aunque agrupados dentro de sus naciones, los obreros comprendieron que el movimiento debía tener un carácter internacional, por lo que para expandirlo fue creada la Asociación Internacional de los Trabajadores, también conocida como la Primera Internacional. Fundada en Londres en 1864, buscaba unir a los trabajadores de los diferentes países agrupando tanto a anarquistas como a socialistas.

Revolución obrera

La relación con grupos ideológicos conllevó a los obreros a participar en grupos revolucionarios que buscaban derrocar a la clase dominante e imponer al proletariado en el poder. Agrupando a las clases sociales en componentes socialistas y anarquistas, se pudieron desarrollar alzamientos y movimientos armados en la búsqueda de la toma del poder.

Familia trabajadora comiendo alrededor de la mesa
Las familias obreras no recibían salarios justos en función de su trabajo. Fotograma de la película Las uvas de la ira (1940)

El ejemplo más claro fue la Revolución bolchevique, que, tras haber triunfado y tomado el poder en 1917, depuso el régimen zarista que existía en Rusia e instauró una república socialista. Tras expandir sus dominios, esta pasó a denominarse Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. El siglo XX está plagado de estos ejemplos, donde además resaltan la revolución cubana y la china, no solo desarrollada por el componente obrero sino también por el campesino.

Obreros en la actualidad

En la economía moderna, los obreros siguen aportando el factor trabajo. Es notable la cantidad de mejoras y derechos que a lo largo de este tiempo se han alcanzado y que permiten a los trabajadores tener horarios y beneficios laborales dentro de las instituciones amparadas por la ley.

Cada primero de mayo se celebra el Día Internacional de los Trabajadores, que conmemora a los trabajadores asesinados tras la revuelta de 1886 que se desarrolló en Haymarket, en Estados Unidos. El objetivo de estas protestas era reivindicar la jornada laboral de 8 horas, y fue en dicho día que comenzó la huelga general en el país por la lucha de una jornada justa.

Referencias:

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