Tierra Santa

Todas las religiones tienen lugares sagrados, existiendo ciertos monumentos y zonas que toman un papel determinante en base a las creencias que representan. Pero para las religiones abrahámicas, estos sitios convergen en un mismo lugar sagrado conocido como Tierra Santa, un enclave muy importante para judíos, cristianos y musulmanes.

Históricamente, esta zona ha dejado su huella y evolución, siendo su control codiciado por distintos pueblos que querían poseerla y que por lo mismo ha suscitado grandes conflictos que incluso prevalecen hasta nuestros días.

Ubicación de Tierra Santa

Aunque el concepto suele utilizarse para referirse a Jerusalén, lo cierto es que esta zona geográfica abarca mucho más, extendiéndose por aquellos lugares nombrados en los libros sagrados donde se desarrollaron escenas importantes. Entre los territorios y países actuales involucrados están Palestina, Israel, Siria, Irak y zonas de Turquía y Egipto.

Lugares importantes de Tierra Santa

Algunas de las ciudades y lugares de esta zona son los siguientes:

Belén

Un lugar muy visitado por misioneros al ser el lugar de nacimiento de Jesús, pero también del rey David.

Nazaret

La ciudad donde creció Jesús y donde ocurrió parte importante de su vida.

Monte Sinaí

Ubicado en Egipto, fue el lugar donde Moisés recibió las revelaciones divinas.

Río Jordán

Ampliamente nombrado en la Biblia y famoso por ser el lugar donde Jesús recibió su bautismo.

El desierto de Judea

Un lugar donde ocurrieron muchas manifestaciones divinas y sucesos importantes, como batallas o escenas con personajes bíblicos.

Irak

La tierra natal de profeta Abraham, conocida en la antigüedad como Caldea.

Jerusalén

Sin duda, la ciudad más importante de la zona de Tierra Santa para las tres religiones.

Para los judíos, fue la capital del antiguo Reino de Israel y del Reino de Judá. La ciudad alberga el Muro de las Lamentaciones, un lugar sagrado donde acuden en peregrinaje.

Para el cristianismo es la ciudad donde murió Jesús crucificado y donde ocurrió gran parte de su vida. En el lugar, se encuentra la Iglesia del Santo Sepulcro.

Para los musulmanes, es una ciudad santa junto a la Meca y Medina, urbe que Mahoma visitó y donde se encuentran los monumentos de la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al-Aqsa.

Conflictos en Tierra Santa

La zona ha pasado por el control de muchos imperios y pueblos desde la antigüedad. Desde babilonios y persas hasta griegos y romanos. A pesar de ello, a partir de nuestra era tendría un nuevo significado religioso.

En el año 66, la provincia romana de Judea se sublevó en lo que sería la primera guerra judeo-romana, conflicto en el que Jerusalén, tras un largo asedio, fue destruida (incluyendo el templo, del que solo queda el Muro de las Lamentaciones).

Jerusalén y los judíos de la región intentarían varias veces separarse del control romano a través de guerras, rebeliones y revueltas, todas sin éxito alguno.

Tierra Santa tras la aparición del cristianismo

Con la expansión del cristianismo, la ciudad, que solo tenía importancia religiosa para los judíos, comenzó a atraer cristianos. Al ser el lugar donde Jesús fue crucificado, era un emplazamiento muy especial.

En el año 326, el emperador Constantino l ordenó la construcción de la Iglesia del Santo Sepulcro, que rápidamente se convirtió en un sitio de peregrinaje.

La ciudad permanecería bajo control del Imperio bizantino durante los siguientes 300 años, hasta que fue conquistada por el Imperio sasánida en 614, tras lo cual volvería a control bizantino en 629.

Tierra Santa tras la aparición del islam

El islam, religión que nació en el siglo VII con Mahoma, continuaba en constante expansión. Para los musulmanes, Jerusalén era una ciudad importante y, de hecho, en un principio oraban mirando en dirección a ella, pues era el lugar donde el profeta cabalgó en un sueño hasta ascender al cielo.

En el año 638 fue conquistada por los árabes, que se la arrebataron a los bizantinos. El califa Úmar ibn al-Jattab permitió a los judíos y cristianos hacer vida en la ciudad, y entre el siglo VII y VIII se construyeron la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al-Aqsa.

Durante los siguientes 400 años, la ciudad estaría bajo control musulmán, siendo conquistada por los turcos del Imperio selyúcida en 1073.

Las cruzadas

A pesar de que los cristianos podían vivir en Jerusalén, era inaceptable que la ciudad santa estuviese bajo control de infieles. En 1095, el papa Urbano ll predicó la idea de recuperar la tierra santa en el concilio de Clermont, y en 1099 fue finalmente conquistada por Godofredo de Bouillón, tras lo cual en Tierra Santa se crearon los Estados cruzados del Reino de Jerusalén, los Condados de Edesa y Trípoli y el Principado de  Antioquia.

Las cruzadas se extenderían por casi 200 años, en un periodo en el que, tras nueve cruzadas, la Tierra Santa cambió de control varias veces. Finalmente, la victoria musulmana fue definitiva al derrotar y conquistar a todos los Estados cruzados. Jerusalén quedaría bajo control del sultanato mameluco de Egipto.

Periodo otomano

Con el auge del Imperio otomano, Jerusalén quedó bajo su dominio en 1517. La ciudad, a lo largo de su control, siguió siendo un centro religioso muy importante para las tres religiones y la población creció por los próximos siglos.

Al estallar la Primera Guerra Mundial, los otomanos se enfrentaron al Imperio británico, quienes lanzaron la campaña del Sinaí y Palestina entre 1915 y 1918, donde resultaron victoriosos.

Tras la contienda, la región pasó a estar bajo control británico en el llamado Mandato Británico de Palestina, un periodo en que las tensiones entre musulmanes y judíos crecieron hasta la violencia, con pogromos y revueltas sangrientas.

Con el final de la Segunda Guerra Mundial, la región Palestina se dividió en dos: una parte judía y otra árabe,  lo que inmediatamente conllevaría a la guerra.

Tierra Santa en la actualidad

Hoy día, el amplio territorio de la Tierra Santa está formado por Estados independientes, principalmente Israel y Palestina, que mantienen un conflicto y que ha llevado a varias guerras, no solo entre ambas naciones, sino también con otros Estados árabes vecinos. Actualmente, Jerusalén se encuentra controlada por Israel mientras que Palestina reclama la zona este de la ciudad.

Referencias:

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