Las Cruzadas

Las Cruzadas fueron unas guerras de carácter religioso que auspició la Iglesia Católica durante parte de la Edad Media. Su objetivo era reconquistar territorios invadidos por los musulmanes que anteriormente habían sido cristianos.

¿Cuándo comenzaron y cuándo terminaron las Cruzadas?

La primera de las Cruzadas tuvo lugar en el año 1096, mientras que la última de todas terminó en el año 1272. En el año 1291, los cruzados dejaron atrás sus posesiones en Tierra Santa.

Origen de las Cruzadas

Durante el siglo XI, los musulmanes de Turquía empezaron a expandirse y se hicieron con parte del Imperio Bizantino. Además, tomaron de los egipcios la ciudad de Jerusalén, muy apreciada por los cristianos.

El propósito inicial de las Cruzadas era liberar los Lugares Santos, aquellos sitios en los que había vivido Jesucristo. Se anunciaban con una predicación por parte de los Papas, quienes luego otorgaban una cruz a cada guerrero (de ahí el nombre de cruzadas).

Primera Cruzada

Se inicia en el año 1096, cuando el papa Urbano II decide ayudar al Imperio Bizantino en su lucha contra los turcos. Numerosos barones y caballeros, principalmente franceses, se suman a esta cruzada, que consigue recuperar Jerusalén en el año 1099. Asimismo, en su camino conquistan diversos reinos que convierten al cristianismo.

Segunda Cruzada

Comprende los años que van del 1147 al 1149. Se consideró un fracaso para los cristianos, que no consiguieron derrotar a los musulmanes. Eugenio III fue el Papa que la promovió, algo que hizo con la ayuda de los reyes Luis VII de Francia y Conrado III de Alemania. Su propósito era recuperar el condado de Edesa.

Tercera Cruzada

Fue la más conocida de todas. En el año 1187, Saladino toma Jerusalén. Con el beneplácito del papa Gregorio VIII, los reyes Federico I, del Sacro Imperio Romano Germánico, Ricardo I de Inglaterra y Felipe II de Francia lideran una Cruzada en la que, si bien no obtuvieron la victoria, se consiguió llegar a un acuerdo con Saladino para que permitiera a los cristianos visitar Jerusalén.

Cuarta Cruzada

Comprende los años que van del 1202 al 1204. El papa Inocencio III proclama esta cruzada que pretende liberar Tierra Santa de los sarracenos. Sin embargo, la lucha entre estos dos bandos no llega a producirse, aunque los cristianos saquean Constantinopla y provocan una fragmentación del Imperio Bizantino (que en la Tercera Cruzada se había aliado con Saladino).

Quinta Cruzada

Sucedió entre los años 1217 y 1221, proclamándola también el papa Inocencio III. Andrés II de Hungría y Leopoldo VI de Austria fueron sus principales impulsores, uniéndose posteriormente Guillermo I de Holanda y Oliver de Colonia. Las tropas cristianas avanzaron hasta El Cairo, pero fueron derrotadas por el sultán Al-Kamil y perdieron todas sus conquistas anteriores.

Sexta Cruzada

Acontenció durante los años 1228 y 1229. Federico II, del Sacro Imperio Romano Germánico, recupera Jerusalén, Belén y Nazaret gracias a un acuerdo con Al-Kamil. A cambio, éste recibiría apoyo en su lucha contra otro sultán, estableciéndose una tregua de 10 años con los cristianos. El papa Gregorio IX no bendijo esta cruzada, pues sus relaciones con el monarca alemán no eran buenas (de hecho, lo había excomulgado).

Séptima Cruzada

Tuvo lugar entre los años 1248 y 1254, tras la toma definitiva de Jerusalén por parte de los musulmanes. La lideró Luis IX de Francia con el beneplácito del papa Inocencio IV. Sin embargo, los cristianos no pudieron hacerse con El Cairo y de nuevo fueron derrotados en Egipto.

Octava Cruzada

En el año 1270, el ya mencionado Luis IX de Francia pretende introducir el cristianismo en Túnez. De nuevo, fracasa en su intento y muere a causa de una enfermedad.

Novena Cruzada

Transcurre durante los años 1271 y 1272, siendo en realidad una extensión de la anterior. El futuro rey Eduardo I de Inglaterra, ahora príncipe, consigue que se firme una tregua tras la muerte de Luis IX. Empieza el declive cristiano en Oriente.

Factores que motivaron las Cruzadas

Factores religiosos

La Iglesia Católica buscaba unificar el cristianismo, dominado por los ortodoxos en la zona oriental. Además, se perseguía restablecer la seguridad de los peregrinos en sus viajes a Tierra Santa.

Factores económicos

El control de las rutas comerciales fue clave para la participación de algunos Estados en las cruzadas.

Factores sociales

Muchos hijos de nobles carecían de herencia, de ahí que vieran las cruzadas como una forma de conseguir riquezas. Esto es algo que también les sucedía a numerosos integrantes de las clases más humildes.

Consecuencias de las Cruzadas

Consecuencias sociales

Provocaron el debilitamiento de los señores feudales, bien fuera por su muerte, por su prolongada ausencia de las tierras que poseían o por los elevados gastos que debían realizar. Los reyes aprovecharon todo esto parece hacerse con sus feudos y recortar sus privilegios.

Consecuencias económicas

Creció el comercio y esto benefició a las ciudades que se dedicaban al mismo, como Venecia. Asimismo, se introdujeron influencias musulmanas, caso de ciertos cultivos o determinados procedimientos de fabricación.

Consecuencias religiosas

Afianzaron el poder de la Iglesia.

Consecuencias culturales.

Aparición de influjos musulmanes y bizantinos en el arte occidental.

Cruzadas europeas

Al contrario que las anteriores, su objetivo no era recuperar Tierra Santa.

Cruzadas bálticas

Promovidas por reyes y líderes católicos de Dinamarca, Suecia y Alemania contra paganos y cristianos infieles del Báltico. Transcurren entre los siglos XII y XVI.

Cruzada albigense

Proclamada por el papa Inocencio III en el año 1209 con la intención de acabar con los cátaros del sur de Francia. Éstos se guiaban por el catarismo, una doctrina religiosa que la Iglesia consideró una herejía. Las contiendas se prolongaron hasta el año 1244, provocando la paulatina desaparición de dicho movimiento.

Cruzada aragonesa

El papa Martín IV la proclamó contra Pedro el Grande de Aragón, quien intervino en Sicilia a pesar de la negativa del primero. Se produjo entre los años 1284 y 1286, siendo liderada por Felipe III de Francia.

Reconquista Española

Se calificaron como cruzadas determinadas batallas de reinos cristianos dentro de la Península Ibérica. Eso fue lo que sucedió con la Batalla de Las Navas de Tolosa (1212) y la Guerra de Granada (14821492), esta última apoyada por los luego conocidos como Reyes Católicos y con quienes se puso fin a la Reconquista.

Cruzada de Segismundo de Hungría

Segismundo de Hungría lideró esta cruzada contra el Imperio Otomano, resultando perdedor en la Batalla de Nicópolis (1396).

Cruzada de Juan Hunyadi

Con el apoyo del papa Calixto III, el regente húngaro Juan Hunyadi vence a los invasores turcos del Imperio Otomano en el Sitio de Belgrado (1456).

Fuentes:

  • Atlas ilustrado de la historia del mundo en mapas. John Haywood, Brian Catchpole, Simon Hall, Edward Barrat.
  • La Europa feudal – Unidad 4 – 2º ESO. Rosa Liarte.
  • Las Cruzadas en 14 minutos. Academia Play.
  • Cruzadas. Wikipedia.

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