Los hunos

Los hunos fueron una confederación de pueblos originarios, principalmente, de la zona esteparia de Asia central. Pusieron en jaque a las dos mitades del Imperio romano, siendo Atila su líder más destacado. Sus hazañas más importantes transcurrieron durante la Edad Antigua.

Significado de hunos

Este pueblo de origen túrquico está relacionado con los xiongnu que migraron a Occidente. No se sabe el significado de su nombre, pero su etimología viene de la palabra en latín hunni o del griego oúnnoi. La teoría más probable es que provenga de huna o xwn, transcripciones del nombre de los xiongnu.

Contexto histórico de los hunos

Cuando las cosas no parecían mejorar para el Imperio romano que, producto de su decadencia, se había dividido en dos partes (el Imperio romano de Occidente y el Imperio romano de Oriente), la amenaza de las migraciones o invasiones bárbaras se hizo aún más latente.

Aprovechando la inestabilidad, todos aquellos pueblos bárbaros que alguna vez amenazaron sus fronteras comenzaron a ingresar a las provincias en busca de nuevos territorios. Aunque con autorización romana, se establecieron como campesinos, pero una amenaza aún mayor que todos los enemigos bárbaros de Roma se aproximaba desde el este: los hunos.

Origen de los hunos

¿Quiénes eran los hunos? Lo cierto es que los orígenes de los hunos ha sido un tema controvertido para los historiadores, pues no se ha podido establecer de forma clara su procedencia debido a la carencia de información.

Los hunos no dejaron registros que nos dieran una pista, tales como mitos de su fundación o literatura, de tal modo que sólo se conocen unas pocas palabras de su lengua. Ni siquiera los romanos pudieron establecer su origen al quedar atónitos con su repentina aparición.

Para los historiadores modernos, la teoría más probable es que los hunos estén relacionados con los xiongnu, un pueblo nómada de las estepas de Asia central caracterizado por su fiereza.

Siguiendo sus rastros, desde el siglo lll a.C. podemos encontrar menciones de este pueblo en los registros de la antigua China, que según cuentan se encontraba al norte de la Gran Muralla (actual Mongolia) y más de una vez acosó las posesiones de la dinastía Quin.

Aunque lograron repeler sus ataques, tras la caída de esta dinastía lograron penetrar la Gran Muralla, arrasando con todo a su paso. La dinastía Han acordaría una frágil paz con ellos al ofrecerles tributos y matrimonios con princesas.

Su carácter bélico no solo se vio demostrado en China. Entre los años 209 a.C. y 174 a.C., este pueblo unificó las estepas mongolas al derrotar a otras tribus nómadas, dando así origen a una temida confederación.

Expansión de los hunos

El emperador Wu de la dinastía Han rompió los pactos con los xiongnu y envió varias expediciones militares a sus dominios a partir del año 133 a.C.

Se enfrentaron entonces en cruentas batallas donde la balanza al final se puso a favor de los chinos, quienes los derrotaron definitivamente en el 121 a. C y tomaron control de sus dominios.

Tras esto, quedarían a merced de China y, a partir del año 48 d.C., se dividirían en 2 ramas: los xiongnu del sur y el norte. Estos últimos se dirigieron a las montañas de Altái, donde se establecieron y posteriormente serían los hunos que migrarían a Occidente. Los del sur, tras recuperar parte de su influencia, fueron absorbidos por la cultura china.

Causas de la migración de los hunos

Entre los siglos III y VII de nuestra era, las temperaturas globales descendieron gradualmente, por lo que diversos pueblos iniciaron éxodos en buscas de zonas más templadas y tierras para subsistir.

Esto empujó a pueblos túrquicos, germánicos, eslavos e iranios a zonas controladas por otros reinos en Persia, China, India y Europa, donde el debilitado Imperio romano encontraría una nueva amenaza en los que ingresaban a sus territorios, primero como colonos y después de forma violenta.

Es el caso de los hunos, cuya fiereza era tal que, al poner pie en Europa, arrasaron a los sármatas, ostrogodos, visigodos y otros pueblos que, huyendo, se adentraron en Roma.

Es lo que sucedió con vándalos, suevos, alanos y burgundios, que crearon el caos en varias provincias y posteriormente saquearon Roma en el 410. Si los temibles bárbaros habían causado esto en su huida, ¿qué podría esperar Roma de los hunos?

Las incursiones de los hunos

Sus incursiones fueron para Roma un punto de quiebra, ya que arrasaron varias de sus ciudades y empujaron a los barbaros dentro de sus fronteras, generando el caos.

De la mano de Atila devastaron Grecia, la Galia, Italia y sitiaron (sin éxito) Constantinopla. Solo fueron detenidos en la batalla de los Campos Cataláunicos (451 d.C.), donde un ejército de romanos y visigodos les hizo frente.

Llegaron incluso a las puertas de Roma, donde, ante el hambre y las enfermedades, se retiraron. Poco después de esto, Atila murió en su noche de bodas mientras planeaba una incursión en Oriente.

La caída de los hunos

Tras la muerte de Atila, éste fue sucedido por su hijo Elak, que tuvo que enfrentarse a su hermano. Aprovechando la inestabilidad, varios pueblos sometidos se alzaron contra los hunos y, tras ser derrotados en la batalla de Nedao (454 d.C.), perdieron su poderío en Europa.

Finalmente, lo que quedaba de los hunos se dividió en dos hordas: los kutriguros y utiguros, que se enfrentarían y posteriormente terminarían siendo sometidos por los ávaros con apoyo bizantino. Punto desde el cual se pierde el trazo de estos pueblos.

Aunque su reinado no fue eterno, sí resultó devastador. Se convirtieron en la fuerza que puso contra la pared al Imperio romano de Occidente. Además, empujaron a muchas tribus bárbaras hacia Occidente, donde se establecerían.

Incivilizados para muchos, su poderío militar demostró la fiereza de los pueblos de las estepas, que posteriormente seria reivindicada por los mongoles.

Características de los hunos

¿Cómo eran los hunos?

Poco se sabe de los hunos. Registros romanos los describen como bestias, carentes de Dios y de ley. Esta  descripción parece estar ligada al terror que infundían en Occidente.

Para los hunos no existían las dinastías, sino que el más fuerte era quien tomaba el mando. Al ser nómadas, no conquistaban las ciudades que sometían, solo se limitaban a saquearlas y destruirlas.

Respecto a su sociedad, cabe destacar que realizaban la deformación craneal a sus niños y que eran de baja estatura.

Los hunos y los caballos

Los hunos hacían la guerra montando a caballo, desde donde realizaban ataques con arcos y lanzas.

Religión de los hunos

Los caballos eran sagrados, parecían ser el pilar de su desconocida religión y también tenían chamanes adivinos que podían ver el futuro.

Líderes de los hunos

  • Atila: reconocido por su fiereza y estrategia militar.
  • Balamber: derrotó a los sármatas.
  • Rugila: sometió al Imperio romano de Oriente al tributo.
  • Bleda: el hermano de Atila.

Referencias:

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