Generales romanos más importantes de la historia

La antigua Roma se caracterizó por sus conquistas, que le permitieron controlar gran parte del mundo y forjar uno de los imperios más poderosos que la humanidad haya conocido.

Toda esta conquista fue posible gracias a la capacidad militar de sus legiones, pero principalmente por sus generales, hombres de grandes mentes para dirigir y conquistar, no solo a través de la fuerza, sino a través de la estrategia.

En este artículo vamos a conocer a los generales romanos más influyentes e importantes de la época, ya sea de la era republicana, del imperio o incluso en su misma decadencia. Estos hombres dejaron su marca y sus logros, lo que les permitió pasar a la historia como personas de gran renombre.

Grandes generales romanos de la historia

Escipión el Africano (236-183 a. C.)

Generales romanos más importantes de la historia
Detalle del cuadro La continencia de Escipión, de Federico Madrazo

Comandó al ejército romano en Hispania cuando se le encomendó la tarea de enfrentar a los cartaginenses durante la segunda guerra púnica. Roma se encontraba en una difícil situación: el ejército de Cartago, liderado por Aníbal, había penetrado hasta la península itálica, donde amenazaba a la ciudad.

Incapaz de vencerlos, Escipión decidió atacar su base en la península ibérica donde otros generales romanos habían fallado, pero él venció a las fuerzas de Cartago y obligó a Aníbal y sus tropas a retirarse para defender la desprotegida ciudad.

Derrotó a Aníbal en la batalla de Zama en el norte de África y tras esta victoria pasaría a la eternidad como Escipión el Africano: El hasta entonces invencible general cartaginés no tuvo más opción que negociar la paz favorable a Roma, poniendo fin casi total a la otra potencia mediterránea.

Cayo Mario (157-86 a. C.)

Grabado de Cayo Mario en las ruinas de Cartago
Grabado de Cayo Mario en las ruinas de Cartago. Imagen de Wikipedia

Este ambicioso y reformista general realizó grandes cambios. Antes de sus reformas solo estaba permitido servir en el ejército a aquellos que poseían propiedades, pero luego cualquier capite censi (las clases más bajas) tendría la oportunidad de hacerlo, lo que sentó las bases para el imperio.

Como el arquitecto de las legiones tuvo muchos éxitos militares. Fue un hombre muy capaz y disciplinado que incentivó el entrenamiento y seriedad en los soldados, como prohibir que estuviesen rodeados de prostitutas y marchar para ganar resistencia. Además, acabó con la tradición de que cada soldado costeara su armamento al impulsar una nueva ley.

Entre sus logros militares están sus campañas contra los pueblos barbaros que amenazaban las posiciones romanas. Asimismo, venció a la alianza entre los teutones y los cimbros, que lanzaron un ataque doble contra Roma. 

Sila (138-78 a. C.)

Lucio Cornelio Sila Félix era un soldado que provenía de una familia pobre, pero esto no fue un impedimento para escalar posiciones y ascender en el ejército. Destacó en el norte de África durante la guerra de Yugurta contra Numidia, en la cual no solo los venció, sino que también alcanzó un acuerdo con el rey de Mauritania (logrando así un final sin sangre para el conflicto).

Junto a Cayo Mario, enfrentó el doble ataque de los teutones y cimbros, pero problemas con este último, quien era cónsul romano, lo despojaron de su mando. Decidió entonces marchar sobre Roma, logrando así sacarlo de la ciudad, acto que haría por segunda vez en el 82 a. C. Fue nombrado dictador por el senado, teniendo así un poder ilimitado.

Pompeyo (106-48 a. C.)

Cneo Pompeyo Magno era un joven que ayudó a Sila a reunir tropas para destituir a Cayo Mario, por lo que su apoyo fue determinante. Ascendió rápidamente en el poder, ganando el sobrenombre de el carnicero adolescente por su fiereza.

Su logro más memorable fue el de poner fin a la piratería en el Mediterráneo. Desde siempre este había sido uno de los grandes problemas de Roma, principalmente en Cilicia, Sicilia y el norte de África, donde se producían los cereales que eran consumidos en la ciudad.

Tras amenazar los suministros, el senado le encargó una gran expedición para ponerles fin. Su solución fue dividir el Mediterráneo en doce sectores, y con quinientas naves resolvió el problema en solo tres meses, ganando el sobrenombre de Pompeyo el Grande (Magno).

Julio César (100-44 a. C.)

Grabado de Julio César

Sin duda, Cayo Julio César fue el más famoso de los generales romanos y una figura de gran renombre de la historia. En un periodo en que Roma era amenazada por las tribus de la Galia, el astuto general emprendió la conquista de este territorio, lo que le hizo valer su fama tanto en el senado como en el ejército.

Extendió el territorio romano hasta el canal de la Mancha y el Rin. Su popularidad le otorgó un gran poder militar que fue visto por Pompeyo y el senado como una amenaza, por lo que le ordenaron disolver su ejército y volver a Roma.

Julio César se negó y marchó hacia Roma, iniciando una guerra civil en la que triunfó, por lo que Pompeyo tuvo que huir a Egipto, donde fue asesinado posteriormente.

Con su victoria, ascendió como dictador y tuvo un gran poder que le permitió realizar varias reformas. Incluso su nombre (césar) se convirtió en un titulo asociado a emperador.

Marco Vipsanio Agripa (63-12 a. C.)

Participó en la guerra civil romana apoyando al bando de Julio César, personaje que le tuvo mucha estima y ayudó a instruirlo. Fue el asesor militar de Octavio, y sirvió principalmente como general de la flota romana, donde se enfrentaba a Sexto Pompeyo, un oponente del triunvirato que controlaba Sicilia y amenazaba con saquear Italia.

Agripa construyó varios puertos claves para enfrentar esta amenaza y finalmente venció a Pompeyo en las batallas de Mylae y de Nauloco, donde destruyó su flota y acabó con su amenaza.

Su flota también se enfrentó a Marco Antonio y Cleopatra, resultando victorioso y pudiendo ejercer sus labores de cónsul. Entre sus obras están las de coordinar y reparar los sistemas hidráulicos de Roma y mejorar la distribución de agua en la ciudad, además de construir y reparar calles y edificios.

Germánico (15 a. C. – 19 d. C.)

Los primeros logros militares de Germánico Julio César fueron al sofocar revueltas militares en Panonia y Germania. Después, de la mano de Augusto recibió la dirección de la provincia de Germania Magna, punto desde el cual buscaría vengar el honor de Roma tras el desastre de la batalla del bosque de Teutoburgo.

En el año 16, sus legiones se enfrentaron a la confederación de tribus germánicas lideradas por Arminio en la batalla de Idistaviso. Liderando a los auxiliares, legiones, cohortes de la guardia pretoriana e incluso mercenarios galos e hispanos, derrotó a los bárbaros y obtuvo una gran victoria donde pudo vengar el desastre y recuperar tres de las cuatro águilas imperiales perdidas aquella vez.

Ganó gran popularidad y respeto entre la población romana. Tras su muerte, el sentir de la gente no se hizo esperar, hasta el punto de ser comparado a Alejandro Magno por su carácter y renombre.

Cneo Julio Agrícola (40-93 d. C.)

Luego de que Roma invadiera Britania, sus tribus seguían demostrando férrea resistencia a la ocupación. Pero sería de la mano de Agrícola que finalmente se terminaría de consolidar su control.

Agrícola fue el duodécimo general romano que estuvo en Britania y quien completó la tarea de someterla a control romano, no solo a través de la guerra, sino también de la cultura, pues enseñó a los habitantes las artes y el estilo de vida romano: cómo construir ciudades, casas y templos, además de establecer un sistema educativo.

Entre sus hazañas militares están la conquista del territorio de Gales y el resto del territorio británico en siete campañas, venciendo a los pictos de Caledonia (actual Escocia). También circunnavegó el territorio, dando así por hecho que Gran Bretaña se trataba de una isla.

Trajano (53-117 d. C.)

Primero general y luego emperador, Marco Ulpio Trajano se encargó de llevar al imperio hasta su máxima extensión. Había servido en el ejército en Siria, el Danubio y Germania inferior, donde aplastó una revuelta y sirvió de gobernador. Era hijo adoptivo de Nerva, un viejo senador que sucedió a Domiciano; este, al no tener descendencia, lo adoptó como su hijo y sucesor.

Es recordado como un hombre autoritario pero modesto. El poder nunca lo corrompió ni eludió la ley. Su mayor logro fue el de conquistar a los dacios (en la actual Rumania) a través de dos guerras en las que venció a Decébalo y obtuvo un gran botín de oro para el Estado.

Roma tenía ahora la provincia de Dacia y también se anexionaría al reino nabateo bajo el nombre de Arabia Pétrea. De igual modo, Trajano sería recordado por vencer a los partos y por su plan de regeneración moral y política, que tuvo consecuencias en la administración y en la economía.

Flavio Aecio (396-454)

Mientras los otros generales nombrados en esta lista se caracterizaron por expandir y conquistar para Roma (además de sus otros logros y reformas), hay que reconocer la capacidad de Flavio Aecio en un periodo donde Roma, ya dividida en dos partes, estaba agonizando.

Este general, conocido como el último romano, se encargó de poner orden y reemplazar a jefes militares mediocres en un intento de salvar al Imperio romano de Occidente de los hunos.

Aecio protegió a Italia y se enfrentó con éxito a los visigodos, burgundios y godos, además de pactar con los vándalos en el norte de África. Pero su mayor hazaña fue la de vencer a Atila en la batalla de los Campos Cataláunicos, donde fue capaz de dirigir magistralmente a las tropas romanas y sus aliados contra los hunos y su confederación de pueblos bárbaros.

Aunque el resultado de la batalla se considera empate, Atila se vio obligado a retirarse y Roma tuvo un breve respiro. Aecio contaba con tanta popularidad que su emperador, envidioso, lo asesinó, poniendo fin al último hombre capaz de reconstruir las ruinas del imperio.

Referencias:

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