Diezmo en la historia y la religión

A lo largo de la historia, el diezmo se ha constituido como una forma de contribución o pago cuya finalidad puede ser religiosa o gubernamental. En ambos casos, el diezmo se considera una contribución de carácter obligatorio, ya que incumplirlo podía provocar la “ira de Dios” o del gobernante que lo solicitase. Pero, ¿qué hay de verdad en todo esto? Conócelo a continuación…

Definición de diezmo

¿Qué es un diezmo? Podría definirse como la décima parte de las riquezas o mercancías que otorgaba una persona a un rey o a la Iglesia.

Significado de diezmo

El origen etimológico de la palabra diezmo proviene del latín decimus, que significa décimo.

Características del diezmo

Carácter obligatorio del diezmo

Cabe destacar el carácter coercitivo que recaía sobre el concepto de diezmo. Y es que si los reyes lo solicitasen, los mercaderes estaban obligados a otorgarlo si deseaban seguir traficando mercancía entre reinos a través de puertos u otros medios.

Por su parte, el diezmo también gozaba de carácter obligatorio en múltiples religiones abrahámicas. No obstante, debido a controversias relacionadas con malversación de fondos y con todo lo que esto lleva consigo, el diezmo ha dejado de ser obligatorio en la mayoría de los casos para convertirse en una simple manifestación de la caridad (no obligatoria).

Origen bíblico del diezmo

Como señal de gratitud, Abraham le dio un diezmo a Melquisedec. Este relato se puede encontrar en la Biblia, concretamente en Hebreos 7.1-4 (uno de los libros del Nuevo Testamento):

Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el cual se encontró con Abraham cuando éste regresaba de la matanza de los reyes, y lo bendijo, y a quien Abraham le entregó el diezmo de todos los despojos.

Este gesto se convirtió luego en algo habitual entre los sacerdotes levitas, pasando posteriormente a establecerse como una ley.

Historia y evolución del diezmo

El diezmo fue establecido de manera obligatoria durante distintos periodos en países (antiguos reinos o regímenes) como Francia, España y las colonias de este último en el continente americano.

Todos y cada uno de estos casos compartían la misma finalidad: recaudar una especie de impuesto para subsidiar las parroquias e iglesias (cristianismo católico) de su imperio o gobierno.

No obstante, aunque tanto en Francia como en España y sus colonias el diezmo compartía el mismo fin, la forma en la que este se recaudaba era distinta, así como también la manera en la que se clasificaba. En este orden de ideas, os presentamos la estructura del diezmo según antiguos reinos y órdenes sociales:

El diezmo en Francia

Durante el Antiguo Régimen, Francia contempló distintas formas de diezmos:

  • Diezmo grueso: se cobraba mediante el pago de trigo y cebada.
  • Diezmo enfeudado: diezmo secularizado percibido por un laico.
  • Diezmo menudo: diezmo impuesto sobre las bestias y la lana.
  • Diezmo mixto: diezmo impuesto sobre los animales.
  • Diezmo noval: diezmo impuesto sobre las tierras roturadas con menos de 40 años.
  • Diezmo personal: diezmo impuesto sobre los frutos del trabajo de una persona.
  • Diezmo sólito: diezmo impuesto desde los inicios de la corona francesa.
  • Diezmo real: diezmo impuesto sobre los frutos de la tierra.
  • Diezmo verde: diezmo impuesto sobre el lino, el cáñamo, las frutas y las legumbres.

El diezmo en España

España adoptaría la modalidad del pago del diezmo a través de las regiones de Aragón y Cataluña, las cuales a su vez la tomarían del Imperio carolingio. Esta nueva costumbre adoptada poseía su propia estructura:

  • Diezmo mayor: diezmo aplicado a una gran variedad de productos, como el trigo, la cebada, los vinos, los aceites, las vacas y las ovejas, entre otros.
  • Diezmo menor: diezmo aplicado a productos de menor valor, como las aves de corral, las legumbres y las hortalizas, entre otros.

Estos tipos de diezmos eran recaudados por un recaudador o colector para luego entregarlos a las autoridades eclesiásticas pertinentes. Una vez el diezmo era recaudado, se procedía a dividir su destino en tres partes iguales:

  • Construcción de iglesias.
  • Gastos propios del personal eclesiástico.
  • Necesidades capitulares.

Cabe destacar que, al menos en España, el diezmo no representaba el 10% en la totalidad de los casos, pues cada producto poseía su porcentaje de gravamen. Además, dicho gravamen podía cambiar según la región. En consecuencia, la mayoría de agricultores y ganaderos optaron por cultivar productos o criar animales cuyo gravamen fuese menor o no existiera.

Religiones que contemplaban el uso del diezmo

En términos generales, sólo las religiones abrahámicas y sus variaciones (protestantismo) contemplan el diezmo como un estilo de vida, siendo en algunas de estas de carácter obligatorio y en otras una manifestación de la caridad. A continuación, os lo explicamos con detalle:

El diezmo en el judaísmo

Los sacerdotes judíos pertenecientes a la tribu de Leví (levitas) eran los únicos que podían recibir diezmos del resto de los israelitas (Números 18:24), pues su ley así lo contemplaba.

Sin embargo, luego del genocidio judío por parte de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, los registros de las familias judías y las tribus a las que estas pertenecían serían borrados de la historia.

En consecuencia, son pocos los judíos que conocen su ascendencia con exactitud; la mayoría no sabe si pertenece o no a la tribu de Leví, por lo que no están autorizados a recibir diezmo alguno.

El diezmo en el cristianismo

Hoy día, el catolicismo no contempla el diezmo como una obligación en sus fieles. No obstante, muchos siglos atrás, específicamente en el año 567 de nuestra era, se estableció de forma obligatoria el diezmo en los fieles a través del Consejo de Tours. Un par de décadas después, la pena para aquel que evadiese pagar el diezmo sería la excomunión.

Por otro lado, el protestantismo, otra de las vertientes del cristianismo, en sus inicios no hizo del diezmo una imposición, pues si se quisiese vivir bajo la ley de Moisés, se debería cumplir en su totalidad (Deuteronomio 28:58). Es por ello que optaron por hacer del diezmo una manifestación de la caridad y no una obligación.

Sin embargo, el protestantismo, que alcanzó su punto de inflexión con las reformas de Martín Lutero, continúo evolucionando y ramificándose con el pasar de los años. Hoy día existen muchas iglesias protestantes (el 36,7% de la totalidad de los cristianos), y algunas ven en el diezmo una simple manifestación de la caridad y la generosidad; otras, como una donación obligatoria.

Referencias:

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