Momificación en el antiguo Egipto

El proceso de momificación, en especial la de los antiguos sacerdotes y faraones en el antiguo Egipto, ha constituido a lo largo de la historia un gran atractivo para historiadores y científicos. A continuación, os contamos todo sobre la momificación en el antiguo Egipto: el origen de este rito, su finalidad y las personas detrás de ello.

Definición de momificación

¿Qué es la momificación? La momificación es un proceso por el cual se le impide a un cadáver alcanzar la etapa de putrefacción.

En el antiguo Egipto, los embalsamadores profesionales realizaban incisiones precisas en el cuerpo de los cadáveres para extraer sus órganos; el cerebro, por su parte, era extraído por la nariz de la futura momia. Luego, el cuerpo eviscerado era cubierto con varias capas de aceites vegetales y, posteriormente, vendado.

Pasos y técnicas de la momificación egipcia

El proceso de momificación podía alcanzar los 70 días de duración, atravesando las siguientes etapas:

  1. Extracción del cerebro: se extraía a través de las fosas nasales.
  2. Evisceración: los órganos eran extraídos y colocados en cuatro vasijas distintas.
  3. Deshidratación: el interior del cuerpo era llenado con sales, aromatizantes y bicarbonato de sodio.
  4. Vendaje: el cuerpo era vendado con vendas de lino impregnadas de resina.

¿Cuál era la finalidad de la momificación?

La momificación, al igual que la mayoría de ritos en el mundo antiguo, gozaba de un carácter místico y supersticioso, especialmente en Egipto.

Los egipcios, como civilización, creían firmemente en la vida después de la muerte. Sin embargo, y a diferencia del cristianismo, consideraban que el cuerpo debía ser conservado minuciosamente para que la vida después de la muerte fuese posible.

Las momias más famosas del antiguo Egipto

Gran parte del atractivo turístico de Egipto se debe a su cultura, a su mitología y, por supuesto, a sus momias. A continuación, os contamos un poco sobre las momias más impresionantes del antiguo Egipto.

La momia de Tutankamón

Tutankamón fue el undécimo faraón de la dinastía XVIII (15501295 a.C.) del antiguo Egipto. La osteonecrosis y la malaria serían las patologías encargadas de acabar con la vida del joven faraón en el año 1327 a.C.

Los egipcios, tras la muerte de Tutankamón, realizaron un excepcional proceso de momificación. Pasarían más de tres milenios hasta su descubrimiento en 1925 a manos del egiptólogo Howard Carter y su equipo de investigación. La momia del faraón Tutankamón se encuentra actualmente en el Valle de los Reyes, donde es visitada con frecuencia.

La momia de Ramsés II

Perteneciente a la dinastía XIX, Ramsés II fue uno de los más grandes faraones de Egipto. Era hijo de Seti I y “pariente” de Moisés, uno de los patriarcas del cristianismo y del judaísmo. Fue Ramsés II quien vivió los eventos de las diez plagas de Egipto durante la liberación del pueblo hebreo de su esclavitud impuesta por los egipcios.

La momia del gran faraón Ramsés II fue encontrada en 1881 en la tumba del sumo sacerdote egipcio Pinedjem II. A principios de la década de 1970, seria trasladada a Francia, donde recibiría un tratamiento especial para evitar su descomposición. Sin embargo, para que su traslado fuese posible, las autoridades egipcias tuvieron que emitir un pasaporte especial para Ramsés el Grande.

Referencias:

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