Insectos prehistóricos

Desde sus humildes orígenes como crustáceos terrestres en el Ordovícico hasta ser los primeros animales en conquistar los cielos del Devónico con sus alas, los insectos prehistóricos nos narran una historia llena de adaptaciones asombrosas y coexistencia con plantas florales en el Cretácico.

Su capacidad para perdurar, incluso a través de eventos tan devastadores como la extinción masiva del Pérmico-Triásico, resalta su inmensa adaptabilidad y éxito evolutivo.

En este artículo precisamente conocerás el origen y la evolución de los insectos de la prehistoria, aparte de que aprenderás algunas de sus fascinantes características y ejemplos de algunos de ellos.

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Historia evolutiva de los insectos

El nacimiento de los insectos

Hace aproximadamente 480 millones de años, en el período Ordovícico, los insectos comenzaron su increíble viaje evolutivo (al mismo tiempo, pues, que las primeras plantas terrestres).

Evolucionando a partir de un grupo de crustáceos, estos antiguos insectos no tenían alas y habitaban en un mundo muy diferente al actual.

Características primitivas

Los primeros insectos eran criaturas sin alas, con cuerpos segmentados y mandíbulas simples. Se adaptaron para sobrevivir en entornos terrestres, siendo visibles algunas de sus características primitivas en especies actuales.

La diversificación de los insectos

Durante el Devónico, hace unos 400 millones de años, los insectos comenzaron a diversificarse significativamente. Fue en este período cuando aparecieron los primeros insectos voladores y, por tanto, también los primeros animales en desarrollar la capacidad de volar.

Este evento marcó un hito evolutivo crucial, ya que permitió a los insectos acceder a nuevos nichos ecológicos y recursos. Los primeros insectos voladores, como Rhyniognatha hirsti (encontrado en Escocia), datan de esta época y representan el florecimiento de la biodiversidad entomológica.

El papel del oxígeno en la evolución

Durante el Carbonífero, el aumento en los niveles de oxígeno permitió que los insectos desarrollaran grandes tamaños corporales, lo que mejoró su capacidad de movimiento y expansión a nuevos hábitats. Este período de alta oxigenación fue clave para la multiplicación y especialización de especies.

La gran extinción

Hace aproximadamente 252 millones de años, durante el evento de extinción masiva del Pérmico-Triásico, el 30% de las especies de insectos se extinguieron. Este fue uno de los episodios más devastadores en la historia de la Tierra.

La supervivencia de los insectos

A pesar de esta catástrofe, algunos grupos de insectos lograron sobrevivir, adaptarse y posteriormente diversificarse de nuevo. La gran extinción marcó el fin de una era, pero también el comienzo de nuevas oportunidades evolutivas para los insectos que lograron persistir.

Características de los insectos de la prehistoria

Los insectos prehistóricos muestran una amplia gama de características morfológicas y anatómicas.

Estructura corporal

  • Segmentación: sus cuerpos estaban formados por segmentos claramente diferenciados: cabeza, tórax y abdomen.
  • Extremidades: adaptadas a sus respectivos hábitats y modos de vida.

Alas

  • Variedad: podían ser membranosas o coriáceas.
  • Identificación: algunas alas tenían venas prominentes que facilitaban su identificación.

Tamaño

  • Gigantismo: ciertas libélulas del Carbonífero alcanzaron tamaños gigantescos, debido a una mayor concentración de oxígeno en la atmósfera.

Exoesqueleto

  • Composición: hecho de quitina, en contraste con los huesos mineralizados de los vertebrados.
  • Funciones: ofrecía soporte y protección únicos.
  • Apariencia: permitía exhibir un colorido llamativo y patrones de camuflaje, útiles para evitar depredadores o atraer pareja.

Tipos de preservación de fósiles de insectos

Preservación en ámbar

La resina de algunas especies de árboles puede atrapar insectos, convirtiéndose con el tiempo en ámbar. Este tipo de preservación permite conservar partes anatómicas con gran detalle, incluyendo estructuras celulares y subcelulares.

Preservación en rocas sedimentarias

Estas rocas forman capas en ambientes como lagos y ríos, creando las condiciones ideales para la fosilización.

En estas condiciones, es posible encontrar fósiles de insectos como compresiones e impresiones, donde los detalles externos del insecto, como las venas de las alas y los pliegues, pueden ser notablemente visibles.

Además, las concreciones también son importantes, ya que contienen fósiles con diferencias químicas respecto a la matriz de la roca.

Preservación en suelos y depósitos

Los nidos, las cuevas y los capullos encontrados en estos lugares pueden fosilizarse, dejando huellas de actividades de insectos llamados icnofósiles.

Este tipo de preservación es invaluable para estudiar el comportamiento de los insectos prehistóricos. Las galerías en hojas de plantas o madera, así como las agallas y los túneles, informan sobre la interacción entre insectos y su entorno. Es un testimonio de la complejidad de la coevolución entre flora y fauna.

Lista de insectos de la prehistoria más destacados

Andrena antoinei

Fósil de Andrena antoinei
Fósil de Andrena antoinei. Imagen: Wikipedia.

Abeja extinta de la familia Andrenidae que cuenta con estas características:

  • Época: vivió en el Oligoceno tardío, hace aproximadamente 30 millones de años.
  • Hábitat: esta especie se encontraba en un ambiente semiárido, cerca de un antiguo lago en lo que hoy es el sur de Francia.
  • Tamaño: el fósil de Andrena antoinei encontrado corresponde a un macho y muestra una longitud total conservada de 9.93 mm.
  • Morfología: la cabeza poseía una coloración negra y amarilla en el clípeo, mientras que en el cuerpo se mezclaban tonos amarillos, castaños y negros.
  • Alimentación: no se tiene información directa sobre su dieta, pero, como otras abejas de la familia Andrenidae, probablemente se alimentaba de néctar y polen.

Armaniidae

Familia extinta de insectos himenópteros, donde precisamente se incluyen algunos de los más conocidos actualmente (desde las abejas hasta las hormigas). Incluye siete géneros descritos y un total de trece especies, pudiendo resumirse sus características generales de la siguiente forma:

  • Recreación de Orapia rayneri
    Recreación de un Orapia rayneri (una especie de Armaniidae). Imagen: Wikipedia.

    Época: Cretácico.

  • Hábitat: estos insectos se conocen a partir de fósiles encontrados en África y Asia. Los ambientes en los que vivieron variaban, pero estaban generalmente asociados con climas cálidos y bosques antiguos.
  • Tamaño: las medidas específicas de los miembros de la familia Armaniidae varíaban según las especies, pero, en general, estos insectos eran de tamaño pequeño a mediano, comparables a las hormigas modernas.
  • Morfología: su cuerpo, cabeza y antena eran similares a los de las hormigas actuales.
  • Alimentación: aunque no se tiene información directa sobre su dieta, es probable que, como otros himenópteros, se alimentaran de una combinación de insectos más pequeños, néctar y otros recursos disponibles en su entorno.

Bombus cerdanyensis

Especie extinta de abejorro perteneciente a la familia de los ápidos. Sus principales características son las siguientes:

  • Imagen del fósil de un Bombus cerdanyensis
    Fósil de un Bombus cerdanyensis. Imagen: Wikipedia.

    Época: vivió durante el Mioceno tardío, hace unos 10 millones de años.

  • Hábitat: el fósil fue descubierto en capas de roca sedimentaria blanda en la región de Cerdaña (España). Durante ese tiempo, la zona era un paleolago de montaña a unos 1100 metros de altitud, con un clima más cálido que el actual.
  • Tamaño: el ala delantera izquierda del fósil mide 13.25 milímetros de largo. No se tienen datos específicos sobre el peso o la longitud total del cuerpo debido a la falta de partes completas del fósil.
  • Morfología: el fósil preserva una vista dorsal del cuerpo, pero falta la cabeza, las alas traseras y el ala delantera derecha. El ala delantera izquierda tiene una célula marginal y tres células submarginales. La célula marginal es notablemente redondeada en la punta y más larga que la distancia entre la punta del ala y el ápice de la célula. Las células submarginales son casi del mismo tamaño y están ubicadas a lo largo del margen basal inferior de la célula marginal.
  • Alimentación: no se tiene información directa sobre su dieta, pero se presume que, al igual que otros abejorros, se alimentaba de néctar y polen de las flores.

Deinodryinus velteni

Especie extinta de avispas que presenta las siguientes peculiaridades:

  • Fósil de un Deinodryinus velteni
    Fósil de un Deinodryinus velteni. Imagen: Wikipedia.

    Época: vivió durante el Eoceno, hace entre 40 y 45 millones de años.

  • Hábitat: esta especie se conoce a partir de un fósil encontrado en ámbar en la región del Báltico (Europa).
  • Tamaño: el espécimen encontrado mide aproximadamente 4 milímetros de longitud.
  • Morfología: sus antenas son alrededor de tres veces la longitud de su cabeza, y presenta alas delanteras macropterosas (es decir, muy desarrolladas).
  • Alimentación: aunque no hay información directa sobre su dieta, se puede inferir que, como otras avispas de la familia Dryinidae, este insecto era probablemente un depredador o parasitoide de insectos, cazando pequeñas presas en el entorno del bosque de coníferas.

Meganeura

Recreación de Meganeura
Recreación hipotética de un Meganeura en el Museo de Historia Natural de Berlín. Imagen: Wikipedia.

Género extinto de insectos protodonatos cuya denominación en griego significa grandes venas, en alusión a las nervaduras de sus alas):

  • Época: vivió durante el Carbonífero, hace aproximadamente 300 millones de años.
  • Hábitat: ambientes pantanosos y bosques húmedos, donde la vegetación era abundante y diversa.
  • Tamaño: una de sus especies, Meganeura monyi, tenía una envergadura de alas de más de 70 centímetros, siendo uno de los insectos más grandes conocidos.
  • Morfología: sus alas tenían una red de venas muy desarrollada. Su cuerpo era similar al de las libélulas modernas, aunque mucho más grande. Respecto a sus mandíbulas, estaban adaptadas para ser depredadoras.
  • Alimentación: se alimentaba de otros insectos y, posiblemente, de pequeños anfibios.

Meganeuropsis

Recreación de un Meganeuropsis
Recreación no fidedigna de un Meganeuropsis. Imagen: Wikipedia.

Este insecto protodonato ya extinto destaca por las siguientes características:

  • Época: vivió durante el Pérmico Inferior, hace aproximadamente 290 millones de años.
  • Hábitat: estos insectos habitaron lo que hoy es Norteamérica, en un tiempo en que los ecosistemas terrestres estaban dominados por helechos gigantes y otros tipos de vegetación primitiva.
  • Tamaño: Meganeuropsis es conocido por ser uno de los insectos más grandes que jamás haya existido. Las dos especies descritas presentan tamaños impresionantes. Meganeuropsis permiana tenía alas de 33 centímetros cada una, con una envergadura total de más de 71 centímetros y una longitud corporal de casi 43 centímetros. Meganeuropsis americana poseía una envergadura total que alcanzaba los 69 centímetros.
  • Morfología: presentaba una estructura corporal similar a la de las libélulas actuales, pero a una escala mucho mayor. Sus alas eran largas y robustas, lo que sugiere que era un excelente volador.
  • Alimentación: aunque no hay evidencia directa de su dieta, se cree que era un depredador. Es probable que se alimentara de otros insectos y pequeños vertebrados, como los primeros anfibios, utilizando su tamaño y velocidad para cazar.

Melittosphex burmensis

Descubierta en 2006, es considerada la abeja más antigua conocida. Veamos algunas de sus características:

  • Melittosphex burmensis
    Fósil de Melittosphex burmensis. Imagen: Wikipedia.

    Hábitat: su fósil se encontró en ámbar en una mina del Valle de Hukawng, al norte de Birmania. Este entorno tropical y cálido habría sido ideal para las plantas con flores, que estas abejas primitivas probablemente polinizaban.

  • Época: Cretácico, hace unos 100 millones de años.
  • Tamaño: era una abeja pequeña, con una longitud de aproximadamente 3 milímetros. Esto equivale a una quinta parte del tamaño de una abeja europea moderna.
  • Morfología: esta especie presenta una combinación de características de avispas y abejas. Poseía patas traseras que recuerdan a las de ciertas avispas carnívoras, pero también pelos plumosos en el cuerpo, típicos de las abejas polinizadoras. Su cabeza tiene una forma distintiva de corazón.
  • Alimentación: los pelos plumosos en su cuerpo indican que podría haber recogido polen de las plantas con flores.

Mickoleitia

Mickoleitia longimanus
Fósil de Mickoleitia longimanus. Imagen: Wikipedia.

Insecto alado perteneciente al orden de los coxoplecópteros (Coxoplectoptera). El nombre del género, Mickoleitia, y la familia, Mickoleitiidae, honran al zoólogo alemán Gerhard Mickoleit:

  • Mickoleitia spec
    Fósil de Mickoleitia spec (ninfa). Imagen: Wikipedia.

    Época: vivió durante el Mesozoico, específicamente desde el Jurásico hasta el Cretácico inferior.

  • Hábitat: sus fósiles se han encontrado principalmente en Brasil, aunque también hay registros en Rusia. Las ninfas vivían en agua dulce, enterrándose parcialmente en el lecho de ríos y arroyos, donde esperaban emboscadas para capturar presas.
  • Tamaño: la especie tipo, Mickoleitia longimanus, tenía una longitud alar de 28-29 milímetros y una longitud corporal estimada de 35-40 milímetros. Las ninfas tenían una longitud corporal que variaba de 10 a 32 milímetros.
  • Morfología: los adultos poseían grandes ojos compuestos y piezas bucales funcionales. Las patas delanteras eran prensoras, similares a las de una mantis, y todas ellas tenían segmentos coxales prolongados. Las alas eran grandes y anchas. Las ninfas tenían un cuerpo lateralmente comprimido, semejante a los camarones de agua dulce del género Gammarus. Contaban con patas delanteras prensoras, mandíbulas en forma de sable y proyecciones en forma de cuerno en la cabeza.
  • Alimentación: tanto los adultos como las ninfas eran depredadores. Las estructuras de sus patas y mandíbulas sugieren que cazaban otros pequeños invertebrados.

Nesagapostemon

Nesagapostemon
Fósil de Nesagapostemon. Imagen: Wikipedia.

Esta abeja extinta cuenta con las siguientes características:

  • Época: vivió durante el Mioceno temprano, específicamente en el Burdigaliense.
  • Hábitat: el fósil de esta especie se encontró en ámbar en la isla de La Española. Este ámbar se formó en un entorno tropical que facilitaba la preservación de pequeños organismos.
  • Tamaño: sus alas anteriores miden 9.9 milímetros.
  • Morfología: sus alas son de color oscuro, mientras que la cabeza y el tórax presentan una coloración metálica. En cuanto a las patas, son de un tono marrón rojizo oscuro.
  • Alimentación: se puede suponer que, como otras abejas halíctidas, se alimentaba de néctar y polen de flores.

Oligochlora

Oligochlora
Fósil de Oligochlora semirugosa. Imagen: Wikipedia.

Género de abejas extintas que presenta estas peculiaridades:

  • Época: vivieron durante el Mioceno temprano, específicamente en el Burdigaliense.
  • Hábitat: sus fósiles se han encontrado en la isla de La Española.
  • Tamaño: las hembras medían entre 7.2 y 8.2 milímetros de longitud, dependiendo de la especie.
  • Morfología: a diferencia de otros géneros, no tenía pelos en los ojos.
  • Alimentación: se presume que, como otras abejas halíctidas, se alimentaba de néctar y polen, participando en la polinización de plantas de su entorno.

Palaeovespa

Género de avispa ya extinto que presenta las siguientes peculiaridades:

  • Fósil de Palaeovespa florissantia
    Fósil de Palaeovespa florissantia.

    Época: vivieron principalmente durante el Eoceno y el Paleoceno tardío.

  • Hábitat: sus fósiles se han encontrado en depósitos de ámbar báltico en Europa y en la Formación Florissant en Colorado (Estados Unidos). Estos ambientes eran ricos en vegetación, lo que precisamente permitió la preservación en ámbar.
  • Tamaño: las especies de Palaeovespa varían en tamaño, con longitudes que oscilan entre los 12.8 milímetros y los 17.5 milímetros. El peso no se especifica en los registros fósiles, pero las dimensiones indican que eran avispas de tamaño mediano.
  • Morfología: se asemeja al género Vespa (lo que conocemos como avispones). Presentan un tórax ancho y redondeado, y un abdomen sésil (sin pedicelo) que se ensancha en la base.
  • Alimentación: aunque no se tiene evidencia directa de su dieta, es probable que, al igual que las avispas modernas, se alimentaran de otros insectos y posiblemente de néctar.

Protohabropoda

Género extinto de abejas del que cabe destacar las siguientes características:

  • Fósil de Protohabropoda
    Fósil de Protohabropoda. Imagen: Wikipedia.

    Época: vivió durante el Oligoceno tardío, hace aproximadamente 30 millones de años.

  • Hábitat: sus fósiles se encontraron en sedimentos lacustres en las laderas del macizo de Luberon, cerca de Céreste (sur de Francia). Estos sedimentos formaban parte de un antiguo lago rodeado de un bosque.
  • Tamaño: debido a la posición y torsión del fósil, no se puede determinar la longitud total del cuerpo (que, no obstante, sería de varios milímetros). Las antenas no se pueden medir porque no están completamente preservadas.
  • Morfología: tanto la forma como el tamaño de la célula de sus alas es similar a la de algunas abejas contemporáneas.
  • Alimentación: aunque no hay evidencia directa de su dieta, es probable que se alimentara de néctar y polen, similar a las abejas modernas de la familia Apidae.

Pseudopulex

Género extinto de insectos parásitos que destacaron por lo siguiente:

  • Recreación de un Pseudopulex
    Recreación de un Pseudopulex. Imagen: Wikipedia.

    Época: vivieron entre el Jurásico medio y el Cretácico inferior, hace aproximadamente entre 165 y 125 millones de años.

  • Hábitat: sus fósiles se han encontrado en China.
  • Tamaño: Pseudopulex magnus poseía una longitud corporal de 22.8 milímetros, mientras que otras especies se quedaban en los 10 milímetros.
  • Morfología: eran similares a las pulgas modernas. Sus cuerpos eran aplanados, similares a ectoparásitos como las garrapatas. Respecto a sus partes bucales, poseían estiletes aserrados para perforar la piel gruesa de sus hospedadores y alimentarse de su sangre. También tenían patas largas terminadas en garras para sujetarse firmemente a sus hospedadores, pero no contaban con patas traseras saltatorias como las pulgas modernas.
  • Alimentación: se alimentaban de la sangre de dinosaurios y pterosaurios.

Rhyniognatha

Se trata del insecto más antiguo que se conozca, siendo estas sus principales características:

  • Fósil de Rhyniognatha hirsti
    Fósil de Rhyniognatha hirsti. Imagen: Wikipedia.

    Época: apareció en el Devónico inferior hace aproximadamente 400 millones de años, en un tiempo donde los primeros ecosistemas terrestres estaban emergiendo.

  • Hábitat: antiguos ecosistemas terrestres compuestos por pequeños helechos y otros tipos de plantas primitivas.  Su primer fósil se halló en Escocia.
  • Tamaño: desconocido, puesto que no se ha hallado un fósil íntegro de este insecto.
  • Morfología: conocido principalmente por sus mandíbulas grandes y robustas, que se asemejan a las de otros artrópodos alados. Esto ha llevado a algunos científicos a especular que podría haber tenido alas, aunque esta hipótesis no está confirmada.
  • Alimentación: se alimentaba de esporófitos de plantas, estructuras que producen esporas y se encuentran en la punta de las ramas. Las mandíbulas grandes podrían haber sido usadas para masticar estas estructuras o posiblemente para cazar otros pequeños organismos.

Titanomyrma

Titanomyrma lubei en comparación con un colibrí rufo
Titanomyrma lubei en comparación con un colibrí rufo. Imagen: Wikipedia.

Género de hormigas gigantes cuya denominación deriva del griego Τιτάν (titán), que significa grande o poderoso, y μύρμηξ (myrmex), que quiere decir hormiga. Veamos algunas de sus características:

  • Época: vivió hace aproximadamente 49.5 millones de años durante el Eoceno.
  • Hábitat: los fósiles de Titanomyrma se han encontrado en varias regiones, incluyendo América del Norte y Europa. Titanomyrma lubei, por ejemplo, fue descubierta en sedimentos de un antiguo lago en Wyoming (algo que sucedió en el año 2011). Este hallazgo sugiere que estas hormigas vivían en climas cálidos y eran capaces de dispersarse a través de puentes terrestres durante periodos de temperaturas elevadas.
  • Tamaño: su envergadura podía alcanzar los 15 centímetros, convirtiéndose así en una de las hormigas más grandes conocidas (de hecho, a una de estas especies se la conoce como Titanomyrma giganteum).
  • Morfología: sus alas presentan características únicas en las venas y el pterostigma. La relación entre el largo y el ancho de sus cuerpos varía entre las especies, siendo 2.14 en Titanomyrma lubei, 1.40 en Titanomyrma giganteum y 1.50 en Titanomyrma simillimum. Es posible que utilizaran ácido fórmico como mecanismo de defensa en lugar de aguijones.
  • Alimentación: se cree que, como otras hormigas, tenía una dieta variada. Podrían haber sido carnívoras, alimentándose de otros insectos, o haber consumido materiales vegetales frescos como hojas.

Tyrannasorus rex

Recreación de un Tyrannasorus rex
Recreación de un Tyrannasorus rex. Imagen: Wikipedia.

Su nombre hace referencia al Tyrannosaurus rex, un popular dinosaurio conocido en español como tiranosaurio rex. Esta denominación proviene del latín tyrannus, que significa amo o tirano y -sorus, que significa montón o joroba, refiriéndose al montículo de resina en el que quedó atrapado el escarabajo.

  • Época: vivió durante el Mioceno, hace aproximadamente entre 20 y 15 millones de años.
  • Hábitat: fue descubierto en la República Dominicana, atrapado en resina de un árbol.
  • Tamaño: su longitud era de 5.8 milímetros.
  • Morfología: tenía antenas de 9 segmentos, siendo su cuerpo convexo y de color pardo rojizo.
Referencias
¿Cómo citar este artículo?

R. Fernández, J. Insectos prehistóricos. (2024, 18 de junio). MuchaHistoria. https://muchahistoria.com/prehistoria-insectos/ | Última actualización: 2024, 18 de junio.

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