Politeísmo

En este artículo os hablamos sobre qué es el politeísmo, centrándonos en su concepto, su significado, su origen y sus características. Además, te ofrecemos ejemplos de sociedades politeístas y te explicamos cómo la mayoría de los pueblos fueron pasando del politeísmo al monoteísmo.

Definición de politeísmo

El politeísmo se refiere a la creencia y adoración que poseen los integrantes de una sociedad hacia diversos dioses.

Es una de las características principales de las civilizaciones antiguas, en las que se solía dar a cada dios una función particular sobre la que este tenía influencia.

Si bien fue una conducta que se dio en todo el mundo, cada pueblo tuvo su propio conjunto de entidades y estos formaban parte principal de su cultura.

Significado de politeísmo

¿Qué significa politeísmo? ¿Cuál es su etimología? La palabra politeísmo proviene del griego antiguo. Se compone del prefijo poli, que significa muchos, del sustantivo teos, que significa Dios, y, finalmente, de ismo, que quiere decir doctrina.

Por ello, la palabra hace referencia a la doctrina que tienen las personas hacia muchos dioses.

Origen del politeísmo

Por su antigüedad, muchos historiadores sitúan el origen del politeísmo en la Prehistoria. Desde los inicios de la humanidad, se identifica con la adoración de fenómenos naturales que, en un principio, no podían ser explicados.

Frente una realidad incomprensible ante sus ojos, el hombre busca “dar una explicación”, si bien surreal y sin carácter científico, a su realidad. Así mismo, comienza a rendir tributos y adoraciones a estos hechos de la naturaleza por temor o en búsqueda de algún beneficio.

Características del politeísmo

Diversidad de dioses

El politeísmo se caracterizó por aceptar la diversidad de entidades y no concebir a una sola todopoderosa. A diferencia del monoteísmo, son aceptados un grupo de dioses o entidades con atributos que están por encima de las facultades de una persona común.

Contraposición a la razón

Los integrantes de una sociedad llegaban al consenso de que un hecho de la naturaleza venía dado por causa de un ser con las cualidades para lograr dicho efecto. Por ende, el politeísmo, al igual que las creencias religiosas, se contrapone a la razón o a la ciencia.

Cosmología de dioses

Otra característica es que las sociedades politeístas formaban su propia cosmología de dioses. Estos grupos solían convivir en el mismo espacio y desde allí controlaban los hechos de la naturaleza que afectaban a los humanos. He ahí la “necesidad” de rendirles tributo y no desafiarlos.

Representación de hechos tangibles e intangibles

Los dioses no solo representaban hechos tangibles presentes en la naturaleza (el sol, las lluvias, los mares); sino también elementos intangibles pero presentes en la vida de las personas (la muerte y el más allá, la buena fortuna, la sabiduría, la guerra).

Ejemplos de sociedades y dioses politeístas

Si bien existieron muchas sociedades con creencias politeístas, en la cultura occidental sobresalen algunas en específico por el alcance que en la actualidad les han dado los medios de comunicación, como la televisión y el cine.

Antiguo Egipto

En el Antiguo Egipto los dioses tenían formas teriomórficas, es decir, con aspectos compuestos por cuerpos humanos y cabezas de animales.

Su influencia y poder regían el sol, la luna, las cosechas, el crecimiento de los ríos, la vida, la muerte, y en general los aspectos más sobresalientes de la vida humana.

Los nombres más famosos eran Ra, Horus, Isis y Osiris, entre otros.

Antigua Grecia

En el caso de la Antigua Grecia, las divinidades pasan a tener aspectos antropomórficos. Además, pueden bajar desde el Olimpo, espacio en donde habitan, hasta la tierra y convivir con los seres humanos.

Las necesidades de estos dioses eran similares a los de las personas, pero su condición era concebida muy por encima de estos.

Los tres dioses principales eran Zeus, Poseidón y Hades, regentes de los cielos, los mares y el inframundo, respectivamente. 

Antigua Roma

En la Antigua Roma, los dioses poseían rasgos de personalidad aún más parecidos a los de los humanos. Las formas de estos eran concebidas por el cosmos y las estrellas, por ello sus nombres solían ser relacionados a estos.

Júpiter, Neptuno y Plutón son algunos de los dioses principales.

América Prehispánica

La mayoría -por no decir todos- de los pueblos indígenas que habitaban el territorio que hoy conocemos como América poseían creencias politeístas.

Destacan los pueblos azteca, maya e inca, quienes tenían una cosmología divina bien estructurada y de la que hoy en día se tiene amplia información. Veneraban elementos naturales como el sol, la luna y la lluvia, entre otros.

Diferencias entre politeísmo y monoteísmo

El monoteísmo se refiere al culto y creencia en un solo dios, el cual es todopoderoso y rige en todos los aspectos de la existencia. En la actualidad es el tipo de creencia religiosa que posee la mayoría de la humanidad: el cristianismo, el islamismo y el judaismo, por ejemplo.

El paso de creencias politeístas a monoteístas ocurrió de forma lenta y de manera particular en cada uno de los pueblos. Esta se vio marcada por transiciones sociales y culturales de la mano de los procesos históricos.

Como un caso que ejemplifica esto podríamos tener la aparición de Jesús de Nazaret, siendo la figura central del cristianismo y cuya presencia fue el inicio -aunque no la única razón- de los hechos que advinieron a que el Imperio Romano finalmente pasase del politeísmo al monoteísmo.

Otro ejemplo claro es el descubrimiento de América, es decir, la llegada de los colonos españoles a América. A través del uso de la fuerza y la imposición, cambiaron en los habitantes indígenas las creencias y adoración a sus dioses autóctonos hasta transformarlos en monoteístas.

Fuentes:

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