Historia de la imprenta

Alrededor del año 3200 a. C., el hombre, motivado, quizás, por el deseo de querer mantener intactos los recuerdos de sus trepidantes aventuras, da vida a la escritura.

El invento de la escritura cuneiforme por parte de los sumerios marcaría el inicio de la historia antigua; ahora los recuerdos, pensamientos y sentimientos del hombre podían ser heredados por las siguientes generaciones.

Si bien la invención de la escritura supuso un hito sin precedentes en la historia de nuestra especie, a finales de la Edad Media, lo que para los antiguos sumerios había significado mucho, para los europeos del Medioevo parecía insuficiente.

Así pues, en pleno Renacimiento, y ante el auge del arte, el antropocentrismo y una creciente demanda poblacional que clamaba cada vez más libros y mayor conocimiento, el orfebre alemán Johannes Gensfleisch Gutemberg presentaría la que sería su más grande invención: la prensa de imprenta con tipos móviles moderna.

El invento de Johannes Gutenberg aceleraría exponencialmente las velocidades con las que se duplicaban libros, documentos, textos legales o religiosos y similares; ahora, el conocimiento trascendía a los reyes, la nobleza y el clero, pudiendo llegar a más personas. A continuación, os contamos su historia.

¿Quién inventó la imprenta?

El inventor de la imprenta (prensa de imprenta con tipos móviles moderna) fue el orfebre alemán Johannes Gensfleisch zur Laden zum Gutenberg, mejor conocido como Johannes Gutenberg (aunque su nombre verdadero, el de nacimiento, era Johannes Gensfleisch).

Johann Fust, Johannes Gutenberg y Peter Schöffer
Grabado de Johann Fust, Johannes Gutenberg y Peter Schöffer.

El orfebre Johann Fust y el calígrafo Peter Schöffer también contribuyeron a su creación.

¿Cuándo y dónde se inventó la imprenta?

La imprenta fue creada hacia el año 1450 (la fecha exacta de su invención es desconocida, aunque se da por sentado que se ubica en algún punto entre los años 1436 y 1450), en la ciudad de Maguncia, Alemania, en aquel entonces Sacro Imperio Romano Germánico.

Antecedentes de la imprenta

Usualmente, cuando se habla del origen de la imprenta, el nombre de Johannes Gutenberg adquiere un rol protagónico en la conversación.

Sin embargo, el origen de la imprenta trasciende a la máquina de Gutenberg, la cual, si bien fue la imprenta más trascendental y práctica de la historia para el momento de su creación, no fue, ni de cerca, la primera. A continuación, os mostramos algunos antecedentes de la imprenta de Gutenberg.

Imprenta en la antigua Roma (440 a. C. – 430 a. C.)

Entre los años 440 y 430 a. C., durante la época republicana de la antigua Roma, se registró lo que bien podría ser considerado el primer tipo de impresión de la historia.

Este primitivo tipo de imprenta consistía en un cuño o troquel que permitía estampar figuras o signos representativos, mayormente, de carácter gubernamental sobre objetos de arcilla. Esto con la finalidad de dotar de legalidad a los documentos que fuesen emanados por dicha máquina.

El sutra del diamante: el primer libro impreso registrado (868)

Desde finales de la dinastía Han e inicios del periodo de los Tres Reinos, en el siglo II d. C., los chinos habrían comenzado a desarrollar uno de sus artes más distintivos como civilización: la imprenta. El auge de la imprenta en China daría lugar a la creación de distintos documentos y textos.

Primera imprenta china
Ilustración de la primera imprenta china.

Bajo este contexto, el 11 de mayo del año 868, en China, Wang Jie autorizaría la impresión y distribución del que sería el libro impreso más antiguo del cual se tiene conocimiento hasta la fecha: El sutra del diamante.

Bi Sheng y el primer sistema de imprenta de tipos móviles en China (10411048)

Entre los años 1041 y 1048, durante el reinado de la dinastía Song, un nuevo tipo de imprenta sería presentado en China de la mano de Bi Sheng. Este nuevo sistema, al contrario de sus predecesores, era el primero de tipos móviles.

Sin embargo, la enorme cantidad de caracteres presentes en el chino dificultaba la eficacia de la imprenta de Bi Sheng, aunque ello no era más que una limitación debido al contexto local.

El sistema de imprenta de tipo móviles de Bi Sheng consistía en dos placas de hierro, las cuales utilizaba como prensa, y alrededor de 3.000 caracteres (los más usados en el chino que se hablaba en aquel entonces) hechos de porcelana.

En este sentido, el mecanismo de Bi Sheng era bastante similar al que Gutenberg, en colaboración con Johann Fust y Peter Schöffer, creó casi cuatrocientos años después; posiblemente, Gutenberg basó su diseño en el mecanismo de Bi Sheng.

Esto último, lejos de ser una hipótesis descabellada, encuentra sentido en las aventuras de Marco Polo y cómo este reveló a Occidente gran parte de lo ocurrido en las civilizaciones orientales.

Imprenta moderna de Gutenberg: la tipografía

El origen de la prensa de imprenta con tipos móviles moderna

Hacia el año 1450, en Maguncia, Johannes Gutenberg, en colaboración con el orfebre Johann Fust (quien, además, era el principal inversor del proyecto) y el calígrafo Peter Schöffer, consigue crear lo que sería el invento más trascendental, a nivel social y cultural, de Europa: la prensa de imprenta con tipos móviles moderna.

Gutenberg imprime la primera página de la Biblia
Gutenberg imprime la primera página de la Biblia en esta ilustración de José Planella y Coromina (siglo XIX).

El mecanismo que Gutenberg había creado suponía una mejora frente al mecanismo de Bi Sheng y similares, pues, a diferencia de las imprentas de tipos móviles de Oriente, su máquina podía reutilizar moldes metálicos una gran cantidad de veces y, además, era mucho más fácil y rápido poner a punto la impresión deseada.

Consciente del impacto social, cultural y económico que supondría su invento en Europa, Gutenberg no hizo alarde de su creación, sino que, por el contrario, les pedía a sus socios que no enseñasen a nadie la prensa, es decir, su imprenta.

A pesar de su enorme discreción, Gutenberg caería presa de su propio ego. Al no ser capaz de cumplir su promesa de imprimir 150 ejemplares de biblias con el dinero que recibió de su principal socio-inversor Johann Fust, este último decidiría sacarle del negocio y reemplazarlo por Peter Schöffer, quien para entonces ya poseía suficiente experiencia con la imprenta gracias a los dos años que había trabajado junto a Gutenberg.

Afortunadamente, Peter Schöffer mostraría gratitud hacia su maestro Gutenberg, al cederle los derechos de autoría de la mundialmente conocida Biblia de Gutenberg. Para ello, Schöffer imprimió detrás de su portada la siguiente inscripción:

Este libro ha sido impreso en Maguncia, ciudad donde el arte admirable de la tipografía fue inventado en 1450 por el ingenioso Johannes Gutenberg y luego perfeccionado a costa y por obra de Johann Fust y de Peter Schöffer.

Impacto de la imprenta moderna de Gutenberg en la Europa medieval

La imprenta de Gutenberg surge en la Europa renacentista, una rebosante de prosperidad, amor por el arte y el conocimiento y, sobre todo, poseedora de un profundo antropocentrismo que clamaba por la institución de una sociedad más culta y artística en todo sentido.

Todo ello hizo que la tecnología de la imprenta de Gutenberg se extendiera rápidamente por toda Europa (principalmente, en países como Italia, Suiza, Francia, Holanda, España, Hungría, Inglaterra, Suecia y Rusia, así como también en las futuras colonias británicas, francesas y españolas situadas en América).

Importancia de la imprenta

La aparición de la imprenta trajo consigo una silente y progresiva revolución cultural a una Europa que comenzaba a mirar con desdén el hecho de que gran parte del conocimiento que la Iglesia y los reinos habían heredado de sus homólogos extintos estuviese limitado a la esfera social del clero y de la nobleza, y que, además, estos fuesen los únicos proveedores de conocimiento e información.

Imprenta francesa
Imprenta francesa, grabado de Abraham Bosse (año 1642).

La tecnología que empleaba la imprenta moderna de Gutemberg hizo posible la rápida difusión de textos, documentos, libros e ideas en una Europa donde la escritura y la difusión de ideas estaba muy restringida.

A medida que se imprimían cada vez más y más documentos, el número de lectores potenciales crecía y, por tanto, la sociedad se hacía cada vez más culta y menos fácil de engañar y manipular, lo cual no agradó en absoluto a los reyes y a las altas jerarquías de la Iglesia.

La invención de Gutenberg también benefició directamente a la burguesía europea, quienes, libres de toda dominación política y motivados principalmente por el éxito de sus incipientes empresas de imprenta, se limitaron a imprimir aquello que los ciudadanos clamaban.

Con el pasar de los años y la aparición de nuevas imprentas por toda Europa, la dócil y manipulable población europea, que una vez existió, fue desapareciendo, dando paso a las famosas revoluciones liberales de los siglos XVIII y XIX.

Referencias:

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