Gran Miedo

Las revoluciones, como factor generador de cambios en la sociedad, han sido instigadas a lo largo de la historia a través de dos sectores principales:

  1. Un sector de tipo intelectual, el cual sienta las bases ideológicas que, a su vez, justifican dicha revolución.
  2. Un sector más reaccionario, que, por lo general, simpatiza con la causa planteada por el sector de los intelectuales.

En el caso de la Revolución Francesa, el primer sector, el de los intelectuales, estaría constituido por el Tercer Estado, en especial la burguesía y los mercaderes, quienes formarían la Asamblea Nacional el 17 de junio de 1789; por su parte, el segundo sector, el de tipo reaccionario, estaría formado principalmente por campesinos y la plebe urbana.

Es la intención de este artículo abordar cómo el sector más vulnerable del Tercer Estado terminaría impulsando un movimiento popular conocido como el Gran Miedo, así como también las consecuencias derivadas de dicho movimiento.

Contexto histórico del Gran Miedo

En el año 1787, las políticas económicas del rey Luis XVI de Francia, especialmente las tributarias (en las cuales se castigaba duramente al Tercer Estado), habían conducido a la nación descendiente de los francos a una enorme crisis social.

En un primer momento, esta hambruna causó una primera revolución conocida como la revuelta de los privilegiados. Sin embargo, no sería lo suficientemente fuerte como para desatar una revolución en toda Francia, pero sí lo bastante importante como para convertirse en la precursora de la Revolución francesa.

Las actitudes hostiles de la nobleza y del clero hacia cualquier intento de los representantes del Tercer Estado de aliviar la presión fiscal que estos sufrían, habían traído como consecuencia el nacimiento de la Asamblea Nacional el 17 de junio de 1789, así como también la revolución parlamentaria derivada del nacimiento de dicha asamblea.

Si bien la convocatoria de los Estados Generales el 5 de mayo de 1789, la posterior separación del Tercer Estado de dicha convocatoria, el surgimiento de la mencionada Asamblea Nacional el 17 de junio de 1789 y la toma de la Bastilla son considerados los puntos de inflexión más importantes en la Revolución francesa, los casi 1.800 movimientos esporádicos de oposición violenta del pueblo llano hacia el rey, la nobleza y el clero, que habían ocurrido desde 1787, fueron también precursores de la gran revolución.

Desarrollo del Gran Miedo

¿Qué es el Gran Miedo?

El Gran Miedo es un movimiento popular campesino de miedo colectivo frente a posibles actos vandálicos de hordas de bandidos que pusieran en riesgo sus propiedades y su vida misma.

¿Por cuánto tiempo se prolongó el Gran Miedo?

El Gran Miedo se prolongó desde el 20 de julio hasta el 6 de agosto de 1789.

Origen del Gran Miedo

El Gran Miedo, como manifestación del pánico colectivo del campesinado a pocos meses de haber iniciado la Revolución francesa, no posee un origen o única causa, sino que este más bien es multicausal, siendo dichas causas motivo de debate aun en la actualidad.

En primer lugar, y siendo esta quizás la causa principal del Gran Miedo, se encuentra el terrible periodo de hambruna que se había iniciado en 1787 y continuaba agravándose cada vez más debido al conflicto entre la monarquía absolutista, la nobleza y parte del clero en contra del Tercer Estado.

Campesinos
La vida de los campesinos no era sencilla durante la época del Gran Miedo. La hambruna y las enfermedades hacían mella en ellos.

Si bien es cierto que la ya insostenible presión fiscal hacia el Tercer Estado, combinada con la fuerte hambruna que enfrentaba Francia en aquel entonces, había provocado miles de revueltas en distintas ciudades del país, fueron muy pocas las que se tornaron agresivas en contra de la aristocracia y los estamentos privilegiados.

En realidad, el verdadero terror del campesinado era que estos eran el decil más bajo de la sociedad francesa y, por ende, el más vulnerable. Es por ello que cundió el pánico rápidamente entre los campesinos cuando se extendió el rumor de posibles ataques, destrucción y pillaje orquestados por hordas de vagabundos errantes y poderosas bandas de bandidos saqueadores.

Finalmente, se teoriza que otra de las posibles causas del Gran Miedo haya sido el hecho de que los campesinos temían que los ejércitos enemigos del país aprovechasen la vulnerabilidad del mismo para atacarlo.

Se habían extendido rumores de que, en algunas regiones fronterizas como el Delfinado, el Vivarés y en Provenza, el conde de Artois, hermano del rey, había reunido un ejército de 10.000 a 20.000 piamonteses, reafirmando aún más los rumores de una inminente guerra.

Del pánico a la colera

El pánico de los campesinos se hacía cada vez más grande a medida que crecía la incertidumbre sobre los acontecimientos en la ciudad de París; el futuro era un incierto y, posiblemente, Francia tomase el camino de la anarquía y el desorden…

Dicho pensamiento se extendió de forma colectiva entre el campesinado y sería aupado luego de que muchos oficiales y magistrados de la administración del rey abandonaran y huyeran de sus puestos en distintas provincias y regiones de Francia.

El Gran Miedo se extendió por toda Francia con gran rapidez: Champaña, Beauvais, Maine, Nantes, Ruffec, Civray, Limoges, Châtellerault, Angoulême, Cahors, Brive, Montauban, Toulouse, Rodez, Lombez, Pamiers, Saint-Girons, Saint-Gaudens, Foix y Tarbes fueron algunas de las ciudades que quedaron sumergidas por dicha ola de pánico colectivo.

Mapa del Gran Miedo
Mapa del Gran Miedo indicando las principales áreas de pánico, las zonas afectadas y las principales rutas de difusión. Imagen de LeLivreScolaire.

Los campesinos, temiendo ser arrasados por una eventual banda de bandidos, se armaron de valor y formaron milicias con la intención de protegerse del “inminente” ataque. Sin embargo, dichas hordas de bandidos nunca existieron.

Fue en ese entonces cuando un runrún comenzó a extenderse por todo el campesinado: la nobleza había hecho correr los rumores sobre la horda de bandidos con la finalidad de sembrar pánico y confusión entre el campesinado y así debilitar o prevenir las acciones del Tercer Estado.

Al enterarse los campesinos de que habían sido engañados y que habían sentido miedo de un enemigo que, en realidad, no existía, aquel pánico colectivo se tornó en colera y esta última se transformó en revueltas masivas. Los campesinos comenzaron a atacar castillos y abadías; además, se llevaron el grano y quemaron archivos y documentos de importancia antes de retirarse.

Una revuelta antiaristocrática

Estas revueltas surgieron de manera espontánea y estallaron en distintas provincias francesas, de modo casi simultáneo. Las grandes revueltas tuvieron lugar en las regiones del Franco-Condado, Alsacia, Mâcon, Baja Normandía, el Condado de Heano, Vienne, el Delfinado y en el Vivarés.

En la mayoría de las regiones del país donde ocurrieron revueltas campesinas, la ira de estos se encontraba canalizada hacia individuos en específico y especialmente hacia el señor local. No obstante, en algunas regiones como el Vivarés, el Mâconnais, el Delfinado, la Baja Normandía y el Franco-Condado, las revueltas se tornaron antiaristocráticas.

Campesinos golpeando objetos de la nobleza y del clero
Los campesinos portan sus herramientas agrícolas para golpear objetos relacionados con la nobleza y el clero. Imagen del grabado anónimo Noche del 4 al 5 de agosto de 1789 o el delirio patriótico.

Las revueltas más radicales, esto es, de carácter antiaristocrático, iban dirigidas hacia el estamento en general. Sin embargo, el Primer Estado (nobleza) no sería el único objetivo de los campesinos, pues estos atacarían también a los representantes de la administración del rey, los recaudadores de impuestos de la Granja General, los señoríos del alto clero e, incluso a parte de la burguesía.

El sector más radical de los campesinos, el que se había tornado contra el estamento de los privilegiados e incluso contra la propia burguesía, arremetería en contra de las propiedades señoriales, dejando incendios, muerte y destrucción a su paso. En consecuencia, estos campesinos terminarían convirtiéndose en aquello que días antes habían temido… en “bandidos”.

Consecuencias del Gran Miedo

Los ataques a las mansiones aristocráticas, si bien habían surgido de forma espontánea y simultánea en distintas regiones de Francia, tenían una misma finalidad: destruir los llamados libros terriers, en los cuales la nobleza llevaba el registro de su servidumbre, obligaciones, deudas e impuestos a los que sometían al campesinado bajo su jurisdicción.

Los campesinos manifestaron su deseo de acabar para siempre con los privilegios de la nobleza con la quema de los libros terriers, los cuales eran los encargados de legitimar el régimen feudal.

El Gran Miedo se convertiría, de esta manera, en una revuelta precursora de lo que se manifestaría el 4 de agosto de 1789 en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, en el cual la Asamblea Constituyente de París suprimió los privilegios feudales y estableció la igualdad de todos los franceses ante la ley y los impuestos.

Referencias:

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